martes, 22 de enero de 2019

La tiranía de la novedad ¿Es real?

Lo admito. Soy el primero de la lista. La tiranía de la novedad me vence constantemente. Cada mes salen cientos de títulos que copan nuestras listas de lectura. Y desde que hago las de la revista Windumanoth, podría afirmar que el doble. A raíz de la polémica de los 30 libros de Marie Kondo y este fantástico artículo sobre deshacerse de los libros de Gabriella Campbell, me surgió otra reflexión que me resquemaba por dentro: ¿Cuántos libros compro tan solo por ser novedad y dejo en mi pila sin leer? ¿por qué lo he comprado, al fin y al cabo? ¿de verdad tanto quería tener y leer ese libro, cuando en mi pila reposan otros tantos que compre supuestamente con ese mismo interés? ¿por qué al final no los he leído?


Lo sé. Las editoriales tienen que vender. Las campañas de marketing hacen su trabajo. Vivimos en una sociedad de consumo, y es lógico que se nos incite a consumir. Pero reconozcámoslo, a veces se nos va de las manos. Mucho. Y vuelvo a ponerme el primero de la lista. Si cuento la pila de libros sin leer que tengo en mis aposentos… bueno, me da hasta vergüenza decir el número. Es alucinante la facilidad que tenemos los avezados lectores para acumular títulos y títulos en nuestras baldas sin haberlos tocado desde que los compramos. Tantos, que a veces llegamos a comprar algún título repetido y todo sin saberlo. Y sí, se que no soy el único.

Tsundoku. Ese término japonés que se ha puesto de moda para referirse a la acción de comprar libros y apilarlos sin leer. Vuelvo a ponerme como punta de lanza. Padezco tsundoku. También soy de esos que sueñan con una casa que tenga una librería enorme que cope toda una habitación y otros rincones de su casa. No está nada mal. Es un sueño bastante factible al ritmo actual de publicaciones y compras. Marie Kondo no estaría orgullosa de mí, eso seguro. Pero lo reconozco ¿no sería mejor tener tan solo libros que nos hayan marcado y no solo la pila con las novedades de turno? ¿no sería lo ideal que la coparan libros que hemos leído con verdaderas ganas y nos han llegado hondo?


Estas preguntas son un arma de doble filo. Claro, a mi me apetece leer novedades como el que más. Sería hipócrita decir otra cosa. Sobre todo, por que leo a mis compañeros bloggeros y me causan interés. Las reseñas y redes sociales tienen ese potente efecto. Porque quiero estar en la onda del momento. En la conversación del café del trabajo, como quien dice. Pero también tengo títulos anteriores. Títulos que ya no están tan de moda (aunque a veces se siga hablando de ellos), que en su momento no me dio tiempo a leer o que desconocía, pero que supuestamente me interesaron por algún motivo ¿Por qué no los leo ahora si ya los tengo en mi estantería? ¿Me interesan tanto realmente? ¿Qué guía mis lecturas?

De ahí venia toda mi reflexión y pensamiento tras todo el asunto de Marie Kondo. Y mi respuesta fue: La tiranía de la novedad. Siempre, o casi siempre, antepongo alguno de esos libros que tanto me apetece leer por la novedad de turno. Justo por que acaba de salir, porque alguien ha hablado de ella cuando me acercaba a mi estantería, por algún compromiso, o para poder hablar de ella en el blog y en las redes sociales en el momento. Me he dado cuenta de que tengo intereses y libros que me encantaría ponerme a leer, y no lo hago por esta tiranía que me mueve. Los voy dejando de lado con excusas banales como, por ejemplo, que es muy tocho y me va a llevar bastante tiempo poder terminarlo. Increíble, ¿verdad? Algunas veces, creerme, son excusas incluso más ridículas.


Pero me he dicho basta. Al menos, en parte. No me voy a obligar, claro. Obligar, sería caer en el mismo error de la tiranía ¿La tiranía de la antigüedad, quizás? En fin, voy a leer lo que me apetezca y cuando me apetezca.Ya debería hacerlo por mi propia salud lectora, eso me podríais decir. Nadie me obliga a nada. Es uno de mis hobbies. Pero, hasta ahora, no me he dado cuenta de la espiral que me envolvía poco a poco. De como esta tendencia había cambiado hasta mi forma de disfrutar de la lectura. Voy a moverme por mis estanterías cual felino y escoger lo que quiera, dejando atrás el factor de la novedad, la longitud o la excusa que me quiera poner. Si me apetece una novela corta, adelante. Que es un tochal de fantasía que rompe los brazos, pues lo mismo. Que es la novedad del momento, pues también. Sin excusas. Sin lamentos. Solo disfrutar como hacia antes. Paladear cada lectura.

Repito, que esto es una reflexión meramente personal y que solo quería compartir con todos vosotros, queridos lectores, por si alguno se ha visto en la misma situación. Creo que mi ritmo lector, perdido últimamente en el limbo, lo agradecerá. Y mi bienestar como lector, creo que también lo agradecerá. No digo que derroquemos la tiranía de la novedad, nada más lejos de la realidad. No digo que deba cambiar mis hábitos lectores por completo, ni que debáis cambiar los vuestros. Tan solo, yo voy a darles un giro de tuerca, tras darme cuenta, de que la tiranía de la novedad es real y me afecta más de lo que pensaba.

jueves, 17 de enero de 2019

Perséfone: Una revisión moderna del mito griego

Perséfone
Loïc Locatelli-Kournwsky (Trad. de Julia Osuna Aguilar)
Sapristi
Rústica | 224 páginas | 19,90€




Los retellings o adaptaciones de mitos y cuentos no son ninguna novedad. Se llevan haciendo durante muchos años. Wicked, Cinder,… y un largo etcétera de títulos. Y es que adaptar de forma moderna o inspiradora nuevas historias puede ser algo atractivo e interesante para el lector. Darle un giro de tuerca. Coger diferentes ingredientes de ellos y mezclarlos con algo moderno. Algo así es lo que propone Loïc Locatelli-Kournwsky, un dibujante francés con una influencia muy marcada por el arte japonés del manga. El autor coge la voz del mito griego de Perséfone, la hija de Zeus y Deméter obligada a desposarse con Hades, para darle una nueva visión. En Perséfone, Loïc construye todo un universo con referencias al mito griego, pero que a la larga, distan bastante del mismo para convertirse en una entidad propia rica en detalles.

Conocemos así a Perséfone, una joven bastante común que habita en Eliseus junto a su madre, la poderosa maga Deméter. Siendo hija de la famosa maga, todos esperan de ella una fuerza y unos poderes que no tiene. Esta totalmente frustrada. Además, unas pesadillas recurrentes sin sentido la persiguen todas las noches. Perséfone descubrirá la verdad sobre los orígenes de su nacimiento en una peligrosa aventura que la llevará hasta Infierno, el otro lado del mundo que solo es conocido a través de las leyendas contadas en Eliseus.


La historia, sencilla, bastante predecible y con unas últimas páginas algo apresuradas, embelesa rápidamente al lector gracias al mundo creado por Loïc y sus personajes. Entre medieval, victoriana e incluso con toques de finales del siglo XX, la mezcla de mitología con fantasía supone una fácil y agradable inmersión total en este nuevo universo. El halo de leyenda desde los primeros compases, con una introducción narrada en tono de mito, es un buen agregado. Aquí no hay dioses, pero Loïc suma su toque fantástico con magos y poderosa magia. Humanos con capacidades extraordinarias que son hereditarias. Una impronta mágica. Resulta un trasfondo tan poderoso y rico, que podría ser perfecto para situar más historias en él.

Si algo termina de hacer destacar Perséfone sobre otros títulos comiqueros es su arte. Combinando el gusto por el lápiz quebrado del BD francés con el diseño más cercano al manga japonés, Loïc genera una fusión única y atractiva. El francés dibuja con agrado las batallas, repletas de intensidad, posturas y expresiones fáciles de seguir. Pero también logra una ambientación que abre al máximo nuestras retinas, repleta de entramados y fondos recargados con detalle. Todo ello rodeado con una paleta de colores que tiran más  hacia el pastel y los tonos terrosos, pero que gusta de jugar con los contrastes para cada uno de los mundos. El dibujo es como un personaje más de la historia.


Pero no es lo único. Sus personajes, más cercanos al estudio Ghibli en su diseño, poseen el mismo gusto que el estudio de animación por la protagonista femenina, así como la fuerza y la defensa sobre la naturaleza. Comparten más elementos, como la búsqueda de la propia identidad o la critica hacia los conflictos bélicos. Todo ello cabe en Perséfone, con una historia que gira alrededor de intrigas políticas y otros tejemanejes de poder. Donde tenemos reinos enfrentados y el peligro de una gran magia acechando. Donde la amistad, las relaciones familiares y el ser bueno con el mundo, debería ser lo más importante.

Perséfone es una lectura deliciosa para cualquier amante del cómic y las novelas de fantasía. Se que es una frase manida, pero en este caso, lo es. Loïc crea un mundo rico e interesante en su construcción, combinando una trama más predecible con elementos del mito griego, la fantasía y la adolescencia. Puede que pierda el timón del ritmo en el último cuarto apresurando sobremanera lo hechos, pero la lectura no pierde fuerza ni interés. Ojalá leamos alguna vez nuevas aventuras de Perséfone por Infierno y Eliseus.

lunes, 14 de enero de 2019

Una canción de muy lejos, de A.F. Harrold

Una canción de muy lejos
A.F. Harrold (Trad. de Gemma Rovira)
Blackie Books
Tapa dura | 230 páginas | 16,90€




¿Puede una extraña amistad surgir de los momentos más inesperados? Hace casi un par de años llegaba a mis estanterías Los imaginarios, de A.F. Harrold. Un libro middle grade que se convirtió instantáneamente en mis favoritos y más recomendados. Tanto por su historia como mensajes, aparte de las bellas ilustraciones de Emily Gravett, era un libro middle grade casi perfecto para todas las edades. Y ahora parece que el autor inglés repite la jugada. En esta ocasión, asociado con el ilustrador Levi Pinfold, nos narra una historia misteriosa, con cierto toque espeluznante, y un mensaje claro hacia los prejuicios.

¿No deberías estar agradecida a quién te salve del matón de la escuela y sus secuaces? Eso se pregunta Frank, nuestra protagonista, cuando Nick la rescata de Neil Noble y sus acólitos Rob y Roy. Pero resulta que Nick Underbridge, grandote, feo y con mal olor, no es alguien con el que deban verte. Cuando Frank tiene la intención de dar las gracias e irse de la casa de Nick tan rápido como pueda, una música comienza a sonar. Es reconfortante, hermosa y dulce. Frank no quiere dejar de escuchar esa música. Por ello, volver a ver a Nick y acudir a su hogar. Todo esto llevará a nuestra joven protagonista a descubrir los secretos que oculta la casa de Nick.

Ilustración interior de Levi Pinfold

Harrold escribe una historia simple pero efectiva, repleta de encanto, imaginación, algún momento chistoso y otros un tanto espeluznantes. Un libro para todas las edades, escrito de forma casi poética en ocasiones, creando un velo de fantasía alrededor de la pura cotidianidad. Recuerda, por momentos, a la atmósfera oscura que rodea El océano al final del camino de Neil Gaiman, o la mezcla de realidad y fantasía que se solapan en Un monstruo viene a verme, de Patrick Ness. Una canción de muy lejos transporta al lector a la más pura realidad donde todo parece ser posible ¿existen otros mundos? ¿qué son esas sombras que nos rodean? ¿por qué pasan cosas que a veces no entendemos? Preguntas que todo niño se ha hecho alguna vez durante su infancia.

Pero, lo más interesante de Una canción de muy lejos, es que trata al lector de forma sincera. Casi tanto, que uno no puede evitar sentirse identificado. No deja de hablar sobre los prejuicios y lo equivocadas que son las primeras impresiones ¿quién no ha pensado alguna vez, en su tierna infancia, en no hacerse amigo de alguien por lo que decían de él? También presenta una visión clara sobre las consecuencias del bullying, pero a la vez, plantea a través de Frank todo un viaje de superación. La niña muestra una mejora lenta pero segura para encontrar su fortaleza interior. A través de diálogos con su propio estómago, Frank lidia batalla tras batalla hasta salir airosa. Y, por último, como muchos libros middle grade, nos habla de amistades improbables que surgen de lo inesperado. De esas uniones que están destinadas a encontrarse, pese a que ellos no lo sepan en absoluto.

Ilustración interior de Levi Pinfold

¿Y cómo redondear esta pequeña historia? La respuesta, son las ilustraciones a pluma y tinta de Levi Pinfold. Cada una de ellas sabe capturar el aire tétrico y mágico que rodean las palabras de A. F. Harrold. Permite a los lectores imaginar y meterse de lleno en la historia. Visualizar las criaturas sobrenaturales que aparecen en el texto. Dar vida a la imaginación. Unas criaturas que encajarían a la perfección en cualquier película de Tim Burton, por cierto. Las ilustraciones, oscuras y misteriosas, siniestras e ingeniosas, nos dejan constantemente ese halo de inquietud que nos envuelve a seguir leyendo. Y esa, si que es una buena melodía que seguir una y otra vez.

Misteriosa, desconcertante por momentos y llamativa. Una historia de fantasía sobre la amistad y la lealtad con cierto toque paranormal. Es una historia sobre el bullying, la lealtad y dos mundos que parecen convivir juntos. Con un regusto a Gaiman, Una canción de muy lejos es una historia que gustará a todas las edades, repleta de esa magia que parece rodear nuestro día a día. Y además, cuenta con unas magníficas de Levi Pinfold. Si el estudio Laika o alguien del estilo me esta leyendo, ojalá quieran animar en la gran pantalla esta pequeña historia.

jueves, 10 de enero de 2019

Escuadrón, de Brandon Sanderson

Escuadrón
Brandon Sanderson (Trad. de Manu Viciano)
Nova
Rústica | 528 páginas | 19,90€




Pocos autores tienen el ritmo de publicación y escritura de Brandon Sanderson. Es algo que todos conocemos, y por lo que muchos le admiramos. Obviamente, no puede mantener sus estándares en todas sus obras. Es prácticamente imposible. Tras terminar hace un par de años con su trilogía juvenil de los Reckoners, el autor ha emprendido un nuevo proyecto de semejantes características. Se trata de una tetralogía de ciencia ficción que prometía en sus propias palabras ser un cruce entre Como entrenar a tu dragón y Top Gun, así como algún ingrediente de Star Wars y El juego de Ender pululando de por medio ¿Lo ha conseguido de nuevo el autor de Nebraska?

La respuesta corta es un SI en mayúsculas. Sanderson construye una historia de aventuras espaciales repleta de frenéticas batallas con cazas estelares. Pero además, factura una historia de aprendizaje y autodescubrimiento, que aunque ya hemos leído y visto en más ocasiones, esta ejecutada con tal sencillez, maestría y efectividad, que la hace muy disfrutable. La fuerza de Escuadrón reside en sus personajes, más que en toda su historia. En cómo evolucionan y funcionan todos juntos. La novela va volviéndose más dramática, intensa y seria con el paso de las páginas, haciendo caer un telón de realidad. Algo que le sienta muy bien al tono y ritmo del libro. Un tempo en continuo ascenso, que nos deja mirando hacia arriba, a punto de tocar las estrellas.

Fragmento de la portada original

Escuadrón nos pone en el lugar de Spensa, una joven adolescente que vive en Detritus. Este planeta es el último resquicio de humanidad vigente tras tener que abandonar la Tierra hace muchos años. Los humanos de Detritus se encuentran a un paso de la extinción, atrapados por el constante ataque de los cazas y bombarderos estelares pertenecientes a los krells, unos misteriosos alienígenas. Los Desafiantes, como se hace llamar la unión de clanes humanos en Detritus, vive bajo la superficie, excepto, un pequeño grupo de temerarios pilotos que se dedica a surcar los cielos e intentar resistir. La joven Spensa sueña con pilotar uno de estos cazas estelares y combatir a los krells desde pequeña. Ante ella, se impone un gran obstáculo: su familia lleva años marginada y rechazada por la cobardía de su padre en la batalla definitiva.

Narrada en primera persona, con algún intermedio dirimido por la almirante Férrea, Sanderson plantea una historia de ciencia ficción con ciertos toques de fantasía que vamos descubriendo conforme pasan las páginas. Partiendo de la inocencia de una joven Spensa, que destila pura arrogancia con su tono desenfadado, la novela torna hacia una dimensión de realidad donde no todo es lo que parece al principio. La extraordinaria dinámica grupal hace que la visión de la adolescente vaya cambiando, al igual que la nuestra. Sanderson ofrece al lector una sólida y fluida construcción de todo su escenario, aprovechándose de entrenamientos y ciertos momentos para destilar información, pero sin abrumar, como le ocurre en otras ocasiones. El mundo de Escuadrón está repleto de capas y secretos que deben desvelarse con el paso de las páginas y en el momento justo para surtir el efecto deseado. Y funciona, aunque sean esperables.

Diseño de nave por Simon Moon

Pese a ser una lectura ligera y la mar de entretenida, Sanderson ha puesto real hincapié en algunos temas, como el coste que puede tener llevar a cabo tus sueños y la búsqueda de identidad. Estos dos pilares evolutivos serán los que hagan de la vida de Spensa un tour de lecciones constante ¿Cómo levantarse de nuevo cuando nuestras mayores convicciones se derrumban ante nuestros ojos? ¿Cómo no tener miedo a incumplir las expectativas puestas en ti? ¿Quién es capaz de renunciar a lo que más anhela? ¿Cómo superar el dolor por la pérdida? Sanderson explora todas estas cuestiones a la vez que realiza un pequeño ensayo sobre las consecuencias de una guerra violenta que parece no tener sentido ni fin.

Escuadrón es la primera novela de una tetralogía, pero para nada adolece de ello. Podríamos pensar que se trata de tan solo prólogo, pero no lo creo del todo. Con una trama prácticamente autoconclusiva, Sanderson hace de esta frenética aventura espacial un inicio ideal para entrar en la saga y probar. Además, tras unas agitadas cincuenta páginas finales, la conclusión de la novela no supone un cliffhanger del que quedarse colgado durante años. Son, más bien, un nuevo peldaño en la historia que nos quiere contar. Una puerta a mayores aventuras y revelaciones. Un camino que supone nuevas dimensiones ante el conflicto que nos ocupa. Una senda que estoy deseando explorar en mi caza estelar.

Divertida, entretenida, aventurera. Si tienes ganas de una lectura juvenil con cazas estelares de por medio y batallas repletas de pew-pew, Escuadrón es tu novela. El nuevo universo de Sanderson presenta un elenco de personajes de lo más carismático, que funciona muy bien como grupo ¡Y una de las IA más simpáticas! Estoy esperando con ganas la publicación de Starsight el año que viene, segunda entrega de la saga. Pero antes, disfrutemos de la novella Defendiendo el Elíseo, que la gente de Cosmere.es esta traduciendo, y hará la boca agua de todos los lectores de Escuadrón ya que sucede años antes y deja perlas de interesante información.

lunes, 7 de enero de 2019

Proyectos de lectura para 2019

Nuevo año, nuevos propósitos. Y en este nuevo ciclo de 365 días tengo una nueva meta. No ponerme más retos ¿Por qué? Sé que no los voy a cumplir. Nunca, o casi nunca, lo hago. Pero eso no quiere decir que no me vaya a intentar embarcar en proyectos de lectura. Eso es como lo quiero llamar. Proyectos. No implican un reto, si no que es algo que proyecto hacer. Que me gustaría hacer. No es una meta por cruzar, ni algo retador en sí mismo. Por eso, este 2019 me planteo un par de proyectos de lectura, aparte del siempre rumor en mi cabeza de querer ponerse al día con el Cosmere de Brandon Sanderson (nada menos que tres buenos tochales y uno más normalito me faltan) u otras series de fantasía míticas que tengo empezadas, como La saga de Geralt de Rivia ¿Les queréis echar un ojo?

Las pilas son interminables. Lo sabemos, es así. Siempre se quedan obras y obras sin leer. La tiranía de las novedades es muy fuerte, y hace que se acumulen muchas “deudas pendientes”. Tengo en mi trayectoria lectora muchos libros y títulos pendientes, sobre todo de años anteriores. Es por eso que he escogido los 12 que más me han llamado la atención entre los que ya reposan en los peldaños de mis estanterías. Sin ningún orden ni concierto, vamos a ello.
Buenos presagios (Timun mas), de Neil Gaiman y Terry Pratchett

Los viajes de Tuf (Nova), de George R. R. Martin

La historia interminable (Alfaguara), de Michael Ende

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Minotauro), de Philip K. Dick

Siempre hemos vivido en el castillo (Minúscula), de Shirley Jackson

La ciudad y la ciudad (Nova), de China Mieville

En las montañas de la locura (Libros del Zorro Rojo), de H.P. Lovecraft

Matilda (Alfaguara), de Roald Dahl

Guía del autoestopista galáctico (Anagrama), de Douglas Adams

Jonathan Strange y el Señor Norrel (Salamandra), de Susana Clarke

Entre extraños (RBA), de Jo Walton

Bolas extra: La casa de hojas, de Mark Z. Danielewski; Drácula, de Bram Stoker; Hellraiser, de Clive Barker.

No podía faltar, por supuesto. Como siempre, me voy a proponer una serie de títulos con respecto algunos de los autores que ya han confirmado su asistencia al próximo Celsius. En vez de ponerme mil libros como en las anteriores ocasiones, o toda la obra de un autor, he escogido algunos títulos en particular que ya estaban desde hace tiempo (o no tanto) en mi radar lector. Let´s go and read!

Seraphina y Escamas (Nocturna), de Rachel Hartman

Rosalera (Runas), de Tade Thompson

La casa de arenas movedizas (Orciny Press), de Carlton Mellick III

La vieja guardia (Minotauro), de John Scalzi

El núcleo del sol (Roca Editorial), de Johanna Sinisalo

Una edad difícil (Nevsky Ediciones), de Anna Starobinets

Y vosotros, ¿tenéis algún proyecto de lectura entre manos?