lunes, 17 de septiembre de 2018

Blackwood: Un internado malrrollero

Blackwood
Lois Duncan (Trad. de Noemí Risco Mateo)
Nocturna Ediciones
Rústica | 240 páginas | 14,50€



Aunque en España permanecía extrañamente inédita, Lois Duncan (1934-2016) ha sido una de las escritoras de terror juvenil más conocidas y laureadas en Estados Unidos. Si conocemos, sin embargo, alguna de las adaptaciones cinematográficas de sus obras como Se lo que hicisteis el último verano y Hotel para perros. La editorial Nocturna, con la traducción de Noemí Risco Mateo, ha tenido a bien traernos esta historia publicada hace más de 40 años, aunque revisada y actualizada hace unos pocos para no chirriar al lector moderno. Coincide, además, con el reciente estreno de la cinta que la adapta rodada por Rodrigo Cortes y estrenada el pasado 3 de agosto de este mismo año.

Fragmento de la portada original

Blackwood es principalmente, una novela de misterio con cierto tinte de terror y suspense. Siguiendo un cliché tras otro del género, acompañaremos a la adolescente Kit en su llegada por primera vez al internado Blackwood. La antigua mansión, perdida en medio de la nada sin internet ni cobertura, despierta una sensación de inquietud constante desde su primer vistazo. La sensación se incrementa cuando Kit descubre que solo serán cuatro alumnas en el curso escolar y tres profesores. Pronto comenzarán a suceder cosas extrañas. Las cuatro niñas comenzarán a experimentar sueños raros y habilidades tan repentinas como singulares. Sucesos extraños e inquietantes se dan cita en la peculiar mansión hasta que el secreto es revelado.

Lois Duncan escribe una novela juvenil que busca enganchar al lector a través del suspense y el misterio. Escrita con precisión y buen ritmo, la autora va pasando de un cliché a otro -para cualquier asiduo del terror- hasta llegar a un final un tanto precipitado. Una trama sencilla y ligera repleta de buena ambientación y personajes que son descritos de forma superficial. Esta no es una novela de sustos o imágenes grotescas. Tampoco de exploración personal o miedos internos. La autora únicamente quiere desarrollar y destapar el misterio que envuelve a todo el internado. Un toque oscuro y siniestro que rodea a una novela ligera sobre casas encantadas.

Fragmento del poster oficial de la película

Blackwood es una elección perfecta para iniciarse, que todo novato o joven en el mundo del terror va a disfrutar. Hay una siniestra mansión, un extraño secreto que desvelar y una trama que genera inquietud, pero que avanza a buena velocidad. Está bien escrita, hila todos sus cabos y no tiene una larga extensión. Pero también el adulto puede disfrutar de una buena narración y un verdadero misterio, al cual alabar su originalidad. Lois Duncan construye una novela ligera y entretenida, con un halo de suspense, y que supone una perfecta propuesta para una tarde de tormenta y un buen maratón de lectura.

Blackwood no ha sido realmente lo que me esperaba. Sin embargo, el empacho lector que me he pegado, lo he disfrutado. Sin tener sustos o escenas truculentas, Lois Duncan ejerce de tutora del terror clásico con una buena narración y cierto halo de suspense en su mansión. Puede que la trama este repleta de clichés y personajes superficiales, pero en el fondo, tiene el regusto de estar leyendo una historia que hubiera disfrutado mucho de no haber leído más terror. O de ser más jovenzuelo. Sin ninguna duda, un titulo a tener en cuenta para iniciarse en este género.

 ¡Muchas gracias a Nocturna por el ejemplar!

lunes, 10 de septiembre de 2018

Sombras de identidad: De vuelta por Elendel

Sombras de identidad
Brandon Sanderson (Trad. de Manuel de los Reyes)
Nova
Tapa dura | 440 páginas | 19,50€




Tras la vuelta de tuerca tanto en tono como en historia que suponía Aleación de ley para la saga de Nacidos de la Bruma, Brandon trata de establecer un interludio entre los acontecimientos de la anterior citada y lo que esta por venir en Brazales de duelo. Sombras de identidad es una novela de corte policíaco, de búsqueda de un asesino, que trata de reconectar al lector con el universo y la mitología creada en la trilogía original. Visitamos de nuevo Elendel un año después de los acontecimientos finales de Aleación de ley, con un Wax ya nombrado alguacil dentro de Elendel preparando su futuro matrimonio junto a Steris y persiguiendo a su tío.

La sociedad de Elendel se enfrenta ahora a su primera amenaza terrorista. Tras un asesinato en masa ocurrido en casa del hermano del gobernador, toda la ciudad se revelará en masa. El estado de Elendel y su clase trabajadora es de puro descontento, y los conflictos religiosos no paran de avivar las llamas. Wax, Wayne y la brillante Marasi deberán dar con quién está detrás de toda esta conspiración antes de que las revueltas civiles arrasen con todo. Sombras de identidad se construye como un libro sin aparentes pretensiones, que mantiene el suspense capítulo a capítulo para regalarnos un final atropellado repleto de revelaciones que prometen grandes cosas tanto en los dos próximos libros de esta Era en la saga Nacidos de la bruma como en el mismo Cosmere.

Ilustración de Marc Simonetti
Scadrial no es Elendel

Han pasado 300 años de progreso desde los acontecimientos finales de El héroe de las Eras. El mundo moderno de Scadrial sin embargo guarda continuas referencias a esos personajes y momentos de la historia que pudimos leer de primera mano. Al contrario que en Aleación de ley, Sanderson vuelve a introducir elementos políticos y sociales en la novela. Tampoco se olvida de la religión, la cual se comienza a abandonar en pos de la misma ciencia que transformará el mundo teísta en humanista. Scadrial no es Elendel, y eso es maravilloso.

Dioses y seres de leyenda siguen teniendo su culto e importancia, pero la evolución natural de una sociedad es que sea dominada por el hombre y no seres mitológicos. Las religiones teístas van quedando arrinconadas ya que el ser humano descubre que tiene el propio poder para manejar el mundo, sin necesidad de tener unos dioses. El dilema hombre de fe – hombre de ciencia que ya nos planteaba por ejemplo Perdidos esta bastante visible, aunque solo sea rozando la superficie de Elendel. A la par, Sanderson aprovecha este fondo de revolución industrial para hacer un pequeño retrato de la crisis económica y como afecta al ciudadano medio.

A día de hoy, tanto las revueltas laborales como la corrupción política no es algo que nos toque de lado. Es casi la noticia del día a día. Sanderson retrata las tensiones del ciudadano y la clase obrera en un mundo cada vez más inestable y cambiante. La critica social, el pensamiento colectivo o la presión social son algunos de los puntos que el autor explora en Sombras de identidad. Y aunque sacrifica en parte el ritmo de la primera parte para realizar esta exploración -ya que no lo hizo en Aleación de ley- es algo que el lector puede agradecer una vez concluida la novela.

Mapa de Elendel de Michael Whelan
Entretenida aventura alomante

Aunque Sanderson tiñe todo con esa capa de realidad de la que hable antes, Sombras de identidad no deja de ser una novela de acción, humor y misterio. El autor de Nebraska maneja tramas y personajes con sus sorpresas y revelaciones inesperadas habituales. Sin embargo, el juego persecutorio no tiene tanto interés como podría para concluir con una resolución tan apresurada que no da tiempo al lector de asimilar. El tramo final de la novela deja una buena dosis de información para el lector del Cosmere y una buena base para lo que está por venir.

Sanderson ha decidido por fin reconectar esta nueva Scadrial moderna con la trilogía original. Guiños, leyendas y hasta algún cameo pertinente aparecen en las paginas de Sombras de identidad. El lector constante y seguidor del autor agradece la referencia pasada a estos hechos, conecta de inmediato con esos personajes, y engrana a la perfección con este mundo preindustrial concebido por Sanderson. Wax, Wayne y Marasi forman un trío protagonista de lo más peculiar, pero con una química envidiable.

Arte interior de la novela

Es una pena que la interacción entre ellos durante la novela sea la mínima. No tienen tantas escenas en común como en la primera novela, pero cuando lo hacen, no paran de brillar. Sombras de identidad supone un vistazo más profundo a Wax, da un nuevo brochazo sobre la resoluta e inquieta Marasi, y pone los ojos en el fabuloso e incisivo humor de Wayne. Hasta muestra un nuevo aspecto de la recatada Steris. Sanderson nos pone tanto en la perspectiva como órbita de estos personajes y en lo que esta por venir en el futuro de la saga. Llega la era industrial a Elendel, y debemos estar preparados para ello.

Sombras de identidad se siente como el verdadero prólogo de la nueva Era de Nacidos de la bruma. Es una novela entretenida, que nos da un mayor retrato sobre los personajes y el estado de la sociedad que habita en Elendel. Brazales de duelo es el siguiente paso dentro de la saga, y la verdad, tras las sorprendentes revelaciones finales y el vistazo a algunas opiniones, tengo mucha curiosidad por ver que rumbo toma la saga. Larga vida a Nacidos de la bruma y el Cosmere.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Las tumbas de Atuan, de Ursula K. Le Guin

Las tumbas de Atuan
Ursula K. Le Guin (Trad. de Matilde Horne)
Minotauro
Tapa dura | 176 páginas | 29€



En 1971, tres años de sorprender al mundo con Un mago de Terramar, Ursula K. Le Guin volvió a su querido mundo de Terramar para crear una atípica secuela: Las tumbas de Atuan. Casi un opuesto a su predecesora en cuanto a forma, la historia prescinde hasta bien mediada la novela de cualquier personaje conocido del primer libro. A la vez, nos encierra en un único y misterioso lugar llamado Atuan. Situado en el imperio de Kargard, Atuan es el centro de un antiguo culto religioso donde una casta de mujeres consagradas vive al servicio de los Sin Nombre, unos dioses tanto anónimos como insustanciales que contienen gran poder.

Conoceremos a Tenar, ahora llamada Arha, la reencarnación de la Sacerdotisa Única. Profetizada desde su infancia como la guardiana de las tumbas de los Sin Nombre, deberá estar confinada en el Lugar hasta su muerte. Su vida es un ciclo inevitable de sumisión, ritos y sacrificios que nunca cesa. Su desconocimiento del mundo es total, ya que nunca ha podido salir a explorar y lo único que conoce lo ha aprendido allí. Todo cambiara cuando Arha, en una de sus constantes visitas a las sagradas tumbas, descubra la intromisión de un poderoso hechicero.

Ilustración de Alexandra Wood

Dos novelas que se complementan

Tanto Un mago de Terramar como Las tumbas de Atuan son dos novelas muy distintas, pero que se complementan muy bien. Son dos opuestos que se atraen. Ambas, historias de crecimiento y madurez. Al igual que Ged en la primera novela, recae sobre Tenar una gran responsabilidad obligada que la lleva a actuar de forma inadecuada. De nuevo Le Guin explora la expiación de los pecados, el precio de la redención y la travesía de cambio necesaria para conseguir alcanzar al camino correcto.

Si bien con Un mago de Terramar la autora hacia a su protagonista perseguir el mal para poder vencerlo, en esta segunda entrega la constante será otra. Tenar, enfangada hasta la cabeza por las sombras, se verá abocada a despertar y huir. Debe romper los muros que la anulan por completo, que le han quitado todo lo que es. Hasta su propio nombre. Debe buscar la luz, renunciando a todo lo que conoce. Es un viaje más introspectivo que físico, repleto de misticismo y renacimiento espiritual. Una travesía hacia la libertad.


Ursula propone de nuevo que el lector se meta de lleno en las sensaciones de la protagonista. De forma ágil y fluida, la autora logra incrustar enseñanzas y valores cotidianos. Poco a poco observamos como Tenar pasa de una etapa a otra, como desafía sus propias certezas para abrir todo un horizonte de posibilidades. Debe decidir entre vivir en la absoluta ignorancia que la está anulando por completo, o arriesgarse y empezar de nuevo. Nada más y nada menos que la difícil tarea de buscarse a sí misma.

Una narrativa impecable

Ursula escribe de forma distinta al resto, no es una novedad para nadie. Es evocadora. Su voz es única. Es solo la segunda novela que leo de la autora, pero cada una de ellas me ha succionado dentro de sus páginas como pocas consiguen hacerlo. Tanto que no pude soltar el libro desde que comencé. Y no es simple casualidad. La autora sabe captar como nadie un halo místico en sus textos. Una vez te atrapa, no te suelta. En esta segunda ocasión, se trata de las tumbas y todo el culto que la rodea. Un hechizo que ha hecho un poderoso efecto sobre mí.

"Lo que estaba empezando a descubrir era el peso de la libertad. La libertad es una carga pesada, extraña y abrumadora para el espíritu que ha de llevarla. No es cómoda. No es un regalo que se recibe, sino una elección que se hace, y la elección puede ser difícil."

Pese a ello, algunas críticas que he leído hacia esta novela van en torno a esto mismo. El inicio es un tanto árido, entrando de lleno a un nuevo culto. Es una expansión que casi desconocíamos -salvo detalles- de Terramar, y encima, que nadie esperaba. Sin embargo, a mi es lo que me ha conquistado como lector. El entorno de las tumbas, así como el culto asociado a ella, no hacen sino más que enriquecer todo el universo creado por Ursula. Tanto los Sin Nombre como la historia del anillo de Érreth-Akbe son magníficas, aparte de funcionar como motor de toda la historia. Aun así, admito que cuando nuestro querido Ged aparece en escena, todo cobra mayor profundidad y sustancia para la novela.
Al igual que en Un mago de Terramar es necesario, pese a su corta longitud, leer con cierto detenimiento para saborearla al completo. Es increíble como Ursula hace penetrar en nosotros la propia duda de Arha. Como esta permea en el lector, bajo sutiles destellos y frases dubitativas. Es un conflicto tan complejo como doloroso, muy difícil de transmitir con simples palabras. Pero Ursula, como siempre, sale clara vencedora de tan alto reto. Y por el camino nos quedan frases de repiquetean en nuestra mente, a las que volvemos y marcamos a fuego.


Por si no ha quedado suficiente claro con la reseña, esta segunda entrega me ha gustado incluso más que la primera. Puede que fuera el misterio que encerraban las tumbas de Atuan, el conocimiento previo de Ged, la propia Tenar y la escritura de Ursula. Realmente, no lo sé con certeza. Lo único que tengo claro es que es una novela fascinante de principio a fin de una de las mejores narradoras que han existido. Y me siento privilegiado de poder hacerlo por primera vez.

lunes, 27 de agosto de 2018

Cada corazón, un umbral: nunca volvemos de otros mundos

Cada corazón, un umbral
Seanan McGuire (Trad. de Pilar San Román)
Runas | Alianza Editorial
Tapa dura | 184 páginas | 15€



Cualquier lector de fantasía que se precie ha soñado con descubrir un portal que lo lleve a sus mundos más queridos. Una puerta para viajar a tierras lejanas y mágicas donde perderse. Lugares donde sentirse a gusto, vivir en paz con uno mismo y ser feliz. Pero, ¿Qué ocurre cuando esos mundos nos echan y volvemos a la realidad? Siempre leemos las historias de la gente que van a estos mundos de fantasía, lo pasan bien y son eternamente felices. Pocas veces abordamos las consecuencias de la vuelta. La bofetada de realidad. Los niños que vuelven son habitualmente inadaptados. Nadie los entiende, no encajan y los tratan como enfermos mentales. Ellos solo quieren volver. Por suerte para todos, existen una serie de instituciones para jóvenes que han sufrido este tipo de singularidades: la Residencia para niños descarriados de Eleanor West.

La primera entrega de la serie de novelas cortas titulada Wayward Children (con tres entregas ya publicadas, una cuarta en camino y una quinta anunciada) nos presenta a Nancy y el día en que sus padres la dejan en la residencia. Allí aprenderemos sobre los tipos de portales y mundos mágicos, conoceremos a otros compañeros de residencia, e investigaremos un par de espantosos asesinatos que sacará a la luz los entresijos de cada niño. Cada corazón, un umbral es una novela corta que mezcla elementos clásicos de fantasía con otros de misterio y terror, que empalma con algún toque de humor un tanto macabro, para dar una vuelta de tuerca novedosa, jugosa y fascinante. No por nada le ha granjeado el triplete de premios Hugo, Nebula y Locus a mejor novella en 2017 a su autora.

Ilustración de Rovina Cai

Varios mundos, muchas lecturas

Una de las mayores virtudes de Cada corazón, un umbral es la de tejer un worldbuilding extremadamente amplio y atractivo. Con cuatro simples pinceladas abre una cantidad ilimitada de posibilidad e historias. Es verdad que al comienzo estamos tan perdidos como nuestra narradora Nancy, pero poco a poco vamos entrando en la dinámica que corre por los pasillos de la residencia. La información referente al funcionamiento de los elementos fantásticos se va desgranando, está bien dosificada y los conceptos acaban llegando a nuestra mente. ¿Qué es un mundo Lógico? ¿Qué es un mundo Sinsentido? ¿Por qué uno se relaciona con Virtud? ¿Por qué el otro con Maldad? ¿Qué otras posibilidades hay? Tan solo avanzad en las páginas y las respuestas llegarán. Estoy deseando leer más entregas de la saga para desgranar más detalles de todos estos posibles escenarios.

Esquema de los portales en Tor.com

Pero Cada corazón, un umbral puede tener más lecturas, aparte de la literal. La novela nos habla por momentos de la propia adolescencia. Una etapa de inquietud y confusión, donde la identidad propia se tambalea y surgen una gran cantidad de problemas. Donde la mayoría de personas se sienten inadaptadas, como estos jóvenes que regresan a la realidad tras tanto tiempo. Donde los cambios y la experimentación están a la orden del día. También podemos leer otras claves en algunas de las historias: drogadicción, enfermedades mentales y acoso escolar. Pero sobre todo apesadumbra la novela una sensación de desarraigo.

‘No eres el portal de nadie más que el tuyo, y el único que puede contarte cómo termina tu historia eres tú.’

El tono y la prosa de la novella equilibra momentos oscuros, optimistas a veces, pero sobre todo melancólicos. Un tono que apuesta por una impresión de exilio. La expulsión de los jóvenes de su verdadero hogar y la tristeza de no poder regresar. El sentimiento de desesperanza al saber que es casi imposible que vuelvan a encontrar su puerta, pese a que nunca pierdan la ilusión. El rechazo generalizado de sus seres queridos. Que quieren cambiarlos, siendo totalmente incapaces de comprender lo que les ocurre en realidad. McGuire mezcla lo tétrico con lo bello, creando un escenario de lo más desgarrador para el lector. Pero también, desde cierta perspectiva, esperanzador.

Ilustración de Rovina Cai

La diversidad como arma

El otro puntal sobre el que triunfa Cada corazón, un umbral son sus personajes. Cada uno, tridimensional y carismático, muestra diferentes aspectos que no paran de enriquecer la lectura. En las pocas páginas de la novela corta podemos ir conociéndolos poco a poco. Empezamos viéndolos como un grupo de adolescentes perdidos, con diversas afecciones y rarezas. Poco a poco, según vamos rescatando sus historias individuales, entendemos su comportamiento. McGuire hace brotar todos los prejuicios y rencores que existen dentro del grupo con la llegada de los asesinatos. Y con ellos, la otra cara de cada niño es revelada. Es verdad que la transición de la primera parte de la novela, enfocada a la presentación, con la segunda es un tanto abrupta, pero nada insalvable.

El otro adjetivo que debería utilizarse para hablar de la novela es diversidad. Personajes asexuales, transgénero, de otras razas. McGuire dota a su pequeño universo de una verosimilitud única, creando personas reales y palpables. Son protagonistas que podrían existir fácilmente. Es más, alguno nos veremos reflejados directamente sobre ellos. Como mirarse en un espejo. La pura y diversa realidad social. No son un conjunto de clichés moviéndose por este peculiar escenario. Son personas con sus problemas, su pasado y su propia coherencia interna. La autora apuesta por hacernos ver a personas, de carne y hueso, que están sufriendo por haber sido expulsados y apeados de lo que realmente eran. Y por tanto, nos hace pensar en nosotros mismos.

No me extraña para nada la cantidad de premios que ha obtenido Cada corazón, un umbral. Aparte de tener una premisa muy original, esta escrita de una forma que llega fácil al lector. No es para nada complicado identificarse con esa realidad que no te acepta, que te expulsa y en la que te sientes realmente solo. Puede que la transición de una parte a otra sea un poco abrupta, y que el misterio de la trama de asesinatos no sea gran cosa, pero creo que lo que importa de Cada corazón, un umbral va de otra cosa. Y eso, solo cada lector lo puede descubrir en su interior.

 ¡Muchas gracias a Runas por el ejemplar!

lunes, 20 de agosto de 2018

Ciudad Nómada y otros relatos

Ciudad nómada y otros relatos
VV. AA
Sportula
Rústica | 278 páginas | 18,50€



Un año más el seleccionador Mariano Villareal viene con un nuevo proyecto bajo el brazo. Y esta vez tenía tanto material entre manos y la acogida del proyecto es tan buena, que ha presentado dos entregas en la misma fecha. El volumen que hoy nos ocupa se titula Ciudad Nómada y otros relatos, una entrega cargada de textos que tienden más hacia la ciencia ficción más contemporánea con un halo sentimental en común. La mezcla y la abundancia temática esta claramente presente. Los estilos y las preocupaciones son diferentes para cada autor, pero no puedo evitar tener la sensación de que todos los relatos tienen cierto componente humano que las hace especiales.

Distopias, ficción especulativa, preocupaciones sociales, ecología, inmigración y temas de rabiosa actualidad. Once textos para disfrutar y degustar entre los que se encuentra lo mejor del panorama tanto internacional e hispanohablante. Once vistazos repletos de sorpresas, reflexiones y disfrute para cualquier lector de género. Una vez más, el olfato seleccionador de Mariano Villareal no falla, como bien voy hablar a continuación, trayéndonos voces tan conocidas como innovadoras.

Una mirada más profunda

Desde El literomante o El zoo de papel, Ken Liu es uno de mis ojitos derechos en cuando a ficción corta se refiere. Pesé a ello, Siete cumpleaños, el relato que abre el volumen, no es de los que a mi más me gusten. Con traducción de Manuel de los Reyes, este relato finalista al premio Locus en 2017 ,nos propone un viaje a siete momentos en el tiempo de nuestra protagonista, empezando por el día en el que Mia cumple siete años. Un retrato familiar repleto de ideas especulativas interesantes, como la mente colmena o el almacenamiento virtual, pero que en su parte más humana no llega a tocar mi fibra como en otras ocasiones.

Fragmento de la portada de Aurora, de Kim Stanley Robinson

Aunque no me ha gustado tanto como Antemusa Bar & Club (Dark Fantasies), Blue de Víctor Selles es una historia que también posee una fuerte carga crítica y social de rabiosa actualidad. En este caso, con un claro enfoque hacia la inmigración y el aprovechamiento de los medios como foco de marketing ante estas situaciones. Así conoceremos a una chica que lo pierde todo tras su viaje espacial a Arcadia para obtener los permisos pertinentes y ser dueña de la empresa de su padre. Cuando vuelve a casa 87 años después, se encontrará con un planeta totalmente diferente al que dejo.

Siempre llena de garra se presenta Kameron Hurley. Alexander Páez traduce Colapso, una historia de fantasía apocalíptica donde una enfermedad virulenta en expansión esta acabando con todos los pueblos exteriores al núcleo. Sarnai, una superviviente, emprende un viaje en su trineo para salvar un pequeño pueblo con las vacunas. Una historia de aventuras y pura superación personal, repleta de sentimientos de solidaridad y perseverancia, con una mujer como protagonista de las que no se rinden nunca.

Ilustración de Nate Hallinan

Uno de los platos fuertes es One hit, de Josué Ramos. ¿Qué implica trascender para un ser humano? ¿Es la cultura un producto de su época? El autor, finalista del premio Domingo Santos en 2016, presenta un relato de lo más atractivo, contado como si de un programa de radio musical futurista se tratará. Acudiremos a la entrevista del reciente galardonado con el premio Royal Olympus Awards, a través de la que Josué revela una critica directa a la industria artística y la censura, a la vez que reflexiona sobre la creatividad y lo que implica ser artista. Uno de los más interesantes y originales relatos de toda la antología.

La belleza y la tristeza toman forma en Movimiento, de Nancy Fulda, uno de los mejores relatos que he leído. O al menos de los que más me han tocado la fibra sensible. Con traducción de José Óscar Hernández Sendín, nos cuenta la historia de Hannah, una niña con cronoautismo, una versión futura de este trastorno en la que se percibe el tiempo de forma diferente a quienes te rodean. Finalista de los premios Hugo y Nebula en 2012, nos habla de aquello que hace único a cada persona. Un grito contra la normalización a conveniencia del mundo. Un alegato hacia aquello que nos hace diferentes.

Portada de la versión en Audible del relato Movimiento

¿Y si en el futuro el arte solo se plasma en cuerpos humanos? Tableaux vivants, de Elaine Vilar Madruga, nos cuenta la historia de Akela, una chica que lleva toda su vida preparándose para entrar en la Galería y poder sobrevivir a su precaria situación. Para ello, se tatúa en su cuerpo el Guernica de Picasso. Poco a poco la lectura se va tornando oscura, terrible y desazonadora, para hablarnos sobre la existencia de la prostitución en el mundo del arte y la belleza. Estamos en un momento donde parece que todo se puede comprar con dinero, saltándose a la torera cualquier límite humano y aceptable. Una denuncia ante las situaciones inhumanas cuando las personas no se pueden negar a nada, si quieren sobrevivir.

Llevad a mano algo para recoger los pedazos de vuestro corazón cuando leáis Nave Nodriza, de Caroline M. Yoachim. Con traducción de Manu Viciano, se trata de una breve pieza de amor maternal sobre dejar ir a los hijos y las adopciones. Un relato profundo, sentimental, en el que con tan pocas palabras Caroline es capaz de humanizar una inteligencia artificial para luego destrozarte por dentro en mil pedazos.

Ilustración animada de arca espacial, por Kingsland

Mi querido Bandinnelli nos sumerge con Felicidad ® en un mundo repleto de referencias a distopías más clásicas. Un país dominado por una dictadura que impone lo que la gente puede leer, buscando su supuesta felicidad. Nos presenta la acción de quemar bibliotecas como acto revolucionario contra el pensamiento único. Un canto a la libertad, al libre albedrío y a la cultura por la cultura. Un texto un tanto largo, repleto de giros insospechados, y algún toque de humor marca de la casa. Puede que el principio del relato sea un poco confuso, pero una vez llegados a la actuación musical, todo toma sentido. Todo arde. Y nunca mejor dicho.

Con traducción de Arrate Hidalgo se presenta Tras el apocalipsis, un relato de Maureen F. Mchugh que nos lleva a través del camino de una madre y una hija intentando sobrevivir cuando el mundo se ha ido al traste. Poco a poco la historia se va desarrollando con bastante solidez para llevarnos a un final que no por ser coherente y esperado, se hace de menos. Un fin del mundo que no viene de ninguna invasión ni gran guerra, si no del simple agotamiento de los recursos y el cambio climático. A su vez, una visual del trato a los refugiados mexicanos en EEUU. Una historia muy disfrutable, con un halo apocalíptico que se me antoja un tanto cercano.

Ilustración de Inmersion RPG

Otra de las historias de la antología escritas de forma más original es Protocolos de desconexión, de Andrea Prieto. En forma de monologo teatral conocemos a una mujer con una fecha de muerte fijada, que expone su testamento a una abogada. A través de sus vivencias descubrimos lo que se esconde realmente tras su muerte. Una historia que reflexiona sobre los problemas que conlleva la dependencia de los demás cuando no sé tiene medios para ello. Un texto que planta al lector en el eterno debate sobre la eutanasia y sus limites. Un relato que invita a reflexionar -y mucho- sobre lo leído y las propias convicciones.

Cerrar una antología por todo lo alto supongo que es algo complicado. Pero para nada si lo haces con una novela corta como Ciudad nómada, rebaño miserable, de Pablo Loperena. El autor construye de cero un mundo atractivo, interesante, complejo y del que queda mucho en el tintero por descubrir. Conoceremos a Salvaje, una joven paria que busca vengar a toda costa la muerte de su hermano Misha. Un relato poco concesor con el lector, con una empinada curva de aprendizaje en su inicio, pero que es agradecido al final del mismo. Poco a poco empezaremos a conocer un mundo rodante, donde las ciudades están en constante movimiento trabajando sus propios recursos hasta que llega el momento de fusionarse con otras cada cierto ciclo. Tras el final solo deseo leer más, tan solo por la imaginaría y mezcolanza de elementos tecnológicos que plantea, con referencias a Mad Max y El castillo ambulante entre tantas otras. Por suerte, como dice en la presentación, esto es solo el prologo de una novela acerca del Mundo Rodante, la cual por supuesto, espero leer.

Si alguien duda del buen ojo seleccionador de Mariano Villareal a estas alturas, es que no ha leído ninguna de sus antologías. Una vez más es capaz de reunir once miradas entre lo más destacado para dejarte con la boca abierta, romperte por dentro o simplemente disfrutar. Once textos que como toda antología te pueden gustar más o te pueden gustar menos, pero de los que es innegable destacar su calidad y su labor de descubrimiento. Otra joya, y ya van unas cuantas.


Otras reseñas de interés:
Sagacomic