jueves, 28 de marzo de 2019

Cuentos para Algernon VI: Bueno, bonito y barato

Cuentos para Algernon: Año VI
VV. AA (Trad. de Marcheto)
Cuentos para Algernon
Digital | 293 páginas | Gratis



Poco hace falta leer el blog para saber que en los dos últimos años he ido adquiriendo cierto gusto por el relato corto. Hasta tienen una pequeña sección propia y todo. He descubierto en este universo un pozo sin fin de historias que envuelven y rodean mi día a día. He destripado tramas y semillas de historias. He buceado entre perlas de aventura que me transportan por unos instantes a otros mundos. Ideas y conceptos pequeños pero a la vez tan grandes que no podrían ser explotados de otra forma. El desencadenante de todo ello fue la antología Hic Sunt Dracones de Tim Pratt, publicada en la por desgracia extinta y peculiar Fata Libelli. Verme inmerso en relatos como Sueños imposibles o El sótano del mundo me cambio para siempre. Y a partir de ahí, llegue a diversas antologías, entre las que destaca cada año Cuentos para Algernon (y que también tiene cosillas de Tim Pratt).

Cada año Marcheto nos ofrece desinteresadamente y de forma gratuita una surtida y variada selección de relatos de diversos autores con los que consigue colaborar. Tenemos en esta sexta entrega desde caras conocidas en el panorama español como Ken Liu, Tanith Lee o Ian McDonald, hasta auténticos desconocidos para el público hispanohablante como G. V. Anderson o Seth Fried entre muchos otros. La incansable labor de Marcheto año tras año por ofrecernos estas pequeñas perlas literarias es algo muy loable. Y también, algo que no se apoya tanto como me gustaría. Con motivo de que se acerca la fecha para cerrar su encuesta anual y votar lo que más ha gustado este año, le he dado un repaso a toda la antología (18 relatos), para animaros a darle un tiento, y sobre todo, apoyar el proyecto.


Una de relatos….

Este año ha cambiado un poco la estructura de la antología. Marcheto ha sido hábil en la maquetación de la misma al combinar relatos más al uso con algunos de sus especiales ultracortos o flash-fiction. Eso hace de la lectura seguida de la antología un vaivén de sensaciones y momentos. Aperitivos más plato entrante, podríamos decir si de un menú degustación literario se tratará, para finiquitar con un postre y el relato más largo publicado en el blog.

Todo comienza con Renacido, de Ken Liu, una historia de ciencia ficción publicada originalmente en 2014 por Tor.com. Tomando como referencia una ilustración del artista Richard Anderson, el autor crea toda una historia de suspense policíaco donde una raza alienígena ha tomado el control de los humanos. Es un tanto previsible, pero Liu es un genio dotando de vida a toda la raza alien y fascina con su reflexión acerca de nuestra forma de recordar y actuar. El siguiente relato largo tiene un nombre casi impronunciable, pero no por ello es menos interesante. Das Steingeschöpf, de G.V. Anderson, ganador del World Fantasy Award en 2017, nos traslada hasta una peculiar Alemania de 1928. Es una historia de amor, guerra y represión en una época complicada para judíos y homosexuales, con un componente de fantasía maravilloso: ¿Y si las esculturas y estatuas tuvieran vida y almacenaran recuerdos o conocimientos de sus creadores?


La relectura de Amor Vincis Omnia, un relato de K. J. Parker publicado en 2010, me ha gustado más que la primera vez. Es un relato con un inicio complicado y un tanto farragoso, repleto de términos y un mundo riquísimo. El aire alternativo medieval que conforma su universo de publicaciones es tan atractivo que ojalá mas traducciones del autor llegaran a nuestros estantes. El relato pone en tela de juicio las dictaduras y los juegos de poder, como los mandamases tratan de cubrirse siempre las espaldas con cualquier amenaza. Incluso si, como en ocasiones, es una mejora y avance para el propio mundo. Uno de los que más me ha impactado es La chica picadillo, de Ian R. MacLeod. Publicado en 1999 y ganador del premio World Fantasy Award en el año 2000, se trata de una historia ambientada en la Segunda Guerra Mundial que nos habla de la crueldad de la guerra, la dureza de la soledad y las consecuencias de asumir lo que se dice de uno. Como corredor de fondo tengo una amalgama de rituales y signos antes de una carrera, y ver a estos pilotos aéreos de la RAF jugar con tanta superstición, me ha resultado de lo más curioso. Y más, cuando investigue la realidad del término chop girl.

La píldora surrealista y un tanto absurda la pone Picnic en el Monte Frost, un de Seth Fried. ¿Y si un pueblo acudiera anualmente cual secta a un extraño picnic gratuito en la montaña donde siempre suceden desgracias? Es divertido, pero a la vez inquietante, en cuanto a su reflexión del poder y la inmovilidad del cambio que deja entrever de la sociedad. Y cerramos con el postre. La perla. Botanica Veneris: Trece recortados de Ida, condesa de Rathangan, de Ian McDonald, publicado en 2015 dentro de la antología Old Venus, ganadora del premio Locus en 2016. Una colección de recortables botánicos sirve como excusa al autor británico para conocer la travesía de una irlandesa aristócrata de segunda por toda Venus en busca de su desaparecido hermano. Testimonios e historias de robos, engaños, rescates y mercenarios se van juntando cual muñeca rusa hasta revelar toda la verdad. Quizás cueste entrar en los primeros compases, pero merece totalmente la pena.

… y otra de ultracortos.

Una de las cosas que me ha descubierto Marcheto es la flash-fiction. Su largo y extenso especial ultracortos ha sido algo de lo que más he disfrutado en los últimos meses. Es tan admirable lograr tanto con tan poco. Menos de mil palabras para emocionarte y crear sensaciones. Es el caso de Carta, de Tim Pratt, que con trescientas y pico palabras logra sacar mi lagrimilla. Lagrima que remato Telomerasa, el relato de Ian Muneshwar que le sigue. Una historia triste y preciosa de amor entre una pareja en la que una esta perdiendo el habla poco a poco y la otra enferma de cáncer terminal. Aviso de que duele. O también Erase una vez un pueblo…, de Eliza Victoria, donde nos demuestra que volver a tener a nuestros seres queridos fallecidos cerca no es tan buena idea.

Pero también tenemos momentos para reír. Como es el caso de La paradoja de la Señora Zenón, un relato de Ellen Klages, donde vemos como un brownie se divide por su infinitesimal parte. Elemento divertido que comparte Cese y desestimiento, de Tyler Young. ¿Y si la humanidad fuera demandada por que el concepto de autoensamblaje basado en enlaces de hidrógeno en organismos vivos fuera una patente comprada por una entidad intergaláctica? Y se une al club La ecuación del trébol negro, de Zach Shephard, donde un científico mete al universo en una complicada situación por culpa de sus experimentos con los elementos que dan buena y mala suerte.


Y algunos inclasificables, con los que no he logrado conectar nada de nada. Algo que no sabíais sobre Vera, de J. Robert Lennon, supone una pequeña pieza que juega con las conciencias virtuales como tronco central. Rex, de Laird Barron, nos cuenta el paso de un canino robótico por el ciclo de la historia y los años. También Antes y después, del siempre interesante Ken Liu, se trata de un ultracorto que narra todo seguido sin un solo punto o párrafo.

Mi trío de favoritos lo comienza Amarillo muerto, de Tanith Lee ¿Y si el color amarillo desapareciera del espectro? Terribles consecuencias no, lo siguiente. Especialmente divertido es Más allá del paraparapara, de Rhys Hughes. No me ha gustado tanto como su El círculo cuadrado en la anterior antología de Cuentos para Algernon, pero su ironía ante los movimientos independentistas y su proceso ciclico lo hace destacar. Y mi favorito es El azogue, de Jeff Noon: ¿Y si todos los espejos del mundo dejarán de dar tu reflejo y fueran el de otra persona? ¿Y si esto ayudará a que nos comunicáramos mejor y elimináramos los prejuicios? Bonita utopía que plantea Noon, con tan solo un pequeño concepto que me ha fascinado.

martes, 26 de marzo de 2019

Dragón, un fabuloso cuento de Ray Bradbury

Dragón
Ray Bradbury (Trad de Marcial Souto)
Libros del Zorro Rojo
Cartoné | 32 páginas | 15,90€




El título de un cuento puede determinar, en muchas ocasiones, lo que esperamos del mismo. Crear expectativas. Otras, nos llega a sorprender su sentido y significado tras la lectura. Es el caso de Dragón, un relato de Ray Bradbury publicado originalmente en agosto de 1955 por la famosa revista estadounidense Esquire. Ilustrado por Svetlin Vassilev, la galadornada editorial Libros del Zorro Rojo ha editado una preciosidad de volumen que permite disfrutar de este cuento corto en todo su esplendor.
En la oscuridad cerrada del páramo, dos caballeros medievales esperan la llegada de un terrible dragón, al que deberán matar para proteger a los viajeros nocturnos que separan dos comarcas. Lo que aparece no es el terrible dragón mitológico del que tanto han escuchado hablar, sino algo peor y más concreto: un dragón del futuro.

Bradbury juega con la corta extensión de su historia y el elemento mitológico que rodea su título para hablarnos acerca del tiempo y de cómo los avances tecnológicos pueden llevar a la destrucción del hombre. El autor se sirve de la alusión al dragón, que se presenta como el elemento fantástico principal del relato, para dar con la tecla decisiva en el desenlace del relato. Todo pega un giro rápido y decisivo que deja al lector reflexionando sobre su lectura. El sentido de todo lo narrado da un vuelco que cambia de inmediato el sentido del título.

El relato, ambientado en un páramo misterioso, consigue la inmersión completa gracias a las ilustraciones de Svetlin Vassilev. El búlgaro es capaz de transformar sus lienzos en medievales y oscuros paisajes, con gusto por las acuarelas, y jugando con el contraste negro / blanco. Se siente el frío y el viento del páramo, el mismo miedo de los dos caballeros armados con sus pesadas corazas, y se ve al tenebroso dragón con su ojo de fuego a toda página. Ayuda a disfrutar la experiencia al gran tamaño de la edición. Brillante.

viernes, 22 de marzo de 2019

Pánikas, de Pilar Pedraza

Pánikas
Pilar Pedraza
Ediciones El Transbordador
Rústica con solapas | 150 páginas | 15€ (3,90€ Digital)




Sofía es una profesora de literatura griega que vive cada día como un tormento debido a su enfermedad. Día si o día también se ve atrapada en un laberinto deslizante de alucinaciones y angustias que la llevan de un psiquiatra a otro desde hace años. Todo pega un vuelco desde el día que decide aceptar ir a la isla de Astipalea, en Grecia, para dar una conferencia en un curso de verano. Allí surge un encuentro inesperado y con tintes sagrados que no puede comprender. ¿A quién conoció realmente en Astipalea? ¿Se trataba de un simple profesor o del gran fauno Pan? Junto con su vuelta a casa, comenzará un descenso a los infiernos del que será difícil salir.

Narrada en primera persona, esta novela corta de Pilar Pedraza que surge a partir del relato aparecido en la antología colectiva Onírica: Hijos de Iquelo (James Crawford Publishing, 2016) viene prologada y desgranada a la perfección por Luis Pérez Ochando, que también se encarga del diseño de portada. Viviremos con Sofía los sucesos que le acontecieron en 1993, cuando tenía 33 años y viaja hasta la hipnótica isla del archipiélago del Dodecaneso. Una especie de muñeca rusa en la que se esconde otro viaje. Astipalea no resulta más que la premisa de una odisea interior a la mente de Sofía y su descenso para intentar comprender su propio infierno.

Astipalea

Pánikas es una obra sensorial y onírica, que se vertebra a través de la realidad y el misticismo de lo antiguo y sagrado. Pilar narra de forma natural pero eminentemente erudita, mezclando el conocimiento propio de la historia griega con los descensos hacia lo onírico y ambiguo de varios pasajes. La autora juega con nosotros, en una especie de vaivén emocional como el que vive la propia Sofía. Conecta lo divino y lo humano con gracia natural, creando una fusión de lo más curiosa e hipnótica. Lo pagano y lo humano no hacen más que tocarse en el borde de la realidad. Los momentos de ensoñación y delirios reflejan una mente perdida donde todo es posible. No hay explicaciones ni consecuencias. Tan solo delirio.

La novela corta es un viaje a las entrañas de la enfermedad de Sofía recubiertas por una capa de pintura mitológica, y el carisma de una protagonista que puedes comprender con facilidad. Las idas y venidas de su mente sirven como punto de partida para el lector, embriagado con todo un cúmulo de referencias mitológicas que inunda el relato de Pilar, para indagar en lo divino y arcano. Para hacer un descenso a nuestros propios infiernos personales. Aprovecha la ocasión para dejar su lectura sobre el olvido de la cultura antigua, y las pocas oportunidades que recibe todo aquel que se dedica a ello. Menos pastillas y más Teócrito.

Lo reconozco, es la primera vez que leo a Pilar Pedraza. Tampoco creo que vaya a ser la última. Me ha encandilado especialmente su facilidad para hacerme querer saber. Cada rato de lectura me vi móvil en mano buscando los nombres o referencias que la propia Sofía mencionaba. Pánikas ha sido para mi un ejercicio cultural agradable, envuelto cual caramelo en un viaje de delirio y placer mediterráneo. Más que un descenso a los infiernos, ha sido un viaje lisérgico por un poco de la Grecia antigua.

Otras reseñas de interés:

jueves, 14 de marzo de 2019

Palabras Radiantes: La vuelta a las Llanuras Quebradas

Palabras Radiantes
Brandon Sanderson (Trad. de Rafael Marín)
Nova
Tapa dura | 1248 páginas | 32,99€



Si hay un universo en alza para la gran comunidad lectora del fantástico es el Cosmere. Enorme, inabarcable y repleto de secretos, Brandon Sanderson ha ido construyendo con el paso de los años un vasto conglomerado de libros y sagas que se agrupan en un mismo universo. Y su proyecto más ambicioso hasta el momento es el que nos ocupa: El Archivo de las Tormentas. Nada menos que diez libros para dar respuesta a todo lo que nos oculta Roshar. El tiempo dirá si consigue finiquitar dicha tarea con éxito, pero hay que reconocer que hoy en día el autor de Nebraska siempre cumple y levanta expectativas. Con Palabras Radiantes da un paso más. Situándose justo tras los trepidantes acontecimientos de El camino de los reyes, esta segunda y mastodóntica novela va entretejiendo las tramas de sus tres personajes principales para llevarnos a un trepidante y épico final, donde todo parece encajar y cerrar lo iniciado en el volumen anterior, pero donde nuevas pesquisas nos sirven de gancho para coger su continuación con ganas.

El gran acierto de Sanderson para Palabras Radiantes está en no tratarla como una segunda parte al uso. Con una trama que va cogiendo ritmo conforme pasa el primer tercio del libro, acudimos a una cadena de escenas épicas y repletas de interesantes giros para la saga. La intriga nunca nos abandona, el tempo va creciendo con cada momento y el clímax final es la epicidad hecha definición. Palabras Radiantes tiene tensión y emoción. Tiene secretos y conspiraciones. Tiene batallas hercúleas y giros inesperados. Es verdad que adolece de cierta ‘paginitis’ y le hacen perder cierto fuelle en los primeros compases, aunque en este caso, se asumen con gusto y placer por lo que viene después. Todo va engranando poco a poco de forma perfecta y adecuada, fluida y armoniosa. Cuando te des cuenta, necesitas esta droga al día.

Ilustración de Ari Ibarra

Si El Camino de los Reyes era la gran introducción, Palabras Radiantes es el culmen de lo que empezó. Al menos, hasta cierto punto. Los tres personajes principales; Kaladin, Shallan y Dalinar recorren un arco esperado, no por ello menos necesario y sorprendente, y lo culminan. Sanderson sabe dotar a cada uno de trasfondo, giros y momentos importantes que les hacen cubrir un peldaño más en su escalera del destino. Y de paso, otros personajes van cobrando importancia. Palabras Radiantes estaña los mimbres que sujetan al Cosmere más que nunca. Comienza a dar forma a algunos hechos, revelar ciertas informaciones importantes y a funcionar como pieza troncal de todas sus sagas hasta el momento. Conceptos, personajes o simples expresiones que nos suenan de otras sagas o libros del Cosmere resuenan entre sus páginas. Y eso, no hace más que despertar el apetito de las hipótesis de los lectores. De darle vida a sus sagas.

Un Brandon Sanderson diferente

Si algo me ha demostrado la lectura de Palabras Radiantes es que El Archivo de las Tormentas es la saga en la que el de Nebraska pone más cuidado y trabajo. Tanto de escritura como de revisión. Solemos cargar un poco contra él con que sus libros tienen estructuras parecidas. Funcionan, pero maniquean. En El Archivo de las Tormentas todo es diferente. Los arcos para cada personaje están muy definidos y no tienen nada que ver con lo que hayamos leído. El mundo que presenta es importante para la historia, interesante y repleto de culturas, pero debemos asumir que no conocemos ni una ínfima parte de todo Roshar. Más allá de los abismos en las Llanuras, el resto es tierra inhóspita. Hábilmente, Sanderson plantea una suerte de interludios que funcionan como semillas para el futuro y cubrir estos huecos poco a poco. Uno de ellos, sin ir más lejos, tiene su propia novela corta -Danzante del filo- que enlaza con la tercera entrega, Juramentada. Otro, nos da a conocer a Eshonai y los parshendi.

Ilustración de Ashley Coad

Pero ya no solo hablamos de su mundo o lore, si no por el nivel que muestra a la hora de narrar las batallas y los duelos en primera fila. Las escenas de acción son alucinantes, de un nivel épico pocas veces visto y con una carga adrenalínica imposible de asumir. Si en Nacidos de la Bruma parece que vives en un videojuego o anime al más puro estilo shônen, El Archivo de las Tormentas es la épica por antonomasia. Las frases pasan por la retina a ritmo frenético mientras sus personajes se enfrentan en duelos a muerte. También hablamos a nivel de grandes batallas. Sanderson despliega ante nuestros ojos estrategias militares de alto nivel con pasmosa facilidad. Es fácil divisar a los ejércitos capitaneados por sus Altos Príncipes, realizando formaciones o maniobras en el campo de batalla. Todo un placer para la imaginación de los amantes de la estrategia militar.

Aún hay más. Por primera vez, veo al autor indagar en la moralidad de sus personajes. Tenemos grises en esta historia. Muchos personajes que parecen buenos a priori esconden un pasado de lo más truculento en sus vidas. Y lo vamos viendo poco a poco. La moralidad del bien frente a lo justo. De lo necesario frente a lo que se debe hacer. Más que nunca Sanderson hace a sus personajes pensar, reflexionar y equivocarse. No siempre actúan bien. Saben que no siempre hacen lo correcto. Y a veces, deben recapacitar. Sucumben a sus instintos primarios y pierden la razón. Si algo me gusta de Palabras Radiantes es que nadie parece un títere que siempre hace todo bien o mal. Y a parte, nos regala algunos de los diálogos más afilados que le he leído nunca. Los duelos verbales se han vuelto una especie de sello que me recuerda a sus novelas más juveniles. Y ojo, me encanta.

Liberado de las ataduras de presentar un nuevo y complejo universo, Palabras Radiantes es el colofón al prólogo que supuso El Camino de los Reyes. Sanderson ha centrado la acción en las Llanuras Quebradas para culminar el arco argumental que inicio. Con un ritmo que va creciendo conforme pasan los capítulos, esta segunda entrega de El Archivo de las Tormentas culmina con una explosión emocional y épica. También el cierre de varios personajes que parecen haber llegado a su destino de una vez por todas. Y también, con todas las posibilidades abiertas de lo que puede ocurrir en los siguiente ocho volúmenes. In Sanderson We Trust.

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miércoles, 6 de marzo de 2019

Graphics #30

Un mes más vamos con la pequeña recopilación comiquera de mis últimas lecturas. Es verdad que estoy metido de lleno en la lectura de Palabras Radiantes y estoy dedicando menos tiempo a otras lecturas, pero alguna que otra perla gráfica a caído. Por ejemplo, una de las que predigo estará en mi top de lecturas favoritas de este 2019. Vamos con el repaso.

En un rayo de sol: Primera parte
Tillie Walden (Trad. de Rubén Lardín)
La Cúpula Ediciones
Rústica | 280 páginas | 27,95€
5/5



Emociones. Eso es lo que consigue Tillie Walden con En un rayo de sol. Tejiendo dos líneas temporales de la vida de Mia, la joven autora tejana crea una historia de amor, amistad y crecimiento personal embotellada dentro de un mundo hermoso universo poblado por planetas flotantes y naves espaciales. Conocemos a Mia justo en el momento que consigue un trabajo en la reconstrucción de edificios antiguos, integrándose en un pequeño equipo dirimido por dos mujeres casadas, su peculiar sobrina y una persona no binaria. A la vez, conocemos a Mia cinco años antes, en el momento que experimenta su primer y profundo amor mientras residía en un internado.


La habilidosa autora sabe hilar muy bien ambas líneas. De forma simultánea, los filamentos se van acercando hasta el clímax final de esta primera entrega. Es un viaje tranquilo y bastante reflexivo, un proyecto meditativo y muy humano, que merece realmente la pena detenerse a pensar y observar cada viñeta con mimo. Es una forma muy cuidadosa, lenta y orgánica de mostrar la madurez emocional adolescente. A la vez, un mensaje de respeto hacia el amor y las personas muy potente. Endulza este apetitoso caramelo un mundo único de ciencia ficción donde no existen las limitaciones de la gravedad. Edificios intrincados y de diseños extraños, naves espaciales con forma de marsopa gigante y poderosas leyendas creadas como mitos con parte de verdad.


Todo viene sumado al arte que presenta Tillie Walden. Es simple, pero detallado. Es impactante, jugando con los tonos de color continuamente. El diseño es de una imaginación portentosa y el estilo narrativo es ingenioso en todas sus formas. Podría decir que tengo como unas 20 páginas favoritas, y me costaría decidirme. En un rayo de sol es un cómic que atrapa el lector, que no le deja soltar sus páginas y cuyos paneles destilan emoción más que palabras. Aún nos queda una segunda parte para cerrar esta historia, y con sea un mínimo porcentaje igual de bien construida que esta, va a quedar una historia inolvidable y que estará en mi top de lo mejor de 2019. Menos mal que Ediciones La Cúpula la publica en el mes de abril.

Radiant #5
Tony Valente (Trad. de Fidel del Tovar)
LetraBlanka
Tankôbon | 176 páginas | 8€
3,75 / 5



Con la quinta entrega de Radiant, Tony Valente comienza un nuevo arco argumental para Seth y su búsqueda del mítico radiant, lugar de origen de los peligrosos némesis. Tras huir de Rumble Town y regresar al Artemis gracias a su mentora Alma, Seth reúne un poco más de información sobre Piodon, su misterioso hermano. Decide poner rumbo al islote-continente de los caballeros magos, abriendo ante él -y el lector- un poco más su mundo. Mientras, las extrañas visiones que ya sufrió en Rumble Town suceden cada vez más a menudo. Un nuevo tomo la mar de entretenido que sirve como introducción y expansión del nuevo arco en la historia.


Como en cualquier inicio, es algo más cargante y pesado en su lectura, pero no menos interesante. Tony Valente esboza durante este quinto tomo una galería de nuevos y curiosos personajes, como unos extraños mercantes y la peculiar sociedad de los Caballeros Magos. Tenemos un poco más de Mellie, de Grimm y de Doc. Pero la que se roba la escena es Ocoha, un nuevo personaje que parece será bastante relevante para la historia de Seth. En cuanto al dibujo, poco que añadir respecto a lo de siempre: Tony Valente es espectacular y siempre cumple al 100%. Y como no, marca de la casa, el último capítulo es de lo más frenético y nos deja con un profuso cliffhanger: Seth, una vez más, en problemas.

El árbol que crecía en mi pared
Lourdes Navarro
Sally Books
Cartoné | 76 páginas | 14€
3,25 / 5



La adolescencia es un periodo complicado. Encontrarse a uno mismo e intentar escoger un camino para labrar tu futuro. Parece fácil. Pero no todo sale siempre a pedir de boca. A veces los problemas crecen sin control. Nos invaden por completo. A veces no sabemos gestionarlos y podemos llegar a colapsar. Este puede ser el caso de Mike, un adolescente objetivo constante de los abusones de clase y que no para de escuchar a sus padres discutir en casa. Y todo se complica sobremanera cuando nace un árbol en mitad de la pared de su cuarto y no para de crecer a velocidades imposibles.


Lourdes Navarro construye una pequeña metáfora perfecta para hablar sin tabús sobre esa manía que tenemos los humanos de guardarnos las cosas. Explica, con una bella alegoría, la enorme bola que te aplasta autogenerada tan solo por la angustia de no ser capaz de asumir o compartir ciertas situaciones. El cómic nos enseña a reconducir, abordar y enfrentar estas barreras para crecer y madurar. Es la única forma de no ahogarse en uno mismo. A la vez, también es una forma visual de presentar a cualquier joven que el divorcio de un matrimonio no es el fin, ni que él es el culpable del mismo.


Colores vivos y llamativos redondean un dibujo estilo cartoon que recuerda al de muchas series de animación actuales. Las viñetas son preciosas, sobre todo aquellas que tiran de la metáfora del árbol. También es fantástica la edición de Sally Books, una vez más. Aparte de la historia, tenemos un anexo con la evolución del diseño de Mike. Pero lo que la redondea, es ver el germen de la historia y comprobar como ha evolucionado para ser un relato mucho más sutil. Una delicia muy disfrutable a cualquier edad.

Talli, Hija de la Luna #1
Sourya (Trad. de Fidel del Tovar)
LetraBlanka
Tankôbon | 168 páginas | 8€
3,75 / 5



Como muchas historias feudales, Talli, Hija de la Luna comienza con una huida. Aunque esta vez, no es una princesa. Talli es la hija adoptiva de Lord Borin, un señor feudal que la educa durante 16 años. Pero ella esconde un gran secreto. En una época pasada, junto a los humanos vivían las poderosas Invocadoras. Ahora Talli es la única descendiente viva entre las de su estirpe, y el rey quiere acabar con ella. Una huida a la carrera junto al fiel soldado Alan, el mercader Pavel y el extraño guardaespaldas Lilo le llevarán a descubrir tanto sus orígenes secretos como el verdadero poder que oculta en su sangre. Este volumen inicial resulta una buena presentación de personajes mientras vivimos una intensa persecución, siguiendo los códigos del género a rajatabla.


Dos puntales hacen destacar a Talli, Hija de la Luna. El coste de su magia y el variopinto equipo que se forma. Ser Invocadora tiene un precio, y es la sangre. Traer quimeras de la nada te agota y no lo puedes mantener mucho tiempo. A veces es inconsciente, como en periodos de menstruación. En cuanto al equipo que conforma la aventura, es simpático y esconde bastante detrás. El fiel soldado Alan, el aventurero mercader Pavel y el extraño guardaespaldas Lilo, acompañarán a Talli allá donde vaya y esconden mucho más de lo que parece. Y, para terminar, el dibujo. Sourya mezcla el arte europeo y japones para traer una gran ambientación rural y feudal, con un diseño de personajes muy cuidado. Una pena que aún vayamos a tener que esperar bastante por el segundo tomo.

Slam! The Next Jam
Ribon | Julia | Peer (Trad. de Liza Pluijter) 
Fandogamia
Tpb | 112 páginas |10€
3 / 5



Ataos los patines, por que el Roller Derby vuelve a estar en marcha gracias a la editorial Fandogami. Esta segunda (y por desgracia última) entrega de Slam! nos sitúa justo tras el final redondo que supuso el primer arco argumental. Jennifer y Massie deben hacer frente a las consecuencias de lo ocurrido en el anterior volumen. En esta ocasión, dejamos un poco de lado el deporte en si para adentrarnos en dos historias de reconciliación, superación y amor. Slam! The next jam se convierte en un slice of life protagonizado por este par de veinteañeras y sus vivencias personales mientras se dedican en cuerpo y alma a este brutal deporte.


Es una pena que solo tenga cuatro números. Todo se siente atropellado, sin el desarrollo necesario y con los temas introducidos dejados en el aire. Pero sigue siendo muy disfrutable. En este segundo arco la dibujante será Marina Julia, que toma a los personajes como suyos y se los lleva a su particular trazo de dibujo que funciona de nuevo con el color de Brittany Peer. Mi único problema en este apartado es que dos personajes me parecían prácticamente iguales y difíciles de diferenciar en ocasiones. Aunque Slam! se haya acabado, tengo que agradecer a Pamela Ribon y Fandogamia darnos a conocer este deporte al cual, estoy seguro, no hubiera llegado de ninguna otra forma.

Y vosotros, ¿tenéis alguna recomendación comiquera?