martes, 27 de marzo de 2018

Graphics #21

Nunca esta demás comenzar la semana cogiendo un buen cómic. Por esto este último martes de marzo os traigo una nueva recopilación de mis últimas lecturas comiqueras. Como siempre, hay un poquito de todo y para todos los gustos. Tenemos americano, europeo y manga. Let´s go!

El mundo perdido
Christophe Bec | Fabrizio Faina | Mauro Salvatore
Yermo Ediciones
Cartoné | 160 páginas | 35€
2,5 / 5



Nunca viene mal una dosis de aventura sin nada más que el mero entretenimiento. Y como en las películas, algunos cómics también están destinados a ello. Basada en la novela de aventuras de Sir Arthur Conan Doyle, el guionista Christophe Bec nos regala una exótica aventura de civilizaciones perdidas que se toma algunas licencias con respecto a su original, pero que realiza una narración bastante atractiva. Los tres tomos de El mundo perdido vagan en un ritmo bastante fluido, pero sin una gran profundidad en sus personajes. La historia se sumerge en una impresionante expedición a Sudamérica liderada por dos rivales científicos, el profesor Challenger y Summerlee, acompañados del famoso cazador Lord Roxton y el inestimable periodista Ned Malone. Una aventura que cambiará la percepción de la humanidad sobre los dinosaurios y su extinción en la búsqueda de un mundo perdido tras rescatar un documentado diario.


La historia no deja de ser una sucesión de aventuras muy acordadas, en un contexto poco novedoso, sin sorpresas, y con un final esperado. El gran descubrimiento carece de la magia y el halo épico que debería tener para lo grandioso que es. Las últimas páginas dan vueltas sobre si mismas una y otra vez hasta llegar a la solución más o menos inesperada en el último momento. Tampoco creo que ayude el dibujo de Fabrizio Faina y Mauro Salvatori. Pese a que el rasgo realista es agradable y los diseños de la fauna y flora son espectaculares, en todo momento se siento todo muy estático. No hay casi una puesta en escena que te haga vivir la aventura, que te lleve a ese mundo perdido y te lleve a vibrar con las escenas de acción que se dan. La verdad es que es una pena, porque creo que es una historia bastante cinematográfica que podría haber dado mucho más.

Knights of Sidonia #4
Tsutomu Nihei (Trad. de Marc Bernabé)
Panini Comics
B6 | 176 páginas | 8,95€
4,25 / 5



A veces en las series de televisión o anime se alega al espectador a que siga viendo unos capítulos porque puede que mejore. Este ha sido mi planteamiento con Knights of Sidonia desde el inicio. Los dos primeros volúmenes no pasan del aprobado justillo, y con bastantes peros. El tercero comenzó a ponerse interesante, pero no terminaba de arrancar del todo y seguía teniendo algunos ticks que no me acababan de gustar. La narrativa seguía siendo un tanto confusa en los momentos de acción y un par de momentos fanservice chafaban el ritmo de la historia. Ha llegado el cuarto, y Nihei me ha puesto a sus pies (por fin). Ya no solo porque el dibujo y los diseños hayan mejorado mucho, si no que la historia está empezando a complicarse, a tomar caminos interesantes y a desarrollarse con gusto.


En este cuarto volumen se revelan nuevos secretos que hemos ido pasando en segundo plano, como una lucha entre dos facciones dentro del mismo Sidonia. Tanikaze sigue demostrando que es un piloto superior a lo habitual en cada salida al espacio, pero siguen elucubrándose algunos temas respecto a su origen y capacidades. La gran amenaza Gauna está cada vez más presente, y es tenida en cuenta para la creación de nuevas armas. Pero lo mejor es el desarrollo de Kunato y los datos que se nos van revelando sobre su familia. Poco a poco Knights of Sidonia está mejorando y creo que puede convertirse en un manga de ciencia ficción con mechas y criaturas alienígenas bastante interesante. Esperando con ganas el quinto volumen.

Paper Girls #1
Brian K. Vaughan | Cliff Chiang (Trad. de Diego de los Santos)
Planeta Cómic
Tapa dura | 160 páginas | 16,95€
5 / 5



Hay cómics de los que escuchas hablar y te generan unas expectativas inmediatas. Normalmente es difícil verlas cumplidas. No es mi caso con Paper Girls. Con este primer tomo que recopila los cinco primeros números y el primero de los arcos, la historia de Brian K. Vaughan ha conseguido enamorar y auparse como uno de mis cómics favoritos. Nos situamos en los suburbios de Cleveland en 1988, donde cuatro repartidoras de periódicos se juntan hacer sus rutas la noche de Halloween con el fin de evitar problemas. Sin embargo, se meterán de lleno en ellos cuando menos lo esperan. Ganadora del premio Eisner y Harvey en 2016 a mejor nueva serie, es una pena que la edición en tapa dura con prólogo de José Torralba de Planeta Cómic no incluya los extras finales de la edición en grapa llamados “Correo del lector”.


El guionista de Saga construye en Paper Girls una historia de aventuras ochenteras con una definición de personajes excelentes. Las cuatro protagonistas están llenas de matices propios de la época que invierten su género en una historia que comienza a cimentarse en la nostalgia de la ciencia ficción de la época. Vestuario, música, cine, referencias, y las bicicletas nos trasladan instantáneamente a este revival continuo de los 80´s que parecemos tener. Pero lo hace bien, de forma elaborada y tratando de adaptarla a los cánones actuales. Si algo encaja a la perfección en Paper Girls es el dibujo de Cliff Chiang y los colores de Matt Wilson. El primero plasma con una narrativa clara y sencilla unas secuencias que en muchas ocasiones son complejas y oníricas. Con un dibujo de trazo grueso el potente color de Wilson otorga mucha vistosidad a las escenas. Estoy deseando que Planeta Cómic anuncie la fecha de publican del segundo tomo.

To your eternity #4
Yoshitoki Oima (Trad. de Jesús Espí)
Milky Way Ediciones
B6 | 208 páginas | 8€
4 / 5



Tras un tercer volumen que se me antojo un tanto flojo, To your eternity vuelve a su senda habitual. Inmo ha pasado cuatro años viviendo como un ser humano y en familia. El abuelo licorero, Pioran, Gûgû y Lyn forman su día a día. Los años pasan entre una vida apacible, sin ningún estimulo nuevo que le aporte nuevas adquisiciones ni nuevos enfrentamientos con los temibles Golpeadores. Pero cuando Inmo asiste a la fiesta del dieciséis cumpleaños de Lyn todo se precipita. Un ataque sorpresa de un Golpeador no acabará nada bien. Un cuarto volumen que se me antoja la segunda parte perfecta de lo que vivimos en el tomo anterior.


To your eternity es una serie bastante especial. Sobre todo, porque sus personajes cambian casi de un tomo a otro. Eso hace que sea a veces difícil conectar con cada etapa que vive Inmo. Baste de ejemplo este cuarto tomo, en el que continuando con los de el tomo anterior ha ganado fuerza, carisma y me ha conseguido conmover. Ahora entiendo todo el trasfondo que la autora nos relata anteriormente. Yoshitoki Oima ha vuelto a saber tocarme un poco la fibra sensible con ciertos acontecimientos y preguntas al aire. Lo mejor es que empezamos a tener algunas claves sobre quién es Inmo, el porqué de su existencia y de los enfrentamientos. Y bueno, un par de capítulos finales que inician un nuevo arco de lo más prometedor. Veremos cuál es el siguiente paso en el interesante camino de Inmo.

Sandman: Preludios y nocturnos
Gaiman | Jones III | Kieth (Trad. de Diego de los Santos)
Ecc Ediciones
Tapa dura | 240 páginas | 17,95€
4,5 / 5



El anuncio por parte de Neil Gaiman de que en agosto volvía el universo de Sandman hizo click en mi mente. Era la hora perfecta para volver a sus 10 tomos originales y ponerme al día con algunos spin-offs, además de la particular precuela llamada Obertura. Me puse manos a la obra y he vuelto a quedar fascinado con cada número. Todos sabemos que Sandman elevo la calidad de las novelas gráficas a finales de los 80 y supuso la eclosión de calidad en el sello Vértigo y en DC Cómics. Sus 75 números son una delicia para cualquier comiquero que se precie. En este primer tomo que recopila los números 1-8 y suponen el primer arco argumental. Un punto de partida maravilloso que conseguiría elevarse al olimpo comiquero en los números y arcos posteriores. El arco argumental comienza justo en el momento en que Sueño es capturado en 1916 por un espiritista loco que solo buscaba secuestrar a la Muerte. Con su captura, Morfeo es despojado de tres objetos donde habita su esencia: su yelmo, su bolsa de arena y un rubí. Setenta años después, Sueño consigue escapar y vengarse. Aquí parte su epopeya en busca de recuperar lo que es suyo.


Visitará a personajes conocidos como Constantine, atravesará el reino de Lucifer, y se adentrará en el laberíntico Arkham Asylum. Desde la primera viñeta uno es capaz de recrearse y dejarse llevar. Cautivarse por cada línea de dialogo, cada viñeta, y cada gran homenaje a las historias milenarias que ejecuta Gaiman con pasmosa facilidad. Una nueva mitología estaba en camino. Si algo cautiva de este primer tomo es el retrato de nuestro particular rey de los sueños. Oscuro pero tierno, reflexivo pero maquiavélico. Gaiman equilibra con atino el humor negro con una seriedad narrativa rompedora en la época, en una honda más cercana al terror inglés. Genera tensión, salpica el volumen constantemente de referencias populares y mitológicos, y crea números tan fascinantes como “24 horas”. Redondea la jugada unas composiciones narrativas que nadan entre los paisajes oníricos del mundo de los sueños y la verosimilitud del realismo en nuestro mundo. El estilo es muy expresivo y lleno de fuerza tanto por Sam Kieth, como por sus sustitutos Mike Dringenberg y Malcolm Jones III en otros números. Pronto, a por el número dos. Se viene lo bueno.

Y vosotros, ¿en que viñetas habeís estado enfrascados?

jueves, 22 de marzo de 2018

La extraordinaria familia Telemacus, de Daryl Gregory

La extraordinaria familia Telemacus
Daryl Gregory (Trad. de Carles Andreu)
Blackie Books
Tapa dura | 552 páginas | 23,90€




1995. Los miembros de la familia Telemacus están desperdigados, perdidos en sus frustraciones personales y pasando sus horas más bajas. Todo comenzó hace dos décadas, cuando el show de la extraordinaria familia Telemacus fue humillado en un conocido programa de televisión. Pocos meses después, la muerte de la cabeza de familia Maureen McKinnon termino de asestar el golpe definitivo. Teddy Telemacus es un hombre encantador, cabeza de familia, y fulero de alto nivel. Frankie, su hijo mayor, puede mover cosas con la mente pero eso no le ha servido de nada en su vida, nada más que para tener más problemas. Buddy, el pequeño, es un bicho raro que no para de hacer cosas sin sentido en casa. O eso parece. Irene, que ha cuidado de todos ellos, vive una desolada vida junto a su hijo Matty. Todo comienza a cambiar cuando este último descubre que puede salirse de su propio cuerpo cada vez que se excita pensando en alguna chica.

Ilustración de Jason Raish

La extraordinaria familia Telemacus es una de esas novelas que gustarán a cualquier buen lector. Da igual que se tire habitualmente de cabeza al género como si no lo suele leer. Es una saga familiar multigeneracional mezclada con una aventura de poderes psíquicos e historia de conspiraciones. Hay poderes sobrenaturales, gánsteres, proyectos ocultos del gobierno, algún romance, trucos de cartas, poderosos actos de mentalismo, drogas y mucho más. Daryl Gregory compone una divertida y memorable historia de una familia fuera de los límites convencionales, muy entretenida, y genialmente hilada para llevarte a un clímax final inesperado. Apostando por una estructura coral en cuanto a puntos de vista, cada personaje va retomando flashbacks de su pasado donde conocemos su verdadera historia mientras seguimos su situación y acciones en el presente. Los hilos del pasado y el presente se van hilando para que todo cobre sentido al final.

La caracterización de los personajes es el pilar fuerte del libro. Cada uno de los cinco puntos de vista (Matty, Frankie, Teddy, Buddy e Irene) son fácilmente identificables, cada uno con su propia voz y personalidad, con la que actúa de forma coherente y expone sus propias problemáticas. El estilo de Gregory es ágil, lleno de humor, y muy inteligente. Nunca necesita explicaciones ni largas descripciones, si no que a través de las simples acciones de los personajes y sus diálogos es capaz de mostrarnos todo. Desde las primeras páginas estas dentro de la novela y las historias que rodean a sus personajes. La novela fluye de una forma sencilla, pero denotando detrás un arduo trabajo de planificación y elaboración. Los detalles van quedando en la retina del lector, las páginas pasan sin darte cuenta, y al final todo tiene un sentido especifico. Por el camino confluyen una serie de tramas y subtramas que sorprenden y hasta dan pistas que no entendemos hasta el verdadero final. Un ejercicio de prestidigitación literario casi perfecto.

Ilustración sobre viajes astrales

Daryl Gregory habla sobre todo de las familias. Todas tienen problemas, relaciones complicadas y un funcionamiento extraño. Ninguna se salva de tener sus rarezas y complicaciones. Cada una funciona a su modo, simplemente incomprensible para el resto de mortales. Sin embargo, el punto que más me ha gustado es lo que entrañan los supuestos poderes de la familia Telemacus. Tendemos a pensar que los seres con superpoderes son seres invencibles y llenos de ventajas. Aquí vemos como solo les acarrean problemas, representando a una serie de personas que son un absoluto desastre en sus propias vidas. Otro de los elementos que más he disfrutado han sido los guiños a las épocas en que se mueve, como la inclusión de El Show de Michael Douglas y el famoso proyecto Stargate. Y más, cuando tras la lectura he caído en la cuenta de que las fechas coincidían con su nacimiento y caída. Daryl usa con acierto y levedad este telón de fondo que encaja como un guante en toda su aventura multigeneracional de enredos llena de poderes extraordinarios.

Divertida, entretenida, única
Teddy Telemacus
La capacidad para hilar todas las tramas
Giros, sorpresas, aventura

Desaprovechar a Maureen McKinnon

La novela del conocido escritor estadounidense será una de mis mejores lecturas de 2018. La extraordinaria familia Telemacus es un libro que engancha al lector desde la primera página y no le suelta hasta la última. Divertido, inteligente, con diálogos para enmarcar y una engañosa sencillez para entretener no al alcance de todos. Puede que la trama se vea algo eclipsada por los carismáticos personajes a veces, que se desaproveche el misterio tras Maureen McKinnon o que la trama personal de Irene sea la de menos interés, pero es una verdadera delicia poder leer novelas que aúnen elementos sobrenaturales con historias más cotidianas.

¡Muchas gracias a Blackie Books por el ejemplar!

Otras reseñas de interés
Sense of Wonder
Fantástica ficción
Dream of Elvex

miércoles, 14 de marzo de 2018

El portal de los obeliscos, más que una segunda parte

El portal de los obeliscos
N. K. Jemisin (Trad. de David Tejera Expósito)
Nova
Rústica | 400 páginas | 20,90€




El año pasado llego a nuestros estantes una de esas novelas rompedoras dentro de la literatura de género. Se trataba del primer volumen de la trilogía de La Tierra Fragmentada llamado Laquinta estación, de la autora afroamericana N.K. Jemisin. Ganadora del premio Hugo, Nebula y World Fantasy era un trabajo soberbio de originalidad literaria. Rompedora, especial y diferente. En 2016 llegaba a las librerías angloparlantes El portal de los obeliscos, la segunda entrega. Es habitual que el libro en medio de las trilogías sea catalogado como un puente, un interludio entre presentación y conclusión. Su consecución como ganadora de nuevo en los premios Hugo y Nebula dejaban claro que no iba a ser así. Y no lo es. Jemisin elabora una segunda entrega tan densa como intensa de fantasía mágica que se rige por algunos patrones de la ciencia ficción, repleta de respuestas, desarrollo de personajes y dardos envenenados.

Lo primero que notamos al volver a la Quietud es la pérdida del factor sorpresa. Tras las revelaciones finales, era obvio que la estructura narrativa debía cambiar. Aunque el narrador en segunda persona no se esfuma, la nueva novela gira en torno a dos ejes y una línea temporal centrada en apenas un año. Por un lado, tenemos la trama de Essun y su asentamiento en la comu de Castrima. Por el otro, conocemos la historia de su hija Nassun, sus vivencias y descubrimientos. Ambas comparten muchas similitudes. Estos dos ejes nos adentran en la historia de la Quietud y los orogenes. Conoceremos la esencia de los Guardianes, la procedencia de los comepiedras, y como una guerra entre los habitantes de la Quietud y el Padre Tierra lleva años librándose en las sombras.

Ilustración de Eli Neugeboren

Mirando con lupa la novela, podemos ver en cierto modo un juego menos complejo. Más centrado en desarrollarse que en ocultar como su antecesora. En este sentido las revelaciones son dadas con tino, en el momento perfecto. Aunque en el comienzo de la novela se condensa un poco la información y es un poco complica entrar de lleno. Jemisin revela un trabajo detrás cada vez más interesante y detallado, explorando los límites reales de su mundo y de una nueva magia que se revela como imprescindible para lo que se avecina en la Quietud. Crea un sistema coherente donde las acciones resultan lógicas y tienen una razón de ser. La ambientación se vuelve cada vez más angustiosa, opresiva y calamitosa. El fin del mundo está cerca, y lo podemos notar en cada frase que la potente prosa de Jemisin nos vuelve a regalar.

Es esta prosa una de las peculiaridades especiales de La Tierra Fragmentada. A base de frases cortas y el uso de la segunda persona nos mete sumerge de nuevo con una visceralidad abrumadora. Reconozco que es algo que me cuesta leer. No porque no me guste, si no por la rabia que me transmite. Porque llega a doler de verdad. La forma en la que habla del amor, de la incomprensión, del dolor, del racismo. Es pura ira. Jemisin habla sobre la corrupción del poder, las influencias externas y el amor verdadero. No deja lado la segregación racial, el sexismo y los prejuicios de una minoría que es diferente y no consigue ser aceptada en la sociedad. Habla sobre como aprendemos, nos desarrollamos, nos conocemos y nos sacrificamos por diferentes fines y motivaciones. Toda una serie de capas que hacen de la trilogía de La Tierra Fragmentada una lectura más intensa de lo habitual.
Ilustración de Ikka por Cha-Chi-San

¿Recordáis la espectacular y nada fácil traducción del primer volumen? Pues David Tejera repite su labor con tanto éxito o más. Los términos inventados siguen encajando como un guante en el universo de la Quietud. Trasladar el estilo de Jemisin, con tal fuerza y potencia, no creo que deba ser nada fácil. El 15 de agosto del año pasado salió a la venta en inglés The Stone Sky, la esperada conclusión de la trilogía. Aún no sé sabe si volverá a ganar algún premio, pero algunas reseñas que he podido leer la colocan como una buena y acertada conclusión. Solo estoy deseando que el sello Nova anuncie cuando la vamos a tener disponible en castellano, porque ganas de volver la Quietud no faltan tras el impactante final.

La prosa de Jemisin
La evolución de sus personajes
Las reflexiones y mensajes
La evolución de su mundo

Cuesta arrancar en el tercio inicial

Aunque me ha gustado un poco menos que la primera parte, me sigue pareciendo una novela y un universo fascinante. Jemisin ha creado un mundo original, repleto de personajes e intrigas interesantes. Su prosa es algo excepcional, de las que duele leer por la fuerza que transmiten. Una segunda entrega que no es un simple puente, si no algo más. Aunque se ha perdido el elemento sorpresa, nos prepara para un final que espero este a la altura. Puede que me haya costado conectar un poco en el primer tercio, pero desde que la novela arranca, posee un desarrollo espectacular. El final está cerca.

Otras reseñas de interés

viernes, 9 de marzo de 2018

Aniquilación, de Jeff VanderMeer: mi visita al Área X

Aniquilación
Jeff VanderMeer (Trad. de Isabel Margelí)
Ediciones Destino
Rústica | 240 páginas | 17,50€




Mi conocimiento sobre la trilogía Southern Reach y Jeff VanderMeer puedo decir que era bastante escaso hasta hace relativamente poco tiempo. Si no llega a ser por la reciente adaptación cinematográfica de Alex Garland (que se estrena en Netflix el 12 de marzo), no sé si hubiera llegado en algún momento a este libro. Compuesta por tres volúmenes (Aniquilación, Autoridad y Aceptación), el premiado autor de Pennsylvania nos sumerge en una historia de ciencia ficción y weird donde prima la creación de atmósfera y misterio por encima de todas las cosas. O al menos, eso parece en el primer volumen. En Aniquilación página tras página vamos especulando sobre que es el Área X, quien nos está contando la historia, o si algo de esto tendrá explicación al final.

Hace 30 años un misterioso suceso tuvo lugar en un lugar remoto y escondido de EEUU. Esa zona es conocida como Área X. Una agencia estatal llamada Southern Reach no para de enviar una expedición tras otra para intentar desentrañar todos sus secretos. Ninguna de ellas ha tenido éxito y muchos exploradores vuelven como una sombra de lo que fueron en sus vidas anteriores. O simplemente, no regresan. Nosotros nos embarcaremos con la duodécima expedición, dos años después de que la número once haya fracasado estrepitosamente.

Ilustración de Eric Nyquist

Con una narración en primera persona a través de la bióloga, Jeff VanderMeer nos sumerge en un paraje extraño donde nos invade una sensación de miedo a lo desconocido desde que ponemos el primer pie en el Área X. Con la excusa argumental de que cada participante en las expediciones debe llevar un registro escrito del lugar y sus pensamientos, la narración no confiable ve acentuada las dudas respecto a la propia misión de la expedición, sus componentes, o las rarezas que van apareciendo. Nadie sabe nada. Ni siquiera como se llama el resto del equipo. Combina así una atmósfera que ronda entre lo orgánico y lo inorgánico que por desgracia se ve detenida por los pasajes donde la bióloga habla sobre su pasado. Momentos donde la tensión decae en un relato introspectivo que resulta ajeno a los sucesos del Área X y te sacan de la lectura.

Lo que mantiene la fuerza de la novela es el magnetismo del Área X. Una sensación de claustrofobia y misterio recorren las páginas de Aniquilación. Las incursiones en la torre (sobre todo la última) y la figura del faro, estoy seguro de que han calado en cualquier lector de la novela. El Área X es la protagonista absoluta de la novela. La sensación continua de incomprensión o la falta de respuestas entiendo que puede echar para atrás a muchos lectores. No es mi caso respecto a esto. Me he conseguido mimetizar con el ambiente y dejarme invadir por aquello que habite la temible zona. Con el mismo desasosiego y paranoia que la protagonista, reconozco que he especulado sobre los sucesos e incógnitas que deja en el aire durante un buen rato. Y sí, sigo sin saber por donde va a salir Jeff de este atolladero.

Ilustración de Emily Carroll

VanderMeer elabora una novela muy corta, de estilo bastante ágil e impersonal, que nos introduce de forma progresiva y sin información en un ambiente extraña. Cuanto más vamos creyendo saber, más preguntas nos seguimos haciendo. Y ahí radica mi interés para querer continuar con esta historia. Tan solo para comprobar si el autor es capaz de realizar impactantes revelaciones o todo se desinfla en las sucesivas entregas. No tengo ningún apego a ningún personaje y poco me importa lo que les haya sucedido, pero la intriga que me ha conseguido generar con el Área X y lo que allí sucede hace tiempo que no me ocurría.
La atmósfera
La capacidad para el misterio
La narración no confiable

Lagunas introspectivas

Lo que realmente mata mi curiosidad ahora aparte de los misterios que la novela deja totalmente abiertos es como diablos Alex Garland ha sido capaz de llevar al cine este libro. No creo que haya sido nada fácil. Tanto a nivel visual como narrativo lo poco que he visto en los trailers me resulta fascinante y tengo ganas de verla. Y es que si algo tiene la novela de VanderMeer son elementos atractivos, interesantes y extraños, pero que son difíciles de plasmar en imágenes. Nos vemos en el Área X queridos lectores.

Otras reseñas de interés:

miércoles, 7 de marzo de 2018

Recopilando... Febrero

Febrero ha sido un verdadero desastre como lector. Siempre hay meses mejores o peores, pero el bache de este febrero ha sido de los gordos. Tan solo una novela, tres novelas cortas y otros tres cómics son testigos de ello. Tampoco en el aspecto seriefilo. Cuatro temporadas de varias sitcoms y un par de animes son las que sumo a mi cuenta de 2018. Sin embargo, la carrera hacia los Oscars ha encendido la mecha cinefila con diez films y algunos cortos animados. En fin, vamos con el recopilatorio. Cotillead a gusto en este camino por mi mes de febrero.

Lecturas
el largo viaje a un planeta iracundo (Insólita Editorial), de Becky Chambers 
Uno (Editorial Cerbero), de Nieves Delgado
Cliché (Pulpture), de Ander Mombiela Guitera
Binti (Crononauta), de Nnedi Okorafor
El mundo perdido (Yermo Ediciones), de Christopher Bec
KnightsOf Sidonia #3 (Panini cómics), de Tsutomu Nihei
KnightsOf Sidonia #4 (Panini cómics), de Tsutomu Nihei

Adquisiciones del mes
 Binti (Crononauta), de Nnedi Okorafor
Platinium End #6 (Norma Editorial), de Obha y Obata
El gabinete de los delirios (Valdemar), de VV.AA
To your eternity #5 (Milky Way Ediciones), de Yoshitoki Oima
Children of whales #3 (Milky Way Ediciones), de Abi Umeda
Kuro #1 (Milky Way Ediciones), de somato
Última ronda (Ediciones Gigamesh), de Tim Powers
Las diez mil vidas de Milo (Alianza de Novelas), de Michael Poore
ReadyPlayer One (Nova), de Ernest Cline
Paper girls #1 (Planeta cómic), de Brian K. Vaughan
No mires ahora y otros relatos (La biblioteca de Carfax), de Daphne Du Marier
La impía oscuridad (Alamut), de Richard Morgan

Series

Febrero ha sido un mes tan ocupado que solo las sitcoms y el anime han podido salvar los pequeños ratos muertos. Sigo a toda mecha con mi visionado de Seinfeld y en el mes ha caído la tercera temporada, la primera que tiene un número de capítulos ya más habituales. La que más me ha gustado de las tres, ya que se nota más centrada, con estilo propio y algún capítulo desternillante. El anuncio del estreno de la temporada 5 de Sillicon Valley me hizo recordar y ponerme de inmediato con su cuarta entrega que tenía pendiente. Buena temporada en sus últimos compases, aunque con un arranque que no termino de convencerme. 


De tanto escuchar hablar sobre The Good Place por las redes, uno acaba cayendo. Gran acierto. La serie de Michael Schur parte de una premisa sencilla pero con la que sabe jugar. Aparte de unos personajes que son puro carisma, con los que sorprende y engancha. También he continuado viendo The IT Crowd, la comedia de culto británica con la que pasar momentos de carcajada pura. Otra tanda de seis episodios maravillosos.


Este mes he descubierto mi perdición hecha anime. Haikyuu!! ha llegado tarde a mi vida, pero lo ha hecho para quedarse. El equipo de voleibol de Karasuno me ha conquistado desde el primer minuto. Personajes, epicidad, valores deportivos. Para mi lo tiene todo. Y ya adelanto que la temporada 2 también me esta gustando mucho. Todo lo contrario a lo que me ha sucedido con Last Hero Inuyashiki. Plana, vacía, previsible, sin desarrollo y con una animación de lo más regulera.

Películas

Como decía al principio del todo, la carrera por los Oscars me ha llevado a ver un montón de películas. Eso y mi nueva costumbre de los #SábadosDeCine donde rescato una película de mi lista de pendientes por encuesta en Twitter. Las dos que más he disfrutado de los Oscars han sido Tres anuncios a las afueras y Yo, Tonya. La primera tiene un guión casi perfecto, originalidad a patadas, actuaciones de escandalo y un halo crítico muy interesante. La segunda es todo un biopic deportivo que sorprende por tono y narración, pero aún más por los pedazo papeles de Margot y Allison. Por un sábado de cine vi Oldboy, y se ha convertido en una de mis películas favoritas. Maravillosa locura.


Me han gustado, aunque bastante menos dentro de los Oscars Call me by your name, Lady Bird y La forma del agua. La primera me parece una película necesaria, pero que se pierde en ciertos momentos, por lo que yo no consigo conectar al 100% con sus personajes. Con Lady Bird admito que me lo pase genial, que su tono gamberro me encanta, pero que le falta fuerza para ser un film oscarizable. La forma del agua es una fabula de fantasía con una estética maravillosa pero que ya hemos visto muchas veces y pierde cierta coherencia interna en su segunda mitad. Admito su hipnotismo, su belleza y la maravillosa actuación de Sally Hawkins, pero para mi no era la ganadora.


Este mes de febrero he gozado con tres películas de esas denominadas más de culto. Con The Man from Earth asistí a una magnifica narración de ciencia ficción en la que el guion lo hace todo para mantenernos atentos a la historia de Jhon. 12 Monos me ha dado todo lo que me suele enganchar a una película. Un guion enrevesado, piezas que unir y una película de ciencia ficción fantástica sin necesitar de multimillonarios efectos especiales. 


Tambien hubo hueco para un poco de cine nacional. Verónica de Paco Plaza es un buen ejemplo de los últimos buenos coletazos de ello. Atmósfera sugerente y conseguida, personajes interesantes y un trasfondo real que atrapa. También pude ver Número 9, la conocida película de animación Shane Acker. Aunque admito su originalidad del mundo creado, se vuelve bastante predecible y falta de emoción donde el resultado es una historia atropellada. Y por último venga a recomendar un corto animado de solo 6 minutos: The Night a dance with Death. Visualmente hipnótico, surrealista y colorido.

¿Que habeís leído y visto durante este febrero?