jueves, 17 de mayo de 2018

'Estamos todos de puta madre' o la realidad convertida en pesadilla

Estamos todos de puta madre
Daryl Gregory (Trad. de Juan Manuel Salmerón)
Ediciones Gigamesh
Tapa blanda | 162 páginas | Promocional Día del Libro



De un tiempo a esta parte leo más novelas cortas. Ciertamente, antes no leía casi ninguna. Al igual que libros de relatos o incluso relatos sueltos que veía en blogs. Derivar hacia esta tendencia esta obviamente respaldado por la ola masiva de publicaciones de este tipo que parecemos tener en el panorama editorial nacional. La vida es cada vez más frenética, las horas se convierten en segundos, y estas lecturas cortas nos pueden suponer suficiente entretenimiento para escapar de nuestra rutina diaria y no tener que cargar con grandes libros a nuestras espaldas. Historias para dejar viajar la mente durante un viaje en metro, distraerse en un paseo a la playa, o para leer bajo las mantas en una fría noche de sábado.

Reconozco que, aunque a veces no son del todo satisfactorias, tengo algunas en la recámara de mi cerebro que se han convertido en mis favoritas. Con ellas los autores tiene la posibilidad de arriesgarse más, de trazar planteamientos extraños. Mezclas impensables de ideas que quizá no funcionarían en un formato más largo. No me olvidaré de las lágrimas vertidas leyendo El zoo de papel, de lo que disfrute y me perturbo El mar de árboles, o de lo que me maravillo El círculo cuadrado. El caso es que perderse en estas pequeñas historias se ha convertido en una costumbre para mí, y estoy feliz de próximas publicaciones en este formato de lo más interesante. Títulos como La balada de Tom El Negro, El informe Monteverde o Cada corazón, un umbral están grabados en mi agenda.

Ilustración de la portada en Le Bélial'

Uno de estos casos es Estamos de puta madre, de Daryl Gregory, novella ganadora del premio Shirley Jackson en 2014. Gracias a Ediciones Gigamesh y su habitual obsequio por el día del libro, sorprendió a todos con la publicación de esta novela corta. La historia trata de cinco personas con diversos problemas psicológicos fruto de experiencias traumáticas junto a elementos sobrenaturales. La doctora Jan ha convencido a los cinco para formar un grupo de terapia semanal. A medida que los pacientes comienzan a confiar entre si y comparten sus propias experiencias con el resto, el lector descubrirá la verdadera razón por la que han sido elegidos para este peculiar grupo de terapia. Y no os cuento más, por que lo interesante de esta pequeña historia es ir descubriendo a cada uno de los cinco personajes y sus estrafalarias historias.

Narrado en primera persona del plural buscando mostrar todos los puntos de vista del relato unificados, la novela corta construye un rompecabezas de personalidades desgarradas bastante intrigante. Tiene la pasmosa facilidad de hacerte pasar una página tras otra, pese a tener algunos problemas de ritmo en el tramo medio y no desarrollar del todo a sus personajes. Sin embargo, el estilo de Daryl Gregory esta tan cargado de humor y diálogos chispeantes que pasamos por una serie de horrores sin apenas darnos cuenta. Pensando en frió, cada una de las historias individuales da verdaderos escalofríos y presenta unas imágenes de lo más horripilantes para el lector.

Cuando la superación depende de uno mismo

Daryl Gregory construye una especie de fantasía urbana con toques de horror en el que mezcla los grupos de autoayuda con sucesos sobrenaturales. La historia, que comienza como realista y mordazmente divertida, se va tornando en un camino horrible y oscuro lleno de revelaciones que destrozan la realidad de nuestro mundo. Nuestro mundo es una verdadera ilusión a los ojos de estas personas que conocen la verdad. Se ha vuelto un completo infierno y no saben cómo vivir en él. Un fiel reflejo para los que no consiguen adaptarse al mundo real y la realidad los acaba atravesando de pleno.

Fragmento de la portada en Taychon Publications

Cada uno de los cinco personajes va desbloqueando sus traumas, llevándolos al límite de su realidad para afrontar las consecuencias de sus decisiones. Cada uno pone en tela de juicio los momentos que ha vivido, y solo cuando siente la seguridad de comprensión de grupo, se decide a contarlo ¿Superación y aceptación? Pueden ser estos uno de los pilares de la historia, pero quedan ciertamente diluidos en el humor y entretenimiento, uno de los puntos fuertes que ya me demostró Daryl Gregory en La extraordinaria familia Telemacus.

En el fondo la historia es un estudio sobre la depresión y la sensación de no encajar en el mundo. Nos enseña como podemos superar lo más horripilante que nos suceda apoyándose en otras personas cercanas, en otros que te puedan comprender. Pero, siempre hay un pero. Siempre y cuando tu estés listo para recibir la ayuda necesaria será algo efecto. Uno nunca puede escapar del pasado. Puede curar parte del dolor, aguar los traumas, pero nunca se borra del todo. La huella sigue ahí con el paso del tiempo. Es una marca imborrable que nos ayuda a crecer. Nos ayuda a ser mejores cada día. O al menos, a intentarlo.

En definitiva, el regalo de Ediciones Gigamesh por este Día del libro es una novella de lo más entretenida que nos llevará a pasar una página tras otra descubriendo a sus 6 protagonistas. Tras terminarla, con su final bien hilado y cerrado, me atrae la curiosidad por leer Harrison Squared. Del mismo autor, es una especie de precuela juvenil de uno de los protagonistas de la novela. Ojalá, por casualidades del destino, podamos leer alguna vez en castellano esta aventura lovecraftiana publicada el 24 de marzo en Tor Books.

Otras reseñas de interés

10 comentarios:

  1. ¡Hola!
    No conocía esta novela corta y la verdad es que me llama bastante la opinión, pero teniendo en cuenta toooodos los libros que tengo pendientes, la dejaré pasar, pero queda apuntada en GoodReads, jeje.

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  2. No lo conocía así que gracias por la reseña :P

    Un besito =)

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  3. ¡Buenas!
    Me llevo la recomendación, que este tipo de obras son de las que me atraen :] Aunque reconozco que al leer el título, no sé muy bien por qué, me esperaba una distopía.

    El planteamiento de esta novela corta, aunque aparentemente sencillo, parece de los que esconde argumentos para hacerte reflexionar y oye, tras leer tu reflexión final, coincido en que cuando las cosas están negras, a veces está bien tener un grupo de apoyo... aunque sea literario, ¿no? ;]


    ¡Saludillos! ♪




    PD: no es por ser puñetera, pero no paro de pensar que a la portada de Le Bélial le sobran sillas jajaja.

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    Respuestas
    1. El título es muy simpático. Si, yo también lo pensé cuando la vi. No costaba nada poner las seis XD

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  4. Uf, esta vez creo que no me terminas de convencer. Veremos
    Besos

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  5. No me sonaba y las novelas cortas y el género me atrae pero esta vez no del todo
    Un beso!

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