lunes, 11 de junio de 2018

Alida y el reino de Uluf, de Eric G. Moral

Alida y el reino de Uluf
Eric G. Moral
Edelvives (Colección Alandar)
Tapa blanda | 248 páginas | 10,20€



África es un continente al que la cultura occidental plaga de estereotipos continuamente. Casi podemos decir que lo maltrata por desconocimiento. Pensamos que todos viven entre pobreza y hambruna, salvo los grandes líderes y empresarios. Que todo es violencia, escasez y dictadura. La visión que nos dan los medios de comunicación esta sesgada por los patrones occidentales. Solo nos enseñan lo que queremos ver. Por eso veo necesarias novelas como la que nos propone Eric G. Moral. Este historiador y escritor barcelonés compone una aventura juvenil utilizando sus propias experiencias en la región de Casamance (Sur de Senegal) como inspiración, para trasladarnos una visión más realista del continente africano, su gente y su cultura.

Alida es una niña africana de 12 años que lleva desde los 3 viviendo en Barcelona. Su padre adoptivo Pau, ha desaparecido hace unos meses mientras realizaba una investigación en Bubayum, una región africana conocida como reino de Uluf y lugar de origen de Alida. Sam, un niño alemán cuya familia es cercana a la de Alida, viene este semestre a estudiar en Barcelona. La situación, lejos mejorar para Alida, se hace mucho peor. La relación entre ambos no es nada buena, y la convivencia mucho menos. La llegada de un amigo de Pau a Barcelona proporcionará nuevas pistas sobre su desaparición. De forma mágica, Alida y Sam se embarcarán en una aventura que recorrerá las tradiciones místicas de Uluf para salvar a Pau.

Brujería, visiones, magia y aventuras. La novela de Eric intercala capítulos narrados entre Alida y Sam para componer una intrépida búsqueda por el reino de Uluf. Alida nos da una visión mística y mágica de esta África que desconocemos por completo. Representa un personaje muy humano, lleno de temores y amor por su lugar de origen. Como contrapunto, tenemos a Sam. Ejerciendo de buen estereotipado occidental, va rompiendo sus moldes racionales poco a poco, aunque su arrogancia lo hace bastante odioso. Es nuestra visión de esas regiones. El ritmo de los capítulos y la historia es tan rápido, que en dos sentadas terminas el libro sin darte cuenta. Tanto, que por desgracia algunas reflexiones y frases interesantes de Eric G. Moral pasan tan desapercibidas que no da tiempo a paladearlas. No llegan a calar en el lector. Y es una pena.

El reino de Uluf

Simplemente, fascinante. Eric ha compuesto un universo de magia y creencias simple pero muy efectivo. Atractivo. Místico. Tomando retazos de la invasión colonial francesa y una pizca de brujería, el autor ha compuesto la historia de su ficticio Bubayum haciéndola de lo más interesante. No hacen falta grandes hechizos, varitas mágicas o calderos chorreantes de líquidos pestilentes. Basta con visiones, una dosis de misticismo y algunos poderes sobrenaturales. Aunque buena parte de los sucesos que se van destapando se ven venir con anterioridad, no descubrir esta visión mística del continente que desde occidente nos es totalmente ajena es particularmente gratificante.

Un equilibrio entre los ahukas (Brujos buenos) y kusays (Brujos malos) que dominaban la región, sirve como pretexto para toda una trama de aventura y enseñanzas culturales. Si bien un par de deux ex machina rechinan en el devenir de toda la historia, esta ambientación cargada de magia ayuda al lector a adquirir un nuevo gusto por el África que no conoce. Es aquí donde me quito el sombrero ante Eric y alabo su labor con este libro, enfocado a niños de 12 años. Por que es fácil ambientar una historia llena de estereotipos y pretextos conocidos, pero nada fácil hacer al joven lector interesarse por una cultura que le ha sido ocultada hasta ahora. Por trasladar una visión que rompe los sesgos. Por crear interés.

Rompiendo estereotipos

Uno de los enfoques más claros de Eric con la novela es la de romper los moldes preestablecidos. Las creencias sesgadas que nos inoculan día tras día los mass media hacen que nuestra propia visión del mundo sea bastante equivocada. Cada día, queramos o no, emitimos juicios de valor con respecto solo a lo que conocemos o nos cuentan. Es imposible estar informado al 100% de todo. Alida y el reino de Uluf nos abre los ojos ante una África más realista, aunque solo sea en una capa más superficial de la misma. No todo es pobreza y desgracia. También hay vida allí, cultura, creencias. Aunque sean diferentes, debemos conocerla. No todo es blanco y negro.

Pero no es lo único. La novela, repleta de esas frases para enmarcar, nos recuerda la importancia de la diversidad y el respeto mutuo. No solo alega contra el racismo y los prejuicios ante este continente en concreto, si no que habla de entender a los demás por muy diferentes que sean. Da igual la etnia, raza o cultura. La diversidad es un bien que nos invita a conocer otros códigos culturales que nos son negados en un principio. La diversidad nos hace crecer como seres humanos. Por esto, la lectura en niños de 10-12 años se me antoja más que necesaria y mucho más interesante que algunas de las lecturas obligatorias en los colegios.

 Alida y el reino de Uluf es una interesante novela infantil para realizar un primer acercamiento realista al continente africano. Con buen ritmo aventurero, el lector irá descubriendo una trama sencilla enmarcada en un universo místico de lo más interesante. Puede que peque de dar las reflexiones ya masticadas o de un par de casualidades, pero me resulta una lectura muy adecuada para el público al que va enfocada. Espero que Eric se anime a escribir más novelas, por que me ha encantando descubrir un poco más de África.

 ¡Gracias a Edelvives por el ejemplar!

Otras reseñas de interés:

lunes, 4 de junio de 2018

El informe Monteverde, de Lola Robles

El informe Monteverde
Lola Robles
Crononauta
Bolsillo | 152 páginas | 15€




No toda la ciencia ficción son explosiones, pew pew o distopías de mundos destrozados. Puede que sean historias menos mayoritarias, pero en el panorama literario existe cabida para mucho más. Una de las más atractivas para mi es aquella ciencia ficción que explora aspectos de nuestra propia sociedad a través de otros mundos y razas. Aquellas que reflexionan sobre todo lo que nos rodea, nuestra forma de comportarnos y de actuar. Obras de ciencia ficción que esconden verdaderos ensayos sociales, que analizan nuestra conducta y algún aspecto de nuestro mundo cotidiano. Uno de estos casos es El informe Monteverde, una novela corta de Lola Robles que ha sido reeditada (con algún añadido) hace apenas unas semanas por la editorial Crononauta, con las bellísimas ilustraciones de Marina Vidal.

El texto nos sitúa en una entrevista a la famosa investigadora lingüista Rachel Monteverde, autora de El informe Monteverde: Primera aproximación al estudio de las lenguas del planeta exterior Aanuk. Descubrimos, a modo de diario personal y extractos del mismo informe, como la poderosa Sociedad para el Estudio de las Lenguas Interestelares la manda de viaje al remoto planeta Aanuk para su estudio. Allí conviven dos especies que apenas se relacionan. Por una parte, los aanukiens, unos humanos nómadas y alegres que se dedican a disfrutar y celebrar la vida sin preocupaciones. Por la otra, los fihdia, unos misteriosos seres humanos con ceguera congénita que viven aislados en las cavernas. 

A través de la entrevista a la propia Rachel, los fragmentos del informe y el cuaderno personal de la investigadora, Lola Robles va armando un ligero puzle en nuestra mente que combina las costumbres de estos pueblos con el ejercicio de exploración humana que la investigadora Monteverde lleva a cabo. El informe Monteverde es una lectura fácil, amena, interesante y ligera, de prosa serena y tono poético en ciertos pasajes. Con grandes párrafos descriptivos y diálogos cuidados por su significado; la autora consigue crear un mundo con mucho mimo por el detalle, cierta elegancia y sin recurrir a llamativos elementos visuales. No es necesario. Aanuk atrapa al lector por sí solo. Tiene magia, misterio y encanto en si mismo.

Ilustración interior de Marina Vidal
El lenguaje y la influencia cultural

Uno de los temas que toca Lola Robles en su novela corta es bastante obvio: el lenguaje. Es muy interesante como la autora consigue intercalar de manera lúdica algunas lecciones sobre lingüística a la vez que nos habla de la importancia del lenguaje. Este, aunque no nos demos cuenta, somos nosotros mismos quién le otorgamos significado y connotaciones propias. ¿De que manera se condiciona el lenguaje por quienes somos y donde vivimos? La lengua, la forma en la que nos expresamos y nos comunicamos habitualmente con los demás, es una herramienta caracterizadora de nuestro mundo. Nuestras propias características y vivencias son las que dan significado a las palabras que empleamos día tras día. Por eso existen usos diferentes y significados para cada palabra, dependiendo de la región donde nos situemos y de nuestras propias influencias.

Y de ahí surge el otro tema: la influencia cultural. La cultura es un sistema de significados compartido por un grupo determinado de habla común en una región determinada. Pero este constructo se ve modificado cuando un miembro de la misma comunidad tiene una vivencia diferente al resto, con otro grupo cultural. Lola nos muestra con pasmosa sencillez como afecta la influencia que tiene una cultura sobre otra de forma superficial. Como puede romper los esquemas preestablecidos haciendo evolucionar al ser humano. Por que es imposible permanecer impasible a los cambios cuando somos es curioso de por sí. Es una utopía imposible.

Ilustración interior de Marina Vidal
El mundo idílico

Aanuk es un universo utópico. Un sueño. Un reflejo de la alegría y el anarquismo. Un mundo donde cada uno va por libre, pero todos trabajan por el bien de los demás. La naturaleza ofrece todo lo que el ser humano necesita para vivir. La simple vida es una celebración. A modo de ensayo social, Lola nos muestra una sociedad que no ha sido influenciada por nadie ni nada externo a ellos. Una sociedad de salvajes que funciona sin guerras ni batallas, sin conquistas ni aniquilaciones. Viven bajo el respeto mutuo. Pero algunos han tenido experiencias externas, han sido influenciados, y amenazan con romper la armonía. Es un mundo idílico que se viene abajo en cuanto se ve influenciado. Por eso hablamos de una utopía, y no de la realidad.

El informe Monteverde es una novela corta con mucho valor. Sobre todo, social y lingüístico. Puede que no profundice todo lo que podría y que le falte un clímax, pero es una lectura interesante para devorar en una sola tarde. Una ciencia ficción más especulativa, que juega con el lenguaje y la influencia cultural. Es un placer poder leer obras de este tipo y mas viniendo de autoras nacionales, en las que aparte de reflexionar sobre el lenguaje, recibes alguna lección interesante. Ojalá las más editoriales independientes como Crononauta sigan apostando por estas novelas cortas.

¡Muchas gracias a Crononauta por el ejemplar!

Otras reseñas de interés:

lunes, 28 de mayo de 2018

Graphics #23

Si algún efecto tienen en mis lecturas las crisis lectoras es que me lanzo de cabeza a devorar cómics. Es como un remedio natural. Un bálsamo que calma mi ansia por no concentrarme en una novela y poder gozar igual de maravillosas historias. Un método de encauzar dicha crisis, afrontarla y sacar algo de provecho. En esta ocasión vengo hablaros de 6 cómics, entre los que se incluyen un par de mangas y tres de origen americano. Let´s go!

SLAM!: Volumen 1
Pamela Ribon | Veronica Fish (Trad. de Liza Pluijter)
Fandogamia
TPB | 112 páginas | 10€
4,25 / 5



Si hay un cómic entre las últimas publicaciones de nuestro mercado que llama la atención por su portada es SLAM!. La guionista y jugadora de Roller Derby Pamela Ribon se une a la artista Veronica Fish (Archie) para traernos la historia de amistad entre Jennifer y Maise, dos chicas que acaban de descubrir el Roller Derby. Durante los cuatro números de este volumen veremos como ambas se apuntan a las pruebas, son escogidas por diferentes equipos para competir y como forjan una amistad que solo las jugadoras de este rápido y duro deporte tienen. De fondo descubriremos todo un deporte de nicho en Estados Unidos. Un mundo lleno de moratones donde no importa el físico, donde el deporte une a personas. SLAM! es una especie de spokon que equilibra a la perfección su parte deportiva y una trama de amistad entre dos chicas que se distancian con el tiempo.


Un planteamiento sencillo y directo nos transporta al mundo de un deporte de contacto que se hizo popular en los años 20 y 30 del siglo XX, pero que renació en los años 2000 y pervive hoy en día. Basta una simple búsqueda en YouTube para ver algún partido transmitido por la ESPN y gozar de la dureza adrenalínica de un deporte que me ha fascinado. El único fallo que le veo a SLAM! es que Ribon no nos da tiempo suficiente en estos cuatro números para que la relación entre Jennifer y Maise se sienta tan fuerte y sólida. Solo nos permite acceder a algunos fragmentos, algunos momentos que no hacen que las conozcamos tanto y se sientan desarrolladas. Su historia de amistad pierde por tanto algún que otro entero en la conclusión final, sin ello desmerecer el resto del sensacional tebeo.


Como decía al comienzo, si algo llama la atención de SLAM!, aparte del escenario en el que se enmarca, es el apartado artístico. Y es que Veronica Fish realiza un trabajo fantástico. El diseño de personajes es tan único como perfecto. Desenfadado, aprovechando las virtudes de la atmósfera alternativa del deporte. Así como las composiciónes de página, que hacen sentir la velocidad del deporte. Añadimos a todo esto el virtuoso color de Brittany Peer con una gama llamativa y tenemos un cóctel visual que atrapa. Un cómic ligero y ágil, que engancha y te da ganas de calzarte los patines para practicar este deporte. Ojalá Fandogamia se anime a traernos SLAM!:The next Jam, la secuela que ya tiene sus cuatro números publicados en tierras americanas.

Platinum End #1 - #2
Tsugumi Ohba y Takeshi Obata (Trad. de Marc Bernabé)
Norma editorial
Tankôbon | 192 páginas | 8€
4 / 5



Todos los aficionados al mundo del manganime sabemos quiénes son Takeshi Obata y Tsugumi Ohba. Los padres de un emblema como Death Note (2003) y Bakuman (2008) están de vuelta con una nueva serie. Publicada en esta ocasión en la Jump SQ y con un total de 7 volúmenes recopilatorios ya publicados en Japón, se trata de Platinum End, una serie de acción con tintes fantásticos y alma de thriller. Toda una marca de la casa. La obra parte de una premisa bastante típica: Mirai, un joven apesadumbrado por una terrible adolescencia, decide suicidarse. En pleno salto aparece un ángel que lo rescata. Con la promesa de hacer su vida más feliz de ahora en adelante, le otorga alas para moverse a donde guste y unas flechas con las que podrá enamorar durante 33 días a cualquier persona. Lo que Mirai no sabe es que se ha metido en una competición entre los 13 ángeles guardianes para elegir quién será el próximo Dios del planeta.


Obligados a buscarse y luchar entre sí, el primer tomo se va desarrollando como un juego de estrategias en el que vamos conociendo poco a poco las normas que rigen esta competición a muerte de Ohba y Obata. Misterio y acción a medio camino entre el shônen y el seinen proporcionan una trama llena de engaños e ingenio, repleta de giros de guion y cliffhangers, recayendo en temáticas éticas sobre el poder. Vamos, todo el sello de identidad de el dúo. Sin embargo, algo no llega a la perfección de Death Note. El problema reside en los personajes. Estos no poseen ese carisma especial, y no llegan a empatizar con el espectador tanto como Ryuk, L o Light. También estamos hablando de un primer tomo, y el juego que plantea Platinum End se vuelve de lo más interesante tras las frenéticas escenas finales y su segunda entrega.


Poco puedo decir respecto al arte de Takeshi Obata. Sin variar su estilo, de trazo limpio y efectista. El diseño, también muy reconocible. Caras mas redondeadas, ojos pequeños y pelo enmarañado. Me ha encantando su diseño de los ángeles, con todo detalle y  plumaje, utilizando tramas difuminadas que otorgan ese halo mágico. Al contrario que Death Note, la serie apuesta por la luz y acierta de pleno para trasladar esa aura mágica de los ángeles. Narrativamente, tres cuartos de lo mismo. Obata es un genio, jugando como quiere con las viñetas y otorgando sus particulares formas irregulares. Cabe destacar la buena labor de edición y mimo que ha puesto Norma Editorial, respetando el stamping geométrico y brillante de la sobrecubierta que, en mi caso, lo hizo comprarlo a primera vista. Ya sabéis, todo lo que brilla el cuervo lo pilla.

Wayward #1: Teoría de Cuerdas
Zub | Cummings | Rauch | Bonvillain | Dillon
Ediciones Dimensionales
TPB | 136 páginas | 17,95€
3,75 / 5



Sumar la cultura japonesa con una historia de magia y fantasía siempre hace que mis ojos echen chiribitas, pero a la vez tengan miedo. A menudo se tiende a occidentalizar la cultura oriental y adaptarla como mejor nos parece. La sombra de Dragonball evolution es demasiado oscura y tenebrosa. Sin embargo, el saber que uno de los autores del cómic vivía en el mismo país, aumento mis esperanzas. Las confirmo tras terminar la lectura. Wayward, con 27 números ya publicados en tierras americanas (y para seguir), es una fantasía urbana ideada por Jim Zub y Steve Cummings que se ambienta en el folclore japonés. La edición de Ediciones Dimensionales es magnífica, incluyendo un interesante prologo de Zack Davidsson sobre el Orientalismo, así como una galería final de fichas sobre las criaturas fantásticas y sus orígenes que aparecen en la historia.


Este primer tomo nos lleva justo al momento en el que Rori Lane, hija de padre irlandés y madre japonesa, llega a Japón por primera vez. Rori decide ir a vivir con su madre divorciada. Llegará al barrio de Toshima en Tokio, donde por supuesto todo será extraño y diferente a lo que ella esta acostumbrada. Las cosas se pondrán aún peor cuando descubra unas extrañas habilidades que posee para detectar patrones. Así encontrará a otras personas con habilidades sobrenaturales como ella, y se verá envuelta en una conspiración de yokais. Con cierto aire formulista, este primer tomo se confecciona como la típica historia de iniciación del héroe donde descubre sus poderes y forma un grupo. Pese a lo forzado a veces, tenemos alguna sorpresa por el medio interesante. Cada personaje del grupo parece tener su particular historia que contar, y la trama se ha quedado en el punto más interesante con la potencial promesa de ofrecer algo más.


Si algo maravilla de Wayward es el dibujo de Cummings. El artista huye de la mística japonesa cliché y nos traslada a un Tokio real, apegada a lo mundano y realista. Los planos generales son maravillosos, pudiendo palpar las calles de Japón. Se nota claramente la influencia de Cummings por vivir allí, pudiendo dar un fiel reflejo del estilo de vida y académico, como del sentimiento de sentirse extranjero en un país nuevo. Wayward desarrolla un arte que al principio se ve como algo más rígido, pero que conforme pasan los dos primeros números se torna espectacular, con algunas splash page llenas de color y detalle. Esperando la segunda entrega que Ediciones Dimensionales publica en Julio con bastante interés.

Invencible Ultimate Edition #4
Kirkman | Ottley | Cabtree (Trad.de Daza Estudio)
Aleta Ediciones
Tapa dura | 312 páginas | 34,95€
4 / 5



No suelo leer superhéroes. Salvo alguna serie limitada (La Visión) o cómic en particular de un personaje que me llame la atención (El regreso del caballero oscuro), no soy muy dado a este tipo de lectura comiquera. Pero con Invencible, no puedo parar de leer. No sé si es el mejor cómic de superhéroes como le rezan muchos críticos, pero para mi es algo diferente dentro de los universos conocidos de superhéroes. Este cuarto integral recopila desde el numero #36 hasta el número #47 de la serie regular. Un tomo más comedido que los anteriores, donde Kirkman se toma su tiempo para profundizar en Mark y todos los cambios que esta sufriendo en su vida. Invencible comienza a ser el arma definitiva contra todas las amenazas de la Tierra, y eso solo ejerce presión sobre el propio Mark.


Poco a poco durante estos números vemos como una losa empieza a pesar sobre él. Su relación personal se resiente, su curso universitario esta al borde del suspenso, algunos dilemas morales, y algunas amenazas contra la seguridad de la Tierra presionan toda su vida. Y eso, pasa factura. Robert Kirkman (The Walking Dead) realiza unos números de mayor introspección con el personaje, poniendo las bases para un nuevo arco en la historia. Se trata de números donde los distintos sucesos se van intercalando entre sí, dejando algunas líneas argumentales abiertas de cara al futuro de la serie. Desde cadáveres reanimados con super fuerza hasta invasiones extraterrestres. De forma impredecible, el guionista juega con nosotros a través de continuos cliffhangers y alguna que otra muerte inesperada.


Poco tengo que añadir respecto al dibujo de los anteriores tomos. Se nota que Ottley y Cabtree son un buen tándem que tras un montón de números a sus espaldas esta más que acostumbrado a trabajar juntos. Splash pages impresionantes, escenas de acción inverosímiles, color potente en cada viñeta. La verdad, es un gustazo leer un cómic tan interesante y a la vez tan bien narrado. Y aunque el guión tiene gran parte de la culpa, la forma de estructurar las viñetas e historias comparte el mismo peso. La historia sigue con su ritmo de las entregas anteriores, casi impidiendo dejar el tomo hasta terminar. Y también, pidiendo a gritos saber más sobre Invencible.

La capa 1969
J. Hill | J. Ciaramella | N. Daniel (Trad. de Ignacio Bentz)
Planeta Cómic
Tapa dura | 112 páginas | 11,95€
3,25 / 5



Hace unos cuantos meses me dejaba embriagar por La Capa, un cómic de Joe Hill y Jason Ciaramella basado en un relato del primero. Era una historia cruel, dura e inesperada que me enamoro y se convirtió en una de mis favoritas. Pero quedaba un misterio por resolver: ¿Cómo llego Eric a conseguir su capa? Pues bien, llego el momento. El guionista Jason Ciaramella, con Joe Hill ejerciendo de consultor, ha elaborado La Capa 1969. Se trata de una miniserie de 4 números donde recoge el guante del relato original y nos pone en la piel del Capitan Gordon Chase, responsable indirecto del objeto que llevaría a la perdición a su hijo. Viajamos a 1969, en plena guerra de Vietnam, para ver que le ocurrió al padre de Nick y Eric. La historia abandona el tono superhéroico para lanzarse de pleno a una historia militar con tintes sobrenaturales.


A modo de carta narrada, el guionista escribe una historia cruel donde muestra la peor cara del ser humano cuando se le dota de poder. Como nos transforma y lentamente nos acaba consumiendo. Es una historia corta, que avanza a ritmo vivo y trompicones, pero que carece de la fuerza de su predecesora, salvo por conocer el origen de la curiosa capa de Eric. Lo que si hace el cómic en cuestión, aunque el dibujante sea Nelson Daniel en esta ocasión y no Zach Howard, es respetar por completo el estilo stippling y punteado de La Capa.  El artista consigue trasladar con rojos y amarillos ese ambiente hostil de guerra, lleno de odio y venganza por doquier. Las viñetas no escatiman ningún momento de violencia y destrucción. Un cómic directo para los curiosos lectores de La Capa.

Kuro #2
Somato (Trad. de Marc Bernabé)
Milky Way Ediciones
Tankôbon | 128 páginas | 8€
3,75 / 5



Segunda y penúltima entrega de Kuro, un manga bastante peculiar. Al igual que el volumen anterior, viene dividido en dos partes. La primera trata de la historia principal, tres capítulos completos que vienen a todo color y avanzan en el presente. Y, en segundo lugar, cuatro historias cortas, en el tradicional blanco y negro del manga que recorren flashbacks u otras historias. La historia principal ha empezado a ponerse turbia: Coco se niega a ver la realidad sobre Kuro, sus padres y el monstruoso mundo donde vive. El resto de gente que si ve las maldades que tiene alrededor no para de advertirla, tanto sobre lo que le rodea como del propio Kuro, el cual lejos del bello felino que ella ve es un ser agresivo y monstruoso. Las historias cortas no paran de generar más preguntas que respuestas, pero sirven para darnos antecedentes y ponernos en situación. La idea de Somato de combinar ambas son una gran forma de complementar la historia.


No tengo la más remota idea de como Somato va a conseguir hilar todo y concluir la historia en el tomo final. El último capítulo de la historia principal deja al curioso lector con un curioso cliffhanger de tres pares de narices. Dos cosas me siguen encantando de este manga: la macabra inocencia y el arte. El primero, personificado por Coco y respaldado en gran parte por lo segundo. El arte. El dibujo de Somato, estilizado a la europea, con colores vivos y formas acuarelables. Con viñetas grandes y caras expresivas que transmiten tanto el tono naif como aterrador por momentos. Es una mezcla extraña, pero funciona. A la vez que rodea todo de unos paisajes tétricos. Menos mal que la última parte sale este mismo mes.

Y vosotros, ¿qué cómics o mangas me recomendáis este mes?

miércoles, 23 de mayo de 2018

Las diez mil vidas de Milo: Cada decisión es una gota de sabiduría

Las diez mil vidas de Milo
Michael Poore (Trad. de Miguel Marqués)
Alianza de Novelas (AdN)
Rústica | 480 páginas | 18€




¿Qué es la vida? ¿Tiene alguna repercusión las acciones que realizamos cada día de nuestra existencia? ¿Qué nos mueve exactamente? ¿Y si pudiéramos volver a la vida para cambiar nuestros errores y hacerlo mejor? La creencia en la reencarnación ha estado presente desde la antigüedad en toda la humanidad. La mayoría de las religiones orientales (hinduismo, budismo y taoísmo) y también en algunas religiones africanas y tribales tanto de América y Oceanía tiene escritos al respecto. Este ciclo de vida sin fin tiene un propósito: alcanzar la meta final, la perfección. Y esta es básicamente la premisa de la que parte Michael Poore para elaborar Las diez mil vidas de Milo o Reincarnation Blues en el idioma original. Un título que le pega como anillo al dedo.

Milo ha vivido 9.995 vidas. Todas ellas han sido una oportunidad para ganarse un lugar en el alma cósmica, pero no lo ha conseguido. Tampoco es que lo haya intentado mucho. Ahora solo le quedan cinco vidas para conseguirlo. Si no, le espera el olvido eterno. Pero esto no es lo que más preocupa a Milo: el solo quiere pasar su vida con Suzie, más conocida como la Muerte. Ella es su razón para vivir. Milo va de vida en vida, experimentando una existencia tras otra. Contando los días para volver a la Otra Vida y pasar más tiempo con ella. Rezando por que llegue el día que no tenga que separarse de Suzie.

Portada de la edición de Del Rey

Las diez mil vidas de Milo se desarrolla como una serie de relatos sueltos e independientes hilados por esa obligada búsqueda de la Perfección y su particular relación con Suzie. Con un estilo ágil, entretenido, coloquial e irónico, nos sumergimos en las 5 últimas vidas de Milo mientras nos desgrana de forma intercalada una ingente cantidad de vivencias pasadas. Vidas que le dan un aire místico a la lectura. Algunas apenas significativas y otras cargadas de profundidad, las vidas de Milo son un ejercicio de pura creatividad e imaginación. Podemos leer desde la más asombrosa locura surrealista hasta la más aborrecible de las vivencias. Si algo consigue Poore con ello es sorprender y nunca aburrir al lector una y otra vez con sus ideas.

Diez mil vidas y muchos géneros

Mucho menos centrado y conciso que Las primeras quince vidas de Harry August, con un humor que tiende hacia los aires de fábula de Terry Pratchett o Neil Gaiman, y sin nada que ver a los caleidoscopios de vidas que plantea habitualmente David Mitchell, la novela se va desarrollando de forma sutil, entretenida y con una facilidad pasmosa para hacernos pasar una página tras otra. Vida tras vida, Michael Poore va tocando un género tras otro. Fantasía, ciencia ficción, realismo, drama carcelario, ficción histórica,… El autor no tiene miedo a nada y aporta su granito de arena a cada uno de ellos. Las vidas de Milo sirven como excusa para cambiar de registro continuamente y dar al libro una variedad temática atractiva.

Es por esto que recomendaría Las Diez mil vidas de Milo a cualquier lector. Y aún más como una lectura ligera y totalmente veraniega. Una tras otra no dejamos de leer tanto vidas anodinas como trascendentales, divertidas como desgarradoras, que se suceden sin parar y abarcan toda una gama de tonos y géneros. Poore compone un mosaico de vidas y existencias para hacernos reflexionar sobre nuestra propia vida como un acontecimiento profundo e importante en el que debemos perder los temores y aprovechar las oportunidades. Se sirve de las diferentes herramientas que le da cada género para explorar desde diferentes perspectivas los mismos temas. Y aunque no siempre lo hace con acierto, es agradable ir pasando de una textura a otra sin nunca detenerse.

Fragmento de la portada de edizioni 
Una gota de sabiduría

Las diez mil vidas de Milo es una lectura muy agradable. De las que te dejan una sonrisa en la cara de vez en cuando. De las que te quedas pensando un rato tras terminar cada vida. Y es que Michael Poore habla simplemente sobre la vida y la humanidad. Sobre nosotros mismos. El autor arroja constantemente verdades a la cara del lector, y aunque a veces están demasiado subrayadas, quedan habitualmente disfrazadas por una capa de humor. Son pequeñas perlas de sabiduría. Mensajes sobre el sentido de la vida o la existencia del mismo universo. Alegatos contra las injusticias sociales y los sacrificios de algunas personas por un bien mayor.

Ante todo, es una historia de amor. Uno de esos amores que supera cualquier obstáculo por muy complicado de que sea. Poore habla sobre el sacrificio que uno esta dispuesto hacer por las personas a las que ama. Su acierto: lo hace sin ser pasteloso o condescendiente. La vida es desgarradora y amable, divertida y cruel. Es una ruleta rusa en la que puede pasar de todo y debemos apostarlo todo. Lo peor que puedes hacer es apartarte de su curso, dejar que fluya y te arrastre. Al final puede que hayas desaprovechado el tiempo limitado que tienes. La corriente del tiempo siempre avanza hacia delante y nunca sabemos cuándo se detendrá. Como dijo Grace Murray Hopper: ‘Es más fácil pedir perdón que pedir permiso’.

Las diez mil vidas de Milo es una lectura agradable para cualquier lector. Una serie de relatos con un fino hilo común que varían de un género a otro en todo un ejercicio de imaginación. Un canto a la vida plagado de reflexiones sobre ser humano y la propia existencia. Una serie de aventuras con trasfondo humano que nos llevarán de un tiempo a otro, de un universo hasta el siguiente para buscar la Perfección.


¡Muchas gracias a Alianza de Novelas por el ejemplar!

Otras reseñas de interés:

jueves, 17 de mayo de 2018

'Estamos todos de puta madre' o la realidad convertida en pesadilla

Estamos todos de puta madre
Daryl Gregory (Trad. de Juan Manuel Salmerón)
Ediciones Gigamesh
Tapa blanda | 162 páginas | Promocional Día del Libro



De un tiempo a esta parte leo más novelas cortas. Ciertamente, antes no leía casi ninguna. Al igual que libros de relatos o incluso relatos sueltos que veía en blogs. Derivar hacia esta tendencia esta obviamente respaldado por la ola masiva de publicaciones de este tipo que parecemos tener en el panorama editorial nacional. La vida es cada vez más frenética, las horas se convierten en segundos, y estas lecturas cortas nos pueden suponer suficiente entretenimiento para escapar de nuestra rutina diaria y no tener que cargar con grandes libros a nuestras espaldas. Historias para dejar viajar la mente durante un viaje en metro, distraerse en un paseo a la playa, o para leer bajo las mantas en una fría noche de sábado.

Reconozco que, aunque a veces no son del todo satisfactorias, tengo algunas en la recámara de mi cerebro que se han convertido en mis favoritas. Con ellas los autores tiene la posibilidad de arriesgarse más, de trazar planteamientos extraños. Mezclas impensables de ideas que quizá no funcionarían en un formato más largo. No me olvidaré de las lágrimas vertidas leyendo El zoo de papel, de lo que disfrute y me perturbo El mar de árboles, o de lo que me maravillo El círculo cuadrado. El caso es que perderse en estas pequeñas historias se ha convertido en una costumbre para mí, y estoy feliz de próximas publicaciones en este formato de lo más interesante. Títulos como La balada de Tom El Negro, El informe Monteverde o Cada corazón, un umbral están grabados en mi agenda.

Ilustración de la portada en Le Bélial'

Uno de estos casos es Estamos de puta madre, de Daryl Gregory, novella ganadora del premio Shirley Jackson en 2014. Gracias a Ediciones Gigamesh y su habitual obsequio por el día del libro, sorprendió a todos con la publicación de esta novela corta. La historia trata de cinco personas con diversos problemas psicológicos fruto de experiencias traumáticas junto a elementos sobrenaturales. La doctora Jan ha convencido a los cinco para formar un grupo de terapia semanal. A medida que los pacientes comienzan a confiar entre si y comparten sus propias experiencias con el resto, el lector descubrirá la verdadera razón por la que han sido elegidos para este peculiar grupo de terapia. Y no os cuento más, por que lo interesante de esta pequeña historia es ir descubriendo a cada uno de los cinco personajes y sus estrafalarias historias.

Narrado en primera persona del plural buscando mostrar todos los puntos de vista del relato unificados, la novela corta construye un rompecabezas de personalidades desgarradas bastante intrigante. Tiene la pasmosa facilidad de hacerte pasar una página tras otra, pese a tener algunos problemas de ritmo en el tramo medio y no desarrollar del todo a sus personajes. Sin embargo, el estilo de Daryl Gregory esta tan cargado de humor y diálogos chispeantes que pasamos por una serie de horrores sin apenas darnos cuenta. Pensando en frió, cada una de las historias individuales da verdaderos escalofríos y presenta unas imágenes de lo más horripilantes para el lector.

Cuando la superación depende de uno mismo

Daryl Gregory construye una especie de fantasía urbana con toques de horror en el que mezcla los grupos de autoayuda con sucesos sobrenaturales. La historia, que comienza como realista y mordazmente divertida, se va tornando en un camino horrible y oscuro lleno de revelaciones que destrozan la realidad de nuestro mundo. Nuestro mundo es una verdadera ilusión a los ojos de estas personas que conocen la verdad. Se ha vuelto un completo infierno y no saben cómo vivir en él. Un fiel reflejo para los que no consiguen adaptarse al mundo real y la realidad los acaba atravesando de pleno.

Fragmento de la portada en Taychon Publications

Cada uno de los cinco personajes va desbloqueando sus traumas, llevándolos al límite de su realidad para afrontar las consecuencias de sus decisiones. Cada uno pone en tela de juicio los momentos que ha vivido, y solo cuando siente la seguridad de comprensión de grupo, se decide a contarlo ¿Superación y aceptación? Pueden ser estos uno de los pilares de la historia, pero quedan ciertamente diluidos en el humor y entretenimiento, uno de los puntos fuertes que ya me demostró Daryl Gregory en La extraordinaria familia Telemacus.

En el fondo la historia es un estudio sobre la depresión y la sensación de no encajar en el mundo. Nos enseña como podemos superar lo más horripilante que nos suceda apoyándose en otras personas cercanas, en otros que te puedan comprender. Pero, siempre hay un pero. Siempre y cuando tu estés listo para recibir la ayuda necesaria será algo efecto. Uno nunca puede escapar del pasado. Puede curar parte del dolor, aguar los traumas, pero nunca se borra del todo. La huella sigue ahí con el paso del tiempo. Es una marca imborrable que nos ayuda a crecer. Nos ayuda a ser mejores cada día. O al menos, a intentarlo.

En definitiva, el regalo de Ediciones Gigamesh por este Día del libro es una novella de lo más entretenida que nos llevará a pasar una página tras otra descubriendo a sus 6 protagonistas. Tras terminarla, con su final bien hilado y cerrado, me atrae la curiosidad por leer Harrison Squared. Del mismo autor, es una especie de precuela juvenil de uno de los protagonistas de la novela. Ojalá, por casualidades del destino, podamos leer alguna vez en castellano esta aventura lovecraftiana publicada el 24 de marzo en Tor Books.

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