theMystery.doc, de Matthew McIntosh

theMystery.doc
Matthew McIntosh
Grove Press
Tapa dura / digital | 1660 páginas | 23,97€ / 11,49€



¿Hay una historia que valga la pena contar a través de 1.660 páginas repletas de asteriscos, fotografías, espacios en blanco, fotogramas de películas y mensajes de texto? theMystery.doc es el posicionamiento de Matthew McIntosh contra la novela tradicional, ya desde su título (y subtítulo, a novel) que simula ser un archivo informático. El libro, que abraza el maximalismo (“Más es más”) como su forma de ser, caracterizado por la exuberancia, la complejidad y el exceso, busca capturar la totalidad de la —fragmentada y sobrecargada— vida misma. Densa, digresiva, repetitiva, enciclopédica y compleja. Así es theMystery.doc, un tomo ambicioso y tangible que documenta con realismo los inicios de la tecnología moderna, transformando cada página en un tributo visual a la era que describe.

Leí esto del crítico Jason Sheehan y se parece a lo que pensé nada más terminar la titánica lectura del libro. Quizá, también os de una (ligera) idea: “Odiar theMystery.doc está bien. Pero no creo que McIntosh pretendiera que alguien lo disfrutara en el verdadero sentido de la palabra. No creo que pretendiera ser divertido, entretenido o incluso que hiciera reflexionar, precisamente, porque hay algo en su peso, la estructura, la mezcla de múltiples historias y puntos de vista que parece inhibir la reflexión. Pero él quería que lo sintieras, y lo sentirás. Lo que intenta con esta novela (y a veces lo consigue) es escribir una historia para este momento. Una historia tan dispersa como nosotros, tan desprovista de memoria, tan distraída, tan atormentada por las cosas más extrañas.

Como experimento sobre la aleatoriedad, el libro (volumen, tocho, ladrillo, libro con esteroides) es brillante, y como reflexión sobre cómo los humanos necesitamos y ansiamos buscar significado en (y a) todo, es perfecto. El universo es un gran rompecabezas y necesita ser reconstruido, dice una de las voces narrativas del libro. theMystery.doc tiene momentos brillantes, tiene momentos aburridos, tiene momentos crudos y agotadores, así como otros tantos sin sentido o difíciles de digerir. Vivimos, ciertamente, en un mundo con sobrecarga de información e identidades fragmentadas repleto de sinsentidos. Pero, en suma, si que he disfrutado el viaje, de alguna forma. Si que lo he sentido, de alguna manera. Si que he estado metido en su vacío argumental. Es, ante todo, un libro valiente. Y, solo por ello, merece su lectura (y hueco en la estantería). Pasemos a destriparlo un poco.

Páginas interiores de muestra

¿De qué va theMystery.doc?
No es una respuesta fácil, como veréis. La narrativa básica involucra a un personaje llamado Matthew McIntosh o Daniel (no queda claro), quien intenta escribir una novela, y lo ha estado haciendo durante años y años (presumiblemente lo que estamos leyendo), o eso le dicen. Este escritor se despierta con amnesia, no reconoce a la mujer que está en la habitación con él y encuentra en su portátil su (supuesta) obra en progreso, un archivo completamente en blanco llamado theMystery.doc. Alrededor de este centro gira una colección de otros personajes y líneas argumentales: un padre, un pastor, un gato muerto, una pareja que pierde a una niña, Margaret (su mujer), una extraña joven y un grupo de pandilleros. Parece que todo le está sucediendo y orbita en torno a McIntosh, aunque no hay un desarrollo lineal obvio. Los personajes aparecen y desaparecen a voluntad, y tal vez incluso se fusionan en su realidad distorsionada.

En otra línea paralela, otro McIntosh, parece estar trabajando en una novela diferente. Hay una narrativa paralela también sobre un joven que se muda de Federal Way, Seattle (el escenario de Well, la otra novela de McIntosh real) a Londres para trabajar. Allí se enamora de una mujer pasivo-agresiva, se droga mucho y bebe sidra barata. Hay secciones en las que la gente (o quizás solo una persona, no queda claro tampoco) intenta averiguar si WebsiteGreeters.com es una especie de prueba de Turing. Y también hay relatos cortos insertados sobre residencias de ancianos, partos prematuros, padres moribundos y transcripciones de llamadas de emergencia al 911. Todo ello vinculado (o no tanto) de forma más temática que narrativa, algo que nos puede dejar agotados en busca de un significado vinculante.

Páginas interiores de muestra

Mix media a toda potencia
En sus más de 1600 páginas, theMystery.doc es un libro menos agotador de lo que parece de leer. La clave (y trampa) es su experimentalidad narrativa, su fragmentación elevada a la máxima potencia a través de diferentes medios narrativos. Repleto de fotografías, fotogramas de películas (desde ¡Qué bello es vivir! hasta Los Vengadores y Charada) mensajes de texto, debates sobre sí mismo y un montón de archivos JPEG, TIFS, PDF, MP3, MIDI, WAV, AIFF, MPG, MOV. También, presenta montones de páginas compuestas principalmente de asteriscos, páginas con solo repeticiones del símbolo >, páginas enteras negras y vacías como en Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy, o cinco páginas ilegibles de lo que parece un archivo de .doc moderno pegado en una versión anterior del software.

Por supuesto, entre tanto medio narrativo, también hay lugar para la prosa. Aquí, sin embargo, el formato de texto e imagen de la novela son tangencialmente diferentes respecto a los proyectos literarios de Mark Z. Danielewski,como su su maximalista The Familiar. Las 1.660 páginas de la novela de Matthew McIntosh probablemente contienen menos de una cuarta parte de esa longitud en términos de prosa real. Todo se fragmenta, se desvincula de un eje central inencontrable para desarticular en todas las partes posibles lo que es la vida. theMystery.doc utiliza todas sus armas posibles para crear una vasta red de información difícil de seguir que juega con nuestra memoria para establecer paralelismos con nuestra propia vida moderna. ¿O acaso tú, lector, te acuerdas del fotograma exacto de la película que viste el otro día? ¿Sabes de memoria cada palabra que es has dicho en el día de ayer en una llamada al mediodía? ¿Eso que estás viendo o leyendo ahora mismo no te está haciendo pensar en otra cosa? Imagina eso, ese mecanismo, hecho libro. Siempre hay ecos que resuenan, y esa es la (sencilla) llave para navegar por el libro.

Páginas interiores de muestra

Una sopa de ideas
theMystery.doc es como un álbum gigante de ideas para (otros) libros. Algunas partes del libro son absolutamente confusas, otras son perturbadoras y algunas son profundamente desgarradoras. Su efecto de novela descompuesta simula un pastiche, una colección de momentos que conectan y no lo hacen, difuminando la línea entre texto e imagen, hecho y ficción. Y entre todos es fragmentos hay muchos que son ingeniosos, otros muy sinceros e íntimos, algunos conmovedores, otros intrigantes y unos cuantos que, quizás, no tiene ningún sentido que están ahí metidos. La historia y el formato están intencionalmente desarticulados para reflejar el concepto, un experimento literario y a la vez un ejercicio sobre lo que significa ser un libro.

Página tras página de theMystery.doc las redacciones ocultan palabras clave, preguntas cruciales e incluso secciones enteras del texto. Sin previo aviso, el texto se desintegra en una cacofonía de fragmentos argumentales (aparentemente) inconexos, capturas de pantalla de películas clásicas y fragmentos de diálogo (aparentemente) aleatorios, separados por largos tramos de vacío o símbolos indescifrables. El significado (y su búsqueda) se postergan infinitamente, y tiene momentos donde parece asomar. Sin embargo, no es que no haya un significado claro, es que la línea argumental, aunque es sorprendentemente accesible para un libro tan largo, también es absolutamente compleja.


Páginas interiores de muestra

Sobre ser humano, el duelo y la pérdida
En su anterior novela (Well), McIntosh uso una colección de historias a veces conectadas por personajes y siempre por geografía (también en Federal Way) para construir toda su novela. Aquí, sin embargo, eso como una versión a gran escala y desmenuzada de lo mismo. Voces y narrativas particulares emergen, se desvanecen y recurren a lo largo de varios cientos de páginas. Una secuencia de fotos que comienza en la página 325 regresa en la página 1600. La novela acumula significado como lo hacen muchas obras de estilo mosaico: por las resonancias (o disonancias) creadas entre fragmentos. Los ecos de lo que hemos ido leyendo resuena cientos de páginas después y (parece) tener sentido. Funciona como nuestra memoria, cuando alguna cosa nos recuerda, en un destello, a otra. Una especie de deja vú sostenido en el tiempo donde ningún detalle es irrelevante para la imagen más grande que se está componiendo.

Esa acumulación tienen un destino, más temático que narrativa. Al final, theMystery.doc es una especie de tratado sobre la pérdida. La de uno mismo, la de seres queridos, la de un país, la de una era. Así, el tomo de 1660, evoca fragmentos del universo entero para unificarlas en un misterio que no debería sorprender a nadie, solo a la insoportable (y eterna) pregunta humana de por qué estamos vivos y en este lugar. Y es que, de cierta manera, las ramas aleatorias de theMystery.doc transforman el significado de todo lo que vayamos leyendo. Ya no es solo un vertedero de datos sin sentido, si no una especie de cámara de resonancia que hablan, a perpetuidad, sobre la mortalidad y los límites del lenguaje para hablar sobre la vida.

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