miércoles, 25 de abril de 2018

Pon ficción corta en tu pila #10

Bienvenidos de nuevo a una entrega más a la sección de relatos y novelas cortas del blog. Aunque en este entrega solo he recopilado 3 relatos y una novela corta, no ha sido lo único de este formato que he leído durante estas últimas semanas, ya que por ejemplo la fantástica novela corta Agentes de Dreamland de Caitlin R. Kiernan le dedique una entrada completa.

También he tenido unas cuantas lecturas de las que podemos casi denominar ultracortas. Dos de ellas en el gran blog Cuentos para Algernon. Carta de Tim Pratt, y Erase una vez un pueblo..., de Eliza Victoria. El primero con su toque romántico, el segundo con un halo inquietante. No os los perdáis. También he leído en Fantífica para celebrar sus casi 10000 seguidores el relato Volver, de Susana Vallejo. Un breve historia de ciencia ficción con aire melancólico. Y por último Sword & Congress, una relato divertidísimo de Bandinnelli que tenéis en Libros Prohibidos sobre el primer día en el Congreso de un diputado como nunca esperaríais ver.

Y ahora vamos con el resto un poco más en profundidad. Let´s go!

Amor Vincit Omnia
K. J. Parker (Trad. de Marcheto)
Cuentos para Algernon
Online | 22 páginas | Gratis
3,5 / 5


Nunca será suficiente con dar las gracias dadas a alguien como Marcheto. Con su blog Cuentos para Algernon nos permite conocer y disfrutar de pequeños textos y autores que probablemente sea difícil que vayamos a leer en castellano nunca. Es el caso de K. J. Parker, del cual nos trae este segundo relato títulado Amor Vincit Omnia. La historia se ambienta en un mundo donde la magia es considerada una rama de la filosofía natural y la ciencia, practicada únicamente por un grupo reservado de eruditos. Todo parece alterarse cuando un no iniciado comienza a asesinar aldeanos inocentes, mostrando un poder defensivo completo contra ataques tanto físicos como mágicos. Esta defensa llamada Lorica, solo plausible teóricamente según los miembros del Studium, debe ser encontrada y eliminada de inmediato. Para ello el Chantre envía a investigar y resolver el problema a cualquier precio al joven Framea.

Una historia clásica de fantasía con luchas entrega magos, un interesante sistema mágico y un desarrollo repleto de reflexión. La historia no se deja entrar con facilidad, dado que Parker se recrea en un tono seco y más académico, dedicándose a establecer la teoría técnica que sustenta su historia durante los primeros compases. Cuando el meollo del relato comienza, el lector ya ha tenido que pasar unas cuantas páginas informativas y desconcertantes. Pero por otra parte, es una historia muy ingeniosa. Parker va soltando pequeñas frases y pistas que finalmente son cruciales para el devenir de la historia. Por el medio, no es un texto simplemente vacío, si no que plantea reflexiones sobre como categorizamos y tratamos a otras personas, las justificaciones morales de usar a otros, e incluso cierto deje a la corruptibilidad para mantener el poder. Un cuento interesante de este pequeño universo del autor británico del que espero poder leer más.

Los que se van de Omelas
Ursula K. Le Guin (Trad. de Pedro Jorge Romero)
Obras maestras: La mejor ciencia ficción del S.XX (Nova)
Descatalogado | 7 páginas
5/5



Los que se van de Omelas (The Ones Who Walk Away from Omelas) es un cuento corto y descriptivo sin trama alguna publicado en 1973 que se alzo con el premio Hugo y Locus en 1974. Ursula K. Le Guin nos transporta a la ciudad de Omelas, una especie de paraíso que parece tenerlo todo. Una sociedad pacifica y sin crímenes, sin guerras ni injusticias, sin monarquías ni esclavitud. Sus habitantes son sabios, nada avariciosos y predomina un sentimiento de paz. Pero no todo puede ser perfecto. En uno de los edificios públicos, la ciudad de Omelas guarda un secreto abominable. En un sótano oscuro y estrecho yace en míseras condiciones un ser atravesado por el dolor y sufrimiento como símbolo de que nada es gratuito.

Cuando los componentes del podcast VerdHugos recomiendan un relato o novela corta, soy el primero en lanzarse de cabeza a por él. Sobre todo con uno como este, que mencionan tan valorado e importante en el campo de la ciencia ficción. Plantea Le Guin con el cuento una paradoja de la felicidad ya abordada por el filosofo William James sobre el coste ético de las sociedades civilizadas ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a llegar por mantener este ideal? ¿Cuál es nuestro límite? Un texto moral con fuerte carga de desarrollo social y político donde la autora nos hace participes y advierte del coste en nuestras propias carnes. Presenta además un final repleto de interpretaciones y lecturas que cada uno puede tener ¿Adonde van los que se alejan de aceptar el horror de Omelas? No lo sabemos con certeza, pero las posibilidades de cada uno son infinitas.

El pastor de naves
Felicidad Martínez
Ficción científica | Supernova Pod
Electrónico | Audio | 40 páginas | Gratis
4 / 5



Es una alegría que iniciativas como el programa Supernova Pod surjan y encima sean gratuitas.  En su cuarto número, esta revista podcast de ciencia ficción ofrece el relato El pastor de naves de Felicidad Martínez narrado por la actriz Agostina Longo, voz de castellano neutro bastante reconocible. El relato de Felicidad, finalista de los Premios Ignotus en 2015 a mejor relato y que tenéis gratuito para su descarga en Ficción Científica, nos cuenta la pequeña historia de un niño que de repente se ve arraigado de la convivencia familiar para ser encerrado sin explicación alguna en una claustrofóbica nave espacial. Mediante ensayo y error, debe ir aprendiendo que debe hacer para satisfacer sus necesidades, pero no consigue averiguar que hace allí. Poco a poco, las respuestas van llegando, comprendiendo que solo está allí porque resulta útil para la colonia. Él será, el próximo pastor de naves.

Con clara ambientación de space opera, nos encontramos ante una historia de corte más introspectivo. Felicidad se dedica a reflexionar sobre el valor de las personas, la utilidad de la vida, la decrepitud de las enfermedades degenerativas y de cómo el desarraigo familiar y emocional puede transformar por completo a las personas. Aunque nos deja los detalles necesarios para ubicar el escenario, la historia se inclina más por contemplar los sentimientos del niño que por dibujar un ambiente colonial espacial de gran envergadura como parece haber detrás. Algo que sin embargo se nota trabajado y bastante pensado en el fondo, ya que podéis explorar un poco más tras leer el relato en el propio blog de Felicidad y saber como surgió esta historia.(Pd: Próximamente editado y revisado en la antología Poshumanas)

Bajo la piel de la ciudad
Eleazar Herrera
Editorial Cerbero
Bolsilibro | 164 páginas |5€
3 / 5



Hay novelas cortas que se notan escritas por el mero hecho de entretener. No buscan innovar, sorprender, o deleitarnos. Tan solo hacernos pasar un buen rato. Y eso es exactamente lo que consigue Eleazar con esta primera entrega de Wes Marino. Un periodista convertido en investigador a la fuerza, pronto descubre que la corporación Dédalo esta llevando a cabo una serie de acciones que traspasan los límites transhumanistas impuestos en Arealevo. Junto a la mercenaria mexicana que toma por nombre Juárez, se infiltrará en la corporación Dédalo con el fin de obtener pruebas de ello. Una aventura por un escenario de ciencia ficción futurista lleno de posibilidades a desarrollar, buenos personajes y estilo ágil, que visita numerosos lugares comunes para el lector de ciencia ficción con bastante acierto y sencillez.

Esta primera entrega de Wes Marino no deja de ser una aventura de corporaciones multimillonarias desenmascaradas dentro de una ambientación futurística con un personaje un tanto torpe. De forma lineal y omnisciente, acudimos a una acción constante y viva que se sustenta en el dialogo para entretenernos durante un par de horas. Las correrías de Wes Marino juegan con el concepto del transhumanismo y sus implicaciones en la raza humana, reflexionan levemente sobre la muerte, y dejan sobre todo con ganas de más aventura. Tras un final un tanto apresurado y que corre a toda pastilla, la novela deja todo abierto para una continuación que se me antoja más que necesaria. Solo espero que en el futuro Eleazar siga dando contexto a su interesante universo de Arealevo, que podamos conocer un poco más tanto a Juárez (creo que de esto se encarga el relato Andros) como a Wes Marino, y que nuevas aventuras del intrépido periodista ronden nuestras pilas lectoras.

¿Cuales han sido vuestras últimas lecturas cortas?

miércoles, 18 de abril de 2018

Estación Central: mil ideas en un solo lugar

Estación Central
Ladvie Tidhar (Trad. de Alexander Páez)
La esfera de los libros | Alethé
Rústica | 312 páginas | 18,90€




La antigua ciudad de Tel Aviv se ha convertido en un núcleo interplanetario gracias a la Estación Central, una especie de estación orbital anclada en nuestro planeta. Un cuarto de millón de personas vive a los pies de dicha estación, en una sociedad compuesta por un batido de culturas que choca tanto en la vida real como en la virtual. Una diáspora mundial ha hecho que gran parte de la población huya a colonias espaciales escapando de la guerra y la pobreza. Todo esta conectado por los Otros, unas poderosas entidades alienígenas que a través de la Conversación suponen el inicio de un cambio irreversible. El israelí Ladvie Tidhar compone un fix-up de historias cortas conectadas entre si por una serie de personajes que transcurren dentro de este peculiar escenario de ciencia ficción. Un centro neurálgico de actividad interplanetaria repleto de razas y culturas de lo más diversas.

Con un total de trece historias, el autor ha sabido enlazar a través de pequeños retoques en una sola novela varios relatos que ha publicado en revistas como Interzone o Analog. Cada relato nos pone en el punto de vista de un personaje diferente, siguiendo un episodio de su vida y relacionándolo con el resto del plantel de personajes. Vínculos familiares, amigos o simplemente conocidos por un episodio de sus vidas, cada capítulo va conectando y encadenando una historia personal con otra mientras nos muestra los entresijos de la propia Estación central. Es por tanto una novela que vira más hacia los personajes e ideas especulativas que hacía una trama lineal y centrada. Son simplemente una serie de historias entrelazadas por sus personajes y un escenario común repleto de conceptos, cultura y tecnología interesantes, pero también con mucha vida detrás.

Fragmento de la portada alemana (Heyne Verlag)

El personaje principal es esa Estación central, repleta de ideas y conceptos que darían para novelas enteras. Este escenario, amplio e imaginativo, es un elemento de giro que Tidhar utiliza para dar una visión de la humanidad. El autor escribe de forma poca directa, mostrando más que enseñando, dejando toda la imaginativa al lector. Tidhar no se dedica a explicar los conceptos que plasma en cada relato, si no que siembra cada historia de ideas interesantes que a veces se sienten hasta cierto punto desaprovechadas. Cada nueva historia es un vehículo para sus plantar sus ideas. Dejarlas caer como quien no quiere la cosa. Hay multitud de detalles en los que no se profundizan y que están repletos de interés: los Otros, los strigoi, los implantes de la Conversación, y ya no digamos la cantidad de culturas y religiones que nombra, o lo eventos pasados que menciona de vez en cuando.

La novela crea una especie de tapiz repleto de distintos idiomas, razas y culturas que ejercen de canto a la diversidad e interculturalidad. Con cada personaje Tidhar establece todo un mapamundi de reflexiones sobre la diversidad religiosa, sexual y de identidad. Estación central recopila una cantidad de temas tan grande que es imposible tratar y nombrar por completo, pero sobre todo habla de amor y los vínculos personales, de las relaciones personales y la importancia del respeto. Pese a su componente futurista y de ciencia ficción, Tidhar compone un escenario vivo y muy humano, que se hace fácilmente reconocible para el lector y que rápidamente extrapola a su propia persona. Es un libro que plantea al lector todo un ejercicio de imaginación, debate y juego que puede ser tan largo como infinito e inabarcable en su totalidad.

La forma de interconectar historias
La cantidad de ideas por párrafo
Las historias de Carmel y el Oráculo
El canto a la diversidad

 No existe una trama central
Algunas ideas desaprovechadas

Si ya es algo a celebrar que un nuevo sello de ciencia ficción y fantasía llegue a nuestro país, que traiga novelas como esta es un buen signo. Alethé ha apostado por casi un desconocido como Ladvie Tidhar en nuestro país y un fix-up de relatos plagados de personajes e ideas más que interesantes. Estación central es un libro diferente, para disfrutar y dejarse llevar por sus ideas, para debatir con otros lectores todos sus conceptos e ideas. Es un libro repleto de momentos, enigmas, de conceptos y de diversidad. Es un libro para elevar tu imaginación un paso más allá del espacio exterior.

¡Muchas gracias a Alethé por el ejemplar!

Otras reseñas de interés:

jueves, 12 de abril de 2018

Antisolar: el trapo sabe, el Alguacil manda

Antisolar
Emilio Bueso
Ediciones Gigamesh
Tapa dura | 288 páginas | 32€



Adiós a la luz crepuscular y a la colorida naturaleza. Bienvenidos a los rincones más oscuros del Agujero del Mundo. Los criovolcanes, mares de hielo y profundas cavernas del mundo de Bueso asolan al Alguacil, la Regidora, el Astrologo y toda la comparsa de peculiares personajes en un nuevo viaje. Antisolar supone una especie de segunda etapa en la búsqueda de una reliquia sagrada, esta vez por una región helada del mundo caracterizada por no darle la luz del sol ni poder ver el cielo en ningún momento. Siempre es noche. Una búsqueda que, como sus personajes, comienza a tomar nuevos carices e intersticios, mayores dimensiones de las que cabía esperar al principio de esta historia. Antisolar no es solo un capítulo más en esta peculiar trilogía llamada Los ojos bizcos del sol, si no que se revela como una poderosa amenaza en ciernes sobre una humanidad que es ciega a los acontecimientos.

Con esta segunda entrega el escritor castellonense reúne de los nuevo los elementos triunfantes del anterior volumen para darnos un segundo paseo alucinante por su mundo. Continua la sensación pura aventura estilo Sword & Planet recubierta de elementos de fantasía y ciencia ficción, con ciertos resortes propios de la Japón feudal. Pero no es una mera continuación sin más. El paso del tiempo y los sucesos acontecidos tienen peso en la historia. La voz narrativa del Alguacil comienza a tomar un nuevo rumbo, a transformarse en algo diferente. Es una especie de despertar ante lo que se avecina. El frio y hierático narrador deja de ser un mero espectador. Actúa y reflexiona por su cuenta, tiene voluntad propia. Tiene, como bien dice durante el texto, pese a que pueda sonar un tanto despectivo: cojones. La voz de Bueso toma en un cariz aún más macarra y directo, coqueteando mucho más con el juego del humor incorrecto que en Transcrepuscular.

Lámina interior en Transcrepuscular de Alejandro Terán

Por supuesto, la majadería, aventura e inventiva siguen al pie del cañón. Simbiontes infestados que son meras marionetas, motosierpes como vehículo de contrabandistas y krakens de aspecto espeluznante que persiguen a nuestros protagonistas. Bueso plaga su parte del mundo sin sol con criaturas que solo podrían vivir allí, pero con sus pertinentes modificaciones. De nuevo una lección avanzada de clases y especies del reino animal, llevadas a lo grotesco y exagerado en algunas ocasiones, pero que son capaces de transportar nuestra mente a ese universo con suma facilidad. Todo ello englobado en un ritmo de martillo pilón con capítulos cortos, surcando una aventura tras otra, destapando secretos y misterios con cada vuelta de hoja. El primer y último tercio de la novela son una subida de marchas a toda velocidad de la trama en las que es imposible soltar el libro.

Como en la anterior entrega, tengo la pertinente sensación de que Bueso quiere contar mucho más de lo que parece con esta trilogía a primera vista. Fijándose bien en el texto y rebuscando un poco en algunas frases y reflexiones, el lector puede extrapolar ciertas lecturas sobre nuestro propio mundo y sociedad. Pero todo esto no son más que elucubraciones de un mero lector sobre una historia a la que todavía le queda un capítulo más para cerrarse por completo. Un último capítulo titulado Subsolar que promete una intensa búsqueda de respuestas y explicaciones que en ningún momento serán sencillas. Y también una buena nueva dosis de aventura e imaginativa por una tierra calorina. Es más, tengo el presentimiento de que nadie se está viendo venir (me incluyo) lo que en realidad Emilio Bueso nos quiere entregar y nos espera una buena patada al final. O eso, o me he metido una buena juerga de ácido lisérgico con el trapo. Nunca se sabe.

El primer y último tercio de la novela
Las revelaciones
La imaginativa del escenario
Los personajes

Cierto torbellino de acontecimientos en el tramo medio

Si tengo que comparar, en general me sorprendió más de Transcrepuscular. Quizás la loca novedad o que me pareciera que el ritmo estaba más equilibrado, no sé decirlo con certeza. Sin embargo, no quita que he disfrutado enormemente de esta 2ª entrega. Sobre todo, el primer y último tercio, donde Bueso sube una velocidad a la historia. La nueva voz narrativa gana enteros, las dimensiones de las revelaciones se antojan interesantes y la aventura sigue a toda mecha. Las ganas que tengo de poder leer Subsolar, son extremadamente grandes. Y más, tras ese final cliffhanger que te de nuevo te deja colgando para el desenlace de esta aventura.

¡Muchas gracias a Ediciones Gigamesh por el ejemplar de prensa!


Otras reseñas de interés:

lunes, 9 de abril de 2018

Agentes de Dreamland, de Caitlin R. Kiernan

Agentes de Dreamland
Caitlin R. Kiernan (Trad. de Mª Pilar San Román)
Runas
Tapa dura | 120 páginas | 14€




La América profunda. La voz y la guitarra de Jhonny Cash resuena en vuestros auriculares. Cultos ultra creyentes y sectas de todo tipo manipulan a personas para propósitos fuera de la comprensión del propio mundo. En un rancho cerca del mar de Salton, el líder de un peculiar culto ofrece a sus seguidores un futuro que ya se aproxima y en el que ellos van a participar activamente. Un día después de los extraños acontecimientos en el rancho, los agentes del gobierno se encuentran con una escena tan indescriptible como perturbadora. Solo unos días después, el agente especial del gobierno conocido como Guardagujas se reúne en Arizona con una mujer que transita fuera del tiempo, para intercambiar información sobre el caso. Bienvenidos al mundo de Agentes de Dreamland. Bienvenidos al universo de horrores cósmicos y sensaciones espeluznantes de Caitlin R. Kiernan.

A través de 117 páginas, con tres líneas temporales entrecruzadas y tres personajes muy diferentes entre sí, Kiernan construye una historia oscura llena de horrores lovecraftianos y espeluznantes imágenes. Una narración corta escrita con una prosa muy elaborada y un estilo particularmente fluido que encadena sin parar una escena tras otra, saltando de un lugar a otro tanto en el espacio como en el tiempo con particular sencillez. Capa a capa vamos desentrañando el significado oculto de los sucesos. O al menos, lo que podemos inducir que ha ocurrido. La irlandesa nos hipnotiza con una imagen tras otra para seguir el curso de esta particular investigación, y reconstruir un puzle hecho pedazos que se nos entrega en pequeñas porciones. El símil que tanto han puesto con la Carcosa de la primera temporada de True Detective, es de lo más acertado en esta ocasión. Por el medio, nos deja una novella repleta de ideas e imágenes que difícilmente se borran de la mente del lector, y dan pie para más de una continuación. Y que por suerte, existirán en el futuro.


Fragmento de la portada

Agentes de Dreamland no es una novela cómoda para el lector. Su escritura viva consigue transportarnos a un universo de pesadilla, decadencia y desosiego repleto de fuerzas místicas que nunca podremos comprender. Kiernan imbuye al lector en una lucha sin esperanza, donde la fatalidad asoma su llegada tarde o temprano. Pero nunca es sencilla. Pide al lector plena atención y confianza. Consigue esta extraña sensación gracias al personaje más atractivo de todos: Immacolata Sexton. La viajera entre tiempo y espacio nos regala capítulos extraños, repletos de imágenes y predicciones de futuro que ponen los pelos como escarpias. Es aquí donde Kiernan saca su vena más lovecraftiana para explotarla con estilo propio y sobre todo, gran acierto. La autora es capaz de insinuar más que mostrar, de permitirse explorar un universo de horrores cósmico repleto de personajes destrozados. Es aquí donde su final se me antoja abierto, pese a ser una novella totalmente autoconclusiva, ya da pie a nuevas entregas de este universo tan oscuro como opresivo repleto de secretos y misterios.
La estructura de la novella
La prosa de Kiernan
Los capítulos de Immacolata Sexton
La edición

No es una novela cómoda
Cierta divagación intrascendente

Si los detectives Martin Hart y Rust Cohle tuvieran una temporada centrada en esta historia, no me sorprendería para nada. Tampoco si Sculder y Mully se dieran un garbeo por el rancho de Salton. Caitlin R. Kiernan construye un pastiche lovecraftiano con personalidad propia y suficiente fuerza para sostenerse por si mismo. Es extraña, oscura, incómoda y visualmente perturbadora. Cada línea temporal y personaje va uniéndose poco a poco para juntar un puzle de inexplicables actos cósmicos para la mente humana. Por suerte para todos, una segunda novella llamada Black Helicopters se publica este mismo mayo. Ojalá Runas se anime.

¡Muchas gracias a Runas por el ejemplar!

Otras reseñas de interés:

lunes, 2 de abril de 2018

Ready player one, entretenimiento plagado de bits ochenteros

Ready Player One
Ernest Cline (Trad. de J.Estrella revisada por David Tejera)
Nova
Rústica | 480 páginas | 19,90€



Año 2044. La Tierra esta condenada a un futuro desolador debido a la progresiva decadencia del mundo real. La humanidad pasa las horas evadiéndose y trabajando en OASIS, un mundo virtual que ha sustituido la realidad para gran parte de la población. Un paraíso de bits donde visitar mundos de ensueño, vivir aventuras imposibles y luchar contra criaturas fantásticas es solo una ínfima parte de sus posibilidades. Hace 5 años que el famoso creador de OASIS James Halliday ha fallecido. Comenzará con ello una trepidante busqueda virtual para encontrar el codiciado Huevo de Pascua que convertirá a su poseedor en un inmenso magnate y dominador de OASIS. Son muchos los buscadores que llevan tiempo trabajando en esta investigación, pero todo dará un vuelco cuando 5 años más tarde un joven llamado Wade Watts encuentre la primera llave. Una gesta llena de mil y una dificultades para obtener el premio final esta a punto de empezar. Ready, Press Start, Player One.

Con un marcado tono sencillo y juvenil, la obra de Cline se decanta como un torrente de entretenimiento en vena que le ha valido la marca de bestseller en estos años desde su publicación. Sus referencias ochenteras a tantos campos como la literatura, el cine, las series, la música y sobre todo los videojuegos le han otorgado la etiqueta de nostalgia ochentera que tan de moda esta últimamente. Ready Player One se convierte en pocas páginas en todo un canto enciclopédico de referencias a la cultura pop de la época como las películas de John Hughes, la simpática pelota amarilla conocida como Pac-Man, melodías emblemáticas como Time After Time y títulos emblemáticos de los videojuegos como Dig-Dug.  Y es que la mayor torpeza de Ready Player One es justamente este saber que Ernest Cline se esfuerza por querer demostrar. De esta forma, la frenética propuesta del autor de Ohio se convierte en un primer tercio de novela completamente plagado de títulos y referencias que no para de enumerarse una y otra vez. Sin embargo, una vez pasado este tramo, Cline empieza a ejecutar esa magia ochentera con acierto, sobre todo en cada una de las pruebas que Wade debe superar.

Ilustración de Florian

No queda ninguna duda de que Ready Player One es un libro que se devora más que leerse. Pese a unos personajes bastante planos y no aprovechar a fondo el potencial reivindicativo del libro, es una novela entretenida. Pura desconexión y evasión de palomitas. La novela se ve empobrecida por un estilo un tanto ramplón y algunos trucos efectistas llenos de engaño y casualidades para tan solo hacer que la historia encaje a la perfección. Pero a poco que te guste la temática que toca la novela, Ready Player One te absorberá el cerebro por completo y guiará el paso de tus horas por las infinitas tierras de OASIS. La novela tiene un cierto magnetismo que todo apasionado a cualquiera de estos mundos tendrá su momento nostálgico. Sigue leyendo, algo que conozcas aparecerá seguro y sacará tu sonrisilla. O si no, siempre te quedará nuestro amado Google para investigar un poco, apuntarte unos cuantos títulos, y resarcir tu ochentera curiosidad. Por esa época que tantos aman y echan de menos.

Si algo queda por comentar de Ready Player One es algunas de sus reivindicaciones, aunque no tengan gran fuerza. La novela es un canto a los geeks y nerds como salvadores de la herencia cultural. Supone a su vez una puesta en escena sobre la anonimidad en internet, el lugar perfecto para que los seres humanos saquen lo peor de si mismos bajo esa capa de neutralidad y desconocimiento que no tienen consecuencias. También como un espacio donde encontrar a tus iguales y aprender a ser tu mismo. Es interesante la peculiar visión de Cline sobre un futuro al que no veo tan improbable que lleguemos en algún momento. Aunque este tratado a groso modo, la caída de la economía mundial y la crisis de los combustibles no es algo que nos toque tan lejano. Aunque Cline deja un poco de lado este mundo real en pos de las aventuras en OASIS, es particularmente definitorio este catalizador apocalíptico de nuestra querida Tierra ¿Llegará un momento donde tendremos que vivir en mundos virtuales? Realmente no lo sé, pero si ofrecen tantas posibilidades como en Ready Player One, puede que me lo piense.
El nivel de adicción
Los momentos de las pruebas
Las posibilidades de OASIS

Estilo ramplón
Saber enciclopédico

Ready Player One se ha convertido en un bestseller por derecho propio. No escribo ninguna novedad. Es entretenido, tiene componentes atractivos para todo aficionado a la cultura pop, y se lee a toda velocidad. Si bien carece de un desarrollo de personajes interesante salvo algún secundario y utiliza algún que otro truco efectista, es una novela de pura evasión y divertimento. Espero que el gran mago del cine Spielberg haya sabido trasladarla a la gran pantalla con acierto (y eso parece por las críticas), por que realmente Ready Player One es una aventura virtual llena de bits ochenteros con mayúsculas.