jueves, 12 de abril de 2018

Antisolar: el trapo sabe, el Alguacil manda

Antisolar
Emilio Bueso
Ediciones Gigamesh
Tapa dura | 288 páginas | 32€



Adiós a la luz crepuscular y a la colorida naturaleza. Bienvenidos a los rincones más oscuros del Agujero del Mundo. Los criovolcanes, mares de hielo y profundas cavernas del mundo de Bueso asolan al Alguacil, la Regidora, el Astrologo y toda la comparsa de peculiares personajes en un nuevo viaje. Antisolar supone una especie de segunda etapa en la búsqueda de una reliquia sagrada, esta vez por una región helada del mundo caracterizada por no darle la luz del sol ni poder ver el cielo en ningún momento. Siempre es noche. Una búsqueda que, como sus personajes, comienza a tomar nuevos carices e intersticios, mayores dimensiones de las que cabía esperar al principio de esta historia. Antisolar no es solo un capítulo más en esta peculiar trilogía llamada Los ojos bizcos del sol, si no que se revela como una poderosa amenaza en ciernes sobre una humanidad que es ciega a los acontecimientos.

Con esta segunda entrega el escritor castellonense reúne de los nuevo los elementos triunfantes del anterior volumen para darnos un segundo paseo alucinante por su mundo. Continua la sensación pura aventura estilo Sword & Planet recubierta de elementos de fantasía y ciencia ficción, con ciertos resortes propios de la Japón feudal. Pero no es una mera continuación sin más. El paso del tiempo y los sucesos acontecidos tienen peso en la historia. La voz narrativa del Alguacil comienza a tomar un nuevo rumbo, a transformarse en algo diferente. Es una especie de despertar ante lo que se avecina. El frio y hierático narrador deja de ser un mero espectador. Actúa y reflexiona por su cuenta, tiene voluntad propia. Tiene, como bien dice durante el texto, pese a que pueda sonar un tanto despectivo: cojones. La voz de Bueso toma en un cariz aún más macarra y directo, coqueteando mucho más con el juego del humor incorrecto que en Transcrepuscular.

Lámina interior en Transcrepuscular de Alejandro Terán

Por supuesto, la majadería, aventura e inventiva siguen al pie del cañón. Simbiontes infestados que son meras marionetas, motosierpes como vehículo de contrabandistas y krakens de aspecto espeluznante que persiguen a nuestros protagonistas. Bueso plaga su parte del mundo sin sol con criaturas que solo podrían vivir allí, pero con sus pertinentes modificaciones. De nuevo una lección avanzada de clases y especies del reino animal, llevadas a lo grotesco y exagerado en algunas ocasiones, pero que son capaces de transportar nuestra mente a ese universo con suma facilidad. Todo ello englobado en un ritmo de martillo pilón con capítulos cortos, surcando una aventura tras otra, destapando secretos y misterios con cada vuelta de hoja. El primer y último tercio de la novela son una subida de marchas a toda velocidad de la trama en las que es imposible soltar el libro.

Como en la anterior entrega, tengo la pertinente sensación de que Bueso quiere contar mucho más de lo que parece con esta trilogía a primera vista. Fijándose bien en el texto y rebuscando un poco en algunas frases y reflexiones, el lector puede extrapolar ciertas lecturas sobre nuestro propio mundo y sociedad. Pero todo esto no son más que elucubraciones de un mero lector sobre una historia a la que todavía le queda un capítulo más para cerrarse por completo. Un último capítulo titulado Subsolar que promete una intensa búsqueda de respuestas y explicaciones que en ningún momento serán sencillas. Y también una buena nueva dosis de aventura e imaginativa por una tierra calorina. Es más, tengo el presentimiento de que nadie se está viendo venir (me incluyo) lo que en realidad Emilio Bueso nos quiere entregar y nos espera una buena patada al final. O eso, o me he metido una buena juerga de ácido lisérgico con el trapo. Nunca se sabe.

El primer y último tercio de la novela
Las revelaciones
La imaginativa del escenario
Los personajes

Cierto torbellino de acontecimientos en el tramo medio

Si tengo que comparar, en general me sorprendió más de Transcrepuscular. Quizás la loca novedad o que me pareciera que el ritmo estaba más equilibrado, no sé decirlo con certeza. Sin embargo, no quita que he disfrutado enormemente de esta 2ª entrega. Sobre todo, el primer y último tercio, donde Bueso sube una velocidad a la historia. La nueva voz narrativa gana enteros, las dimensiones de las revelaciones se antojan interesantes y la aventura sigue a toda mecha. Las ganas que tengo de poder leer Subsolar, son extremadamente grandes. Y más, tras ese final cliffhanger que te de nuevo te deja colgando para el desenlace de esta aventura.

¡Muchas gracias a Ediciones Gigamesh por el ejemplar de prensa!


Otras reseñas de interés:

6 comentarios:

  1. Excelente reseña, como siempre. Y al grano, que mola mucho.

    ResponderEliminar
  2. Ya le tenía el ojito echado (pero los precios asustan un poco jeje), probablemente me haré con el primero el día del libro en edición Omnium, que es super baratita y apañada :3
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. ¡Hola!
    Una reseña muy buena. Tengo muchas ganas de leer algo de Bueso, y no descarto empezar por el primero de ésta.
    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
  4. Quiero volver a disfrutar del Trapo, a ver cuando puedo hacerme con un ejemplar de este libro.

    Saludos y muy buena reseña.

    ResponderEliminar
  5. Diooos no paro de ver buenísimas opiniones que no hacen más que ponerme los dientes largos!
    Espero poder hacerme pronto con estos libros.
    Un beso ^-^

    ResponderEliminar
  6. Me alegra ver tu opinión. Tengo muchas ganas de leer la trilogía. A ver qué tal está la última parte :-)
    Besos.

    ResponderEliminar

Lo primero de todo, GRACIAS por comentarme, asi me haces un poco más feliz. Lo segundo, si vas a comentar espero que sea desde el respeto a los demás y con este blog; aclaro que el Spam esta permitido, siempre que no sea exclusivo, es decir, que sea un comentario + Spam.
Gracias por tu comentario :)