lunes, 27 de agosto de 2018

Cada corazón, un umbral: nunca volvemos de otros mundos

Cada corazón, un umbral
Seanan McGuire (Trad. de Pilar San Román)
Runas | Alianza Editorial
Tapa dura | 184 páginas | 15€



Cualquier lector de fantasía que se precie ha soñado con descubrir un portal que lo lleve a sus mundos más queridos. Una puerta para viajar a tierras lejanas y mágicas donde perderse. Lugares donde sentirse a gusto, vivir en paz con uno mismo y ser feliz. Pero, ¿Qué ocurre cuando esos mundos nos echan y volvemos a la realidad? Siempre leemos las historias de la gente que van a estos mundos de fantasía, lo pasan bien y son eternamente felices. Pocas veces abordamos las consecuencias de la vuelta. La bofetada de realidad. Los niños que vuelven son habitualmente inadaptados. Nadie los entiende, no encajan y los tratan como enfermos mentales. Ellos solo quieren volver. Por suerte para todos, existen una serie de instituciones para jóvenes que han sufrido este tipo de singularidades: la Residencia para niños descarriados de Eleanor West.

La primera entrega de la serie de novelas cortas titulada Wayward Children (con tres entregas ya publicadas, una cuarta en camino y una quinta anunciada) nos presenta a Nancy y el día en que sus padres la dejan en la residencia. Allí aprenderemos sobre los tipos de portales y mundos mágicos, conoceremos a otros compañeros de residencia, e investigaremos un par de espantosos asesinatos que sacará a la luz los entresijos de cada niño. Cada corazón, un umbral es una novela corta que mezcla elementos clásicos de fantasía con otros de misterio y terror, que empalma con algún toque de humor un tanto macabro, para dar una vuelta de tuerca novedosa, jugosa y fascinante. No por nada le ha granjeado el triplete de premios Hugo, Nebula y Locus a mejor novella en 2017 a su autora.

Ilustración de Rovina Cai

Varios mundos, muchas lecturas

Una de las mayores virtudes de Cada corazón, un umbral es la de tejer un worldbuilding extremadamente amplio y atractivo. Con cuatro simples pinceladas abre una cantidad ilimitada de posibilidad e historias. Es verdad que al comienzo estamos tan perdidos como nuestra narradora Nancy, pero poco a poco vamos entrando en la dinámica que corre por los pasillos de la residencia. La información referente al funcionamiento de los elementos fantásticos se va desgranando, está bien dosificada y los conceptos acaban llegando a nuestra mente. ¿Qué es un mundo Lógico? ¿Qué es un mundo Sinsentido? ¿Por qué uno se relaciona con Virtud? ¿Por qué el otro con Maldad? ¿Qué otras posibilidades hay? Tan solo avanzad en las páginas y las respuestas llegarán. Estoy deseando leer más entregas de la saga para desgranar más detalles de todos estos posibles escenarios.

Esquema de los portales en Tor.com

Pero Cada corazón, un umbral puede tener más lecturas, aparte de la literal. La novela nos habla por momentos de la propia adolescencia. Una etapa de inquietud y confusión, donde la identidad propia se tambalea y surgen una gran cantidad de problemas. Donde la mayoría de personas se sienten inadaptadas, como estos jóvenes que regresan a la realidad tras tanto tiempo. Donde los cambios y la experimentación están a la orden del día. También podemos leer otras claves en algunas de las historias: drogadicción, enfermedades mentales y acoso escolar. Pero sobre todo apesadumbra la novela una sensación de desarraigo.

‘No eres el portal de nadie más que el tuyo, y el único que puede contarte cómo termina tu historia eres tú.’

El tono y la prosa de la novella equilibra momentos oscuros, optimistas a veces, pero sobre todo melancólicos. Un tono que apuesta por una impresión de exilio. La expulsión de los jóvenes de su verdadero hogar y la tristeza de no poder regresar. El sentimiento de desesperanza al saber que es casi imposible que vuelvan a encontrar su puerta, pese a que nunca pierdan la ilusión. El rechazo generalizado de sus seres queridos. Que quieren cambiarlos, siendo totalmente incapaces de comprender lo que les ocurre en realidad. McGuire mezcla lo tétrico con lo bello, creando un escenario de lo más desgarrador para el lector. Pero también, desde cierta perspectiva, esperanzador.

Ilustración de Rovina Cai

La diversidad como arma

El otro puntal sobre el que triunfa Cada corazón, un umbral son sus personajes. Cada uno, tridimensional y carismático, muestra diferentes aspectos que no paran de enriquecer la lectura. En las pocas páginas de la novela corta podemos ir conociéndolos poco a poco. Empezamos viéndolos como un grupo de adolescentes perdidos, con diversas afecciones y rarezas. Poco a poco, según vamos rescatando sus historias individuales, entendemos su comportamiento. McGuire hace brotar todos los prejuicios y rencores que existen dentro del grupo con la llegada de los asesinatos. Y con ellos, la otra cara de cada niño es revelada. Es verdad que la transición de la primera parte de la novela, enfocada a la presentación, con la segunda es un tanto abrupta, pero nada insalvable.

El otro adjetivo que debería utilizarse para hablar de la novela es diversidad. Personajes asexuales, transgénero, de otras razas. McGuire dota a su pequeño universo de una verosimilitud única, creando personas reales y palpables. Son protagonistas que podrían existir fácilmente. Es más, alguno nos veremos reflejados directamente sobre ellos. Como mirarse en un espejo. La pura y diversa realidad social. No son un conjunto de clichés moviéndose por este peculiar escenario. Son personas con sus problemas, su pasado y su propia coherencia interna. La autora apuesta por hacernos ver a personas, de carne y hueso, que están sufriendo por haber sido expulsados y apeados de lo que realmente eran. Y por tanto, nos hace pensar en nosotros mismos.

No me extraña para nada la cantidad de premios que ha obtenido Cada corazón, un umbral. Aparte de tener una premisa muy original, esta escrita de una forma que llega fácil al lector. No es para nada complicado identificarse con esa realidad que no te acepta, que te expulsa y en la que te sientes realmente solo. Puede que la transición de una parte a otra sea un poco abrupta, y que el misterio de la trama de asesinatos no sea gran cosa, pero creo que lo que importa de Cada corazón, un umbral va de otra cosa. Y eso, solo cada lector lo puede descubrir en su interior.

 ¡Muchas gracias a Runas por el ejemplar!

lunes, 20 de agosto de 2018

Ciudad Nómada y otros relatos

Ciudad nómada y otros relatos
VV. AA
Sportula
Rústica | 278 páginas | 18,50€



Un año más el seleccionador Mariano Villareal viene con un nuevo proyecto bajo el brazo. Y esta vez tenía tanto material entre manos y la acogida del proyecto es tan buena, que ha presentado dos entregas en la misma fecha. El volumen que hoy nos ocupa se titula Ciudad Nómada y otros relatos, una entrega cargada de textos que tienden más hacia la ciencia ficción más contemporánea con un halo sentimental en común. La mezcla y la abundancia temática esta claramente presente. Los estilos y las preocupaciones son diferentes para cada autor, pero no puedo evitar tener la sensación de que todos los relatos tienen cierto componente humano que las hace especiales.

Distopias, ficción especulativa, preocupaciones sociales, ecología, inmigración y temas de rabiosa actualidad. Once textos para disfrutar y degustar entre los que se encuentra lo mejor del panorama tanto internacional e hispanohablante. Once vistazos repletos de sorpresas, reflexiones y disfrute para cualquier lector de género. Una vez más, el olfato seleccionador de Mariano Villareal no falla, como bien voy hablar a continuación, trayéndonos voces tan conocidas como innovadoras.

Una mirada más profunda

Desde El literomante o El zoo de papel, Ken Liu es uno de mis ojitos derechos en cuando a ficción corta se refiere. Pesé a ello, Siete cumpleaños, el relato que abre el volumen, no es de los que a mi más me gusten. Con traducción de Manuel de los Reyes, este relato finalista al premio Locus en 2017 ,nos propone un viaje a siete momentos en el tiempo de nuestra protagonista, empezando por el día en el que Mia cumple siete años. Un retrato familiar repleto de ideas especulativas interesantes, como la mente colmena o el almacenamiento virtual, pero que en su parte más humana no llega a tocar mi fibra como en otras ocasiones.

Fragmento de la portada de Aurora, de Kim Stanley Robinson

Aunque no me ha gustado tanto como Antemusa Bar & Club (Dark Fantasies), Blue de Víctor Selles es una historia que también posee una fuerte carga crítica y social de rabiosa actualidad. En este caso, con un claro enfoque hacia la inmigración y el aprovechamiento de los medios como foco de marketing ante estas situaciones. Así conoceremos a una chica que lo pierde todo tras su viaje espacial a Arcadia para obtener los permisos pertinentes y ser dueña de la empresa de su padre. Cuando vuelve a casa 87 años después, se encontrará con un planeta totalmente diferente al que dejo.

Siempre llena de garra se presenta Kameron Hurley. Alexander Páez traduce Colapso, una historia de fantasía apocalíptica donde una enfermedad virulenta en expansión esta acabando con todos los pueblos exteriores al núcleo. Sarnai, una superviviente, emprende un viaje en su trineo para salvar un pequeño pueblo con las vacunas. Una historia de aventuras y pura superación personal, repleta de sentimientos de solidaridad y perseverancia, con una mujer como protagonista de las que no se rinden nunca.

Ilustración de Nate Hallinan

Uno de los platos fuertes es One hit, de Josué Ramos. ¿Qué implica trascender para un ser humano? ¿Es la cultura un producto de su época? El autor, finalista del premio Domingo Santos en 2016, presenta un relato de lo más atractivo, contado como si de un programa de radio musical futurista se tratará. Acudiremos a la entrevista del reciente galardonado con el premio Royal Olympus Awards, a través de la que Josué revela una critica directa a la industria artística y la censura, a la vez que reflexiona sobre la creatividad y lo que implica ser artista. Uno de los más interesantes y originales relatos de toda la antología.

La belleza y la tristeza toman forma en Movimiento, de Nancy Fulda, uno de los mejores relatos que he leído. O al menos de los que más me han tocado la fibra sensible. Con traducción de José Óscar Hernández Sendín, nos cuenta la historia de Hannah, una niña con cronoautismo, una versión futura de este trastorno en la que se percibe el tiempo de forma diferente a quienes te rodean. Finalista de los premios Hugo y Nebula en 2012, nos habla de aquello que hace único a cada persona. Un grito contra la normalización a conveniencia del mundo. Un alegato hacia aquello que nos hace diferentes.

Portada de la versión en Audible del relato Movimiento

¿Y si en el futuro el arte solo se plasma en cuerpos humanos? Tableaux vivants, de Elaine Vilar Madruga, nos cuenta la historia de Akela, una chica que lleva toda su vida preparándose para entrar en la Galería y poder sobrevivir a su precaria situación. Para ello, se tatúa en su cuerpo el Guernica de Picasso. Poco a poco la lectura se va tornando oscura, terrible y desazonadora, para hablarnos sobre la existencia de la prostitución en el mundo del arte y la belleza. Estamos en un momento donde parece que todo se puede comprar con dinero, saltándose a la torera cualquier límite humano y aceptable. Una denuncia ante las situaciones inhumanas cuando las personas no se pueden negar a nada, si quieren sobrevivir.

Llevad a mano algo para recoger los pedazos de vuestro corazón cuando leáis Nave Nodriza, de Caroline M. Yoachim. Con traducción de Manu Viciano, se trata de una breve pieza de amor maternal sobre dejar ir a los hijos y las adopciones. Un relato profundo, sentimental, en el que con tan pocas palabras Caroline es capaz de humanizar una inteligencia artificial para luego destrozarte por dentro en mil pedazos.

Ilustración animada de arca espacial, por Kingsland

Mi querido Bandinnelli nos sumerge con Felicidad ® en un mundo repleto de referencias a distopías más clásicas. Un país dominado por una dictadura que impone lo que la gente puede leer, buscando su supuesta felicidad. Nos presenta la acción de quemar bibliotecas como acto revolucionario contra el pensamiento único. Un canto a la libertad, al libre albedrío y a la cultura por la cultura. Un texto un tanto largo, repleto de giros insospechados, y algún toque de humor marca de la casa. Puede que el principio del relato sea un poco confuso, pero una vez llegados a la actuación musical, todo toma sentido. Todo arde. Y nunca mejor dicho.

Con traducción de Arrate Hidalgo se presenta Tras el apocalipsis, un relato de Maureen F. Mchugh que nos lleva a través del camino de una madre y una hija intentando sobrevivir cuando el mundo se ha ido al traste. Poco a poco la historia se va desarrollando con bastante solidez para llevarnos a un final que no por ser coherente y esperado, se hace de menos. Un fin del mundo que no viene de ninguna invasión ni gran guerra, si no del simple agotamiento de los recursos y el cambio climático. A su vez, una visual del trato a los refugiados mexicanos en EEUU. Una historia muy disfrutable, con un halo apocalíptico que se me antoja un tanto cercano.

Ilustración de Inmersion RPG

Otra de las historias de la antología escritas de forma más original es Protocolos de desconexión, de Andrea Prieto. En forma de monologo teatral conocemos a una mujer con una fecha de muerte fijada, que expone su testamento a una abogada. A través de sus vivencias descubrimos lo que se esconde realmente tras su muerte. Una historia que reflexiona sobre los problemas que conlleva la dependencia de los demás cuando no sé tiene medios para ello. Un texto que planta al lector en el eterno debate sobre la eutanasia y sus limites. Un relato que invita a reflexionar -y mucho- sobre lo leído y las propias convicciones.

Cerrar una antología por todo lo alto supongo que es algo complicado. Pero para nada si lo haces con una novela corta como Ciudad nómada, rebaño miserable, de Pablo Loperena. El autor construye de cero un mundo atractivo, interesante, complejo y del que queda mucho en el tintero por descubrir. Conoceremos a Salvaje, una joven paria que busca vengar a toda costa la muerte de su hermano Misha. Un relato poco concesor con el lector, con una empinada curva de aprendizaje en su inicio, pero que es agradecido al final del mismo. Poco a poco empezaremos a conocer un mundo rodante, donde las ciudades están en constante movimiento trabajando sus propios recursos hasta que llega el momento de fusionarse con otras cada cierto ciclo. Tras el final solo deseo leer más, tan solo por la imaginaría y mezcolanza de elementos tecnológicos que plantea, con referencias a Mad Max y El castillo ambulante entre tantas otras. Por suerte, como dice en la presentación, esto es solo el prologo de una novela acerca del Mundo Rodante, la cual por supuesto, espero leer.

Si alguien duda del buen ojo seleccionador de Mariano Villareal a estas alturas, es que no ha leído ninguna de sus antologías. Una vez más es capaz de reunir once miradas entre lo más destacado para dejarte con la boca abierta, romperte por dentro o simplemente disfrutar. Once textos que como toda antología te pueden gustar más o te pueden gustar menos, pero de los que es innegable destacar su calidad y su labor de descubrimiento. Otra joya, y ya van unas cuantas.


Otras reseñas de interés:
Sagacomic

lunes, 13 de agosto de 2018

Otro tiempo, una aventura espacial

Otro tiempo
Raelana Dsagan (Carmen del Pino)
Ediciones El Transbordador
Rústica | 125 páginas | 15€




El espacio puede ser un lugar muy solitario. Un espacio infinito repleto de planetas, estrellas y galaxias sobre las que perderse. Puede que existan tantas que tengamos una para cada habitante terrestre. O eso querría Axel. El único habitante del planeta 12 L Crucis es un supervisor de extracción minera mecanizada. A sus 35 años, lleva 2 de ellos trabajando en absoluta soledad la mayor parte del año. Valora su tranquila, monótona y segura vida cada día. Lo hace sin complicaciones, siguiendo absolutamente los pasos marcados por el protocolo. Disfruta cada uno de los tres amaneceres presentes en el planeta, donde su único y fiel acompañante es el androide X26. Pero algo ocurre cuando un día Axel ve una nave a la deriva y decide desactivar el protocolo de destrucción.

La Aubrey 5 es una nave de exploración en busca de planetas para futuras perforaciones mineras. Una situación comprometida en medio del espacio inexplorado los llevará a una condición de pura emergencia. Su objetivo es llegar al planeta Nisava, pero nada saldrá como esperan. Siguiendo el esquema clásico de novela espacial, la autora hace confluir las dos líneas argumentales en diferentes tiempos para mantener la tensión y crear un escenario bastante reconocible para el lector o aficionado a los mundos de ciencia ficción espacial. Una lectura ágil que dibuja un perfilamiento rápido -aunque bastante sólido- de todos sus protagonistas y crea una pequeña paradoja. Estos serán los hilos que Raelana Dsagan utilizará para engancharnos a Otro tiempo.

Imagen creada por Sparth 

Pasado, presente y futuro se van entremezclando en cada capítulo, con líneas argumentales diferentes que se unen y se alejan con el transcurso de las páginas. Pese la buena prosa y exposición a buen ritmo llevada a cabo por la autora, no he sido capaz de entrar por completo en la historia ni en el planteamiento. Algunos momentos me resultaban repetitivos y los personajes de la Aubrey 5 no llegan a importarme en demasía, excepto la subcapitana y el mecánico de la nave. Son patrones clásicos y solidos con los que no consigo emocionarme. Las dos historias confluyen bien y logran captar el interés en búsqueda de respuestas a la paradoja, que terminan sin ser nada original y con una solución más que esperada.

El lector se encontrará a gusto en la lectura de Otro tiempo. La evocación de cualquier historia de ciencia ficción espacial como Moon, Apollo 13, Atrapados en el espacio y algún toque de Interstellar está asegurada. Aunque como bien dice David Luna en su prólogo del libro, la experiencia cultural de cada lector lo llevará a esas referencias que tiene como propias. Y la autora consigue llevarte a ellas de forma exitosa. Como buena historia de ciencia ficción más clásica, Raelana no sé queda solo en eso. Por debajo subyace una critica al conformismo. Una reflexión sobre el miedo a cambiar las cosas, a romper con lo establecido por temor a las consecuencias. Es aquí donde creo que radica el meollo de la novela, y donde el lector puede sacarle más jugo a posteriori de su lectura.

Otro tiempo es una novela de apenas 125 páginas que nos lleva por un entramado de líneas temporales espaciales y un escenario que para muchos es conocido. Una nave a la deriva, un hombre solitario que se salta su rutina y cierto toque de viaje temporal, son los ingredientes de esta novela corta. Con la ilustración de portada a cargo de Autun Purser, se trata de una novela corta bastante disfrutable, pero con nada innovador que aportar. Pese a ello, todo seguidor del género disfrutará durante unas cuantas páginas de aquello que más le gusta: una aventura espacial en toda regla.

¡Muchas gracias a Ediciones El Transbordador por el ejemplar!

Otras reseñas de interés:

lunes, 6 de agosto de 2018

Graphics #25

Un mes más vamos con el repaso a mis lecturas comiqueras. Como podéis comprobar, cada vez estoy leyendo más cómic y manga. Y es que el tiempo aprieta y estas lecturas me permiten aprovechar los pocos tiempos muertos que tengo en verano. Vamos con el repaso, hoy con un cómic nacional que se publica en una plataforma internacional, un poco de cómic independiente USA y como no, la ración mensual de manga. Let´s go!

¡Universo!
Albert Monteys
Astiberri
Tapa dura | 208 páginas | 18€
4,25 / 5




Amantes de la ciencia ficción, estáis de enhorabuena. ¡Universo!, de Albert Monteys, es una serie de historias que surcan entre los temas más habituales del género con acierto y con un dibujo de lo más trabajado. La obra surge como una serie digital que el propio autor publica en PanelSyndicate desde 2014, una plataforma online donde cada lector paga lo que quiera por cada cómic. Allí encontráis series de nombres como Brian K. Vaughan o Ken Nimura, por ejemplo. Y ahora nos ha llegado en formato físico a España, a través de una preciosa edición en tapa dura de Astiberri en su colección Sillon Orejero, recopilando los hasta el momento 5 primeros números de la serie. La primera y la quinta, para mi gusto, imprescindibles.


Viajes a planetas lejanos, descubrimiento de nuevas razas extraterrestres, viajes temporales, androides como pareja sexual, desincronizaciones temporales y misiones megalómanas hasta antes del big bang. Monteys desarrolla con humor, algo de drama y un magnetismo arrollador, una serie de historias que recorren los tópicos de la ciencia ficción desde su particular punto de vista. Aquí no hay ciencia ficción hard ni nada por el estilo. No hay grandes explicaciones coherentes ni ciencia per se. Son propuestas con sabor a cómic pulp. Aventuras locas que presentan una ciencia ficción no demasiado seria, pero con reminiscencias a las obras más clásicas del género aderezadas con un toque de humor.


Es fascinante el apartado gráfico y narrativo. Fondos detallados, diseños trabajados y un estilo caricaturesto que encaja perfectamente con el tono cómico de las historias. Un uso del color extraordinario, composiciones de páginas que sorprenden, y una facilidad narrativa para cada una de las historias que no tiene perdida. Cada página esta repleta de detalles, creando un mundo que desborda pura imaginación ¿Os dais cuenta de las locuras que puede llegar a presentar un solo capítulo de la gran Futurama o Rick and Morty? Pues aquí tenéis unas cuantas más para disfrutar. Monteys no se queda corto a nivel creativo en ningún momento, desarrollando este ¡Universo! del que espero poder leer mucho más. Hay muchas historias por contar dentro de este infinito ¡Universo!.

Beastars #1
Paru Itagaki (Trad. de Marc Bernabé)
Milky Way Ediciones
Tankobon | 208 páginas | 8€
5 / 5



Uno de los mangas más premiados y esperados (para mi) de este año ha llegado por fin. Milky Way Ediciones ha publicado el primer tomo de Beastars, de Paru Itakagi, y yo solo puedo instaros a comprarlo tras haberlo leído. Ganador de la 11ª edición de los premios manga Taisho, ganador de 22º premio Cultura Tezuka Osamu y también proclamado mejor shonen en los Kodansha Manga Awards, se trata de un manga bajo la demografía shonen con seres antropomórficos que comenzó en 2017 en las páginas de la Weekly Shonen Champion, de la editorial Akita Shoten. La historia comienza con el horrible asesinato de Tem la alpaca, un hecho que conmociona a todos los estudiantes de la Escuela Cherryton.


A partir del asesinato de Tem, las desconfianzas entre el grupo de alumnos herbívoros y carnívoros está más agitada que nunca. Así conoceremos a Legoshi, un lobo miembro del club de teatro que esconde un carácter sensible bajo su aspecto amenazador. Poco a poco iremos conociendo al resto del alumnado con una historia más profunda de lo que parece al principio. El mundo antropomórfico de Itakagi no deja de explorar las relaciones depredador/presa como bien ejecutaba la película Zootopia. Sin embargo, el bagaje moral y ético de Beastars es mucho mayor que en el film, ya que esta destinada a un publico más maduro. Aborda así la hipocresía, el ansia de prejuzgar a la gente por su apariencia y nos habla de los instintos naturales de cada uno. Son muchas capas las que rodean Beastars, y aún solo empezamos a arañar la superficie.


El puntal clave del manga son sus personajes. Itakagi da forma a unos protagonistas de lo más humanos, para nada estereotipados y llenos de grises. Nunca sabes que esperarte de cada uno. Todos tienen aristas, giros y misterios sobre los que dibujarse. Sorprende también la estructura narrativa, fuera de los cánones, que juega con fondos y formas. Los enfoques de las viñetas son muy diversos y el diseño de los personajes se siente muy real. Todo consigue transmitir una atmosfera enrarecida, de tensión, de oscuridad. Sabes que algo no esta bien, que cualquiera de ellos puede estar guardando el más temible de los secretos. Y me encanta.

Giant Days: Volumen 3
Jhon Allison | Max Sarin (Trad. De Inma S. Andreu)
Fandogamia Editorial
Tpb | 104 páginas | 10€
4,25 / 5



Susan, Esther y Daisy están de vuelta. Y para mí, mejor que nunca. Las tres están terminando su primer y alocado semestre en la Universidad. Ya se sabe que este periodo de vida es una absoluta montaña rusa: fiestas continuadas, resacas infernales, líos amorosos, miles de trabajos que entregar, comida de mala calidad, exámenes imposibles y hasta escándalos políticos. Recopilando los números 9-12 de la aclamada serie de Jhon Allison, este tercer volumen de Giant Days se erige como otros cuatro episodios de nuestro slice of life universitario por antonomasia. Y, mi volumen favorito hasta el momento.


La politización de colegios y universidades. La censura ante la verdad. El embarazo adolescente. La salvaje noche del estudiante trabajando hasta horas intempestivas. El código de los amigos. La primera ruptura tras una relación profunda. La desconexión con la naturaleza. La carga emocional de querer encontrarse a uno mismo. El tercer volumen de Giant Days esta tan cargado de temas que me tocan de cerca con lo que he vivido que no he podido evitar enamorarme perdidamente de él. Universitario o no, es imposible no sentirse identificado con alguna de las situaciones que le pasa al elenco protagonista. Todo adolescente ha pasado por escenarios parecidos.


El volumen 3 de Giant Days presenta otras cuatro historias que se sostienen independientemente por sí mismas. Eso sí, con la cierta cohesión que nos da el conocer a los protagonistas desde los anteriores volúmenes gana mucho más. Jhon Allison sigue captando a la maravilla ese drama de un novato universitario en sus guiones, pero también parece que Max Sarin coge el pulso de la serie con el dibujo. Este volumen tiene secuencias maravillosas como las de privación de sueño estudiantil. Realmente yo he habitado ese mundo desconcertante del ‘Síndrome de la vida nocturna’. También una escena de acampada entre McGraw y Susan que no quiero destripar, pero que es preciosa. Y finalmente, un cliffhanger. El libro termina con una página final deseando tener la cuarta entrega en mis manos ¡Volved, mis queridas Giant Days!

Wayward #2: Lazos que unen
Zub | Cummings | Bonvillain | Dillon (Trad. de )
Ediciones Dimensionales
Tpb | 136 páginas | 17,95€
4 / 5



Tres meses después de los acontecimientos finales del primer volumen, Zub retoma la historia a través de la presentación de un nuevo personaje. Ohara, una joven adolescente prototipo japonés que va a la misma escuela que Rori Lane comienza a manifestar poderes mágicos sin razón aparente. Su ordenado mundo da un vuelco cuando conoce a Ayane y Nikaido. Descubre como una banda organizada de yokais están dando caza a las personas con habilidades especiales, como ella misma. Poco a poco, Zub va dando cohesión y empaque a los hilos narrativos para trazar un tomo mucho más interesante que el primero. El trasfondo de cada protagonista va ganando profundidad, se explica un poco más lo que esta sucediendo, y cada capítulo deja de ser la caza del ‘monstruo de la semana’.


Todo parece estar yendo de una especie de guerra entre dioses nuevos contra dioses viejos en Japón, algo que parece recordarme a la potente novela American Gods, de Neil Gaiman. También tiene un pequeño toque al anime Durarara!! que me vuelve loco. De nuevo Zub se dedica a mezclar el folclore japonés con las costumbres más modernas, dando muestras de una fuerte documentación. Sensación que se ve realzada con los magníficos ensayos sobre cultura japonesa al final del TPB, al igual que en el primer volumen. El guion es vertiginoso y comienza a sacar la patita de los clichés, pero este segundo arco sigue pecando de ser demasiado conveniente cuando le parece. Todo se conecta demasiado fácil. Algunas partes que deberían tener un tempo menor son omitidas o no se les da todo su potencial, en pos de tener un ritmo endiablado y manejar una historia la mar de entretenida. No tiene por que ser un hándicap, pero podría sumar puntos a la trama un mayor trabajo.


El punto sobresaliente vuelve a ser el mismo que el del primer volumen: el arte. Steve Cummings junto a los colores de Bonvillain y Dillon son pura magia. Las ilustraciones y los colores son brillantes, detallados y tienen un diseño de líneas fuertes a los que agarrarse. Son capaces de hacerme pararme en cada viñeta pese a que el cuerpo me pida seguir y seguir pasando páginas. Algunas tienen unas composiciones de lo más alucinantes. En otras te quedas embobado por como Cummings le ha dado un pequeño giro a las figuras mitológicas como a los Tengu, a Hyakume y Jorogumo. El 18 de octubre Ediciones Dimensionales publicará la tercera entrega y estoy deseando tenerlo entre mis manos tras el gran final, que abre un nuevo rumbo a la historia.

Platinum End #4
Tsugumi Ohba | Takeshi Obata (Trad. de Marc Bernabé)
Norma Editorial
Tankōbon | 192 páginas | 8€
3,5 / 5



La cuarta entrega de Platinum End hace un recolocamiento de sus piezas y pone el punto de mira en el futuro de la historia. Comienza justo donde se quedo el anterior volumen, con el épico enfrentamiento entre Mirai y Metropoliman. Sin embargo, lo más interesante de esta cuarta entrega es como Ohba decide dedicar un capítulo completo a la insustancial Saki Hanakago, para que la podamos comprender de una vez por todas. Y era necesario. De esta forma damos un vistazo a como se convirtió en candidato a Dios con una dura historia del pasado. Platinum End se presenta finalmente y sin tapujos como una historia de amor con personajes rotos que se deben enfrentar a una épica batalla a Dios en ciernes.


Sin embargo, los personajes principales siguen costándoles coger sustancia y llegar a ser creíbles del todo. Pero tranquilos, que Mukaido está por detrás para darnos lo que necesitamos: hacerlos avanzar, darnos escenas adorables y poner los puntos sobre las i. Sin embargo, este cuarto volumen se siente como la historia que no avanza del todo ni a gran ritmo, si no que aún se dedica a perfilar sus personajes. Y cuatro tomos de presentación puede ser un hándicap demasiado grande. Un detalle simpático y digno homenaje a su famoso Death Note: al final del tomo aparecen todas las reglas del juego en esta cruel batalla de Candidato a Dios. En esta ocasión no tenemos un cliffhanger final que haga pillar el quinto tomo de inmediato, pero el mío ya espera en la estantería metido en su precioso cofre.

Knights of Sidonia #6
Tsutomu Nihei (Trad. de Marc Bernabé)
Panini Cómics
Tankōbon | 180 páginas | 8,95€
2,5 / 5



La gran batalla contra el asteroide Gauna que amenaza el Sidonia da lugar a un encuentro épico de los guardianes contra Avispa Carmesí. A su vez, vemos como Kunato consigue llevar sus planes secretos a cabo en lo que puede ser toda una revolución para la historia del Sidonia. Pese a algunas revelaciones y batallas, me ha parecido en general un volumen flojo. Muy flojo. De los tomos más intranscendentes y peor narrados de lo que llevamos hasta ahora de la serie. Las escenas se suceden una tras otra, con saltos abruptos de un lado a otro sin aparente motivo como en el primer volumen. Se suceden revelaciones difíciles de seguir y de tomar con importancia.


A veces parece que Nihei está contando algo significativo para la historia, pero es difícil de seguir y transportar las consecuencias a la trama principal. Otras, se enmarca en unos momentos de comedia romántica que pierden todo el subtexto serio y oscuro que mantenía la tensión de la trama. Acrecienta la sensación de perdida que muchos rostros son bastantes similares y el harem de Tanikaze sigue en crecimiento (aunque le den su merecido de vez en cuando). Por desgracia para mí, me sigue interesando saber si Nihei va a dirigir esto hacia algún lado o no. Y también el dibujo de Nihei en cuanto a bichejos y mecha me sigue alucinando. Seguiré gastando los dineros mensuales.

Y esto es todo por este mes, ¿Que cómics y manga habeís leído?